Octubre 3 de 2008
La hacienda Nápoles ahora tiene cultivos de ají y un parque
La hacienda Nápoles, que albergó por años animales salvajes de extinto capo Pablo Escobar, ahora es tierra de cultivos de ají de 81 familias de guerrilleros desmovilizados.
En la finca del jefe del cartel de Medellín se estableció un centro de procesamiento agrícola, apoyado por la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y la Presidencia con el apoyo financiero de la empresa cementera Argos y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) de EE.UU.
El cultivo de ají tipo Tabasco se halla en 30 hectáreas de la hacienda Nápoles y les permite mantenerse económicamente a las 85 familias, que comercializarán más de 480 toneladas de ese producto a través de dos empresas.
Ese grupo producirá 480 toneladas anuales de ají picante que comercializará la empresa colombiana Comexa Foods, conocida aquí por la fabricación y exportación de salsas picantes.
"Se escogió el ají porque se da bien en esas tierras y hay gran demanda del producto", dijo en diálogo telefónico María Isabel Agudelo.
Agudelo dijo que la producción comenzó ya en 4,6 hectáreas, de las 30 hectáreas asignadas al proyecto, y que se escogió la Hacienda Nápoles simplemente porque sus tierras fueron ofrecidas por las autoridades municipales donde queda la finca.
La hacienda Nápoles, situada en Puerto Triunfo, fue levantada por Escobar acumulando las tierras de varias fincas entre 1979 a 1982, en el auge de su poder y riqueza como jefe supremo del cartel de las drogas de Medellín. Escobar murió a manos de la policía en diciembre de 1993.
Las tierras de la hacienda pasaron definitivamente a manos estatales en 2004 y desde entonces se han dividido en varios lotes para albergar a familias desplazadas y un parque, entre otros.
El proyecto se inauguró con la visita del embajador de Estados Unidos, William Brownfield, y directivos de las organizaciones que lo apoyan.
EFE