Julio 30 de 2008
Paramilitar confiesa que degollaban campesinos mientras tocaban gaitas
El jefe paramilitar desmovilizado, 'Juancho Dique', confesó ante la justicia que las milicias de las Auc mataron en 2000 a más de 60 campesinos en la región de El Salado, a los que colgaron de los árboles y degollaron, mientras algunos tocaban música.
"Mientras mataban, los otros, de puro ocio tocaban gaitas, tamboras y violines. Eso fue durante la masacre que duró entre 3 a 4 horas" declaró el jefe paramilitar Enrique Banquez (alias 'Juancho Dique'), según apartes de su confesión ante fiscales.
En la misma confesión, Banquez admitió su participación en la masacre de 27 personas en el poblado de Chengue, también en la región de la Costa Caribe.
El paramilitar hizo la declaración ante la Fiscalía de Barranquilla, en cumplimiento de los requisitos para acogerse a una rebaja en su condena a cambio de su desmovilización, concedida en la negociación que las AUC realizaron con el gobierno del presidente Álvaro Uribe.
La masacre de El Salado, realizada durante tres días en un caserío del departamento de Bolívar, es considerada como uno de los peores crímenes cometidos por los grupos paramilitares.
Según varios testimonios, las víctimas fueron amordazadas, torturadas y luego degolladas. Los paramilitares además quemaron varias viviendas, sacaban de las casas a sus víctimas y las asesinaban frente a sus esposas e hijos.
Estadísticas de una comisión nacional de reparación y reconciliación, creada por el gobierno, estiman que las Auc cometieron en 20 años al menos nueve mil asesinatos como parte de su estrategia para frenar a las guerrillas.
Por esos delitos, los desmovilizados recibirán una condena máxima de 8 años de cárcel, de acuerdo con los beneficios que le fueron concedidos por el gobierno y cuestionados por organismos de Naciones Unidas.
Terra Colombia / AFP