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| 'Obviamente es un retroceso', dijo el vicepresidente Francisco Santos. |
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Noviembre 18 de 2008
Santos reconoce que imagen de la Fuerza Pública se ha deteriorado por ejecuciones
El vicepresidente Francisco Santos reconoció que el caso de las ejecuciones extrajudiciales ha significado ‘un retroceso’ en la imagen exterior del Gobierno y de su política de Seguridad Democrática.
"Obviamente es un retroceso", dijo Santos en una entrevista telefónica desde Belfast (Irlanda del Norte), donde pronunció una conferencia invitado por una asociación policial y se reunió con un grupo de escolares para advertirles contra el consumo de cocaína.
El Vicepresidente afirmó que ese retroceso debe compensarse con el hecho de que "es el mismo Gobierno el que ha tomado las decisiones y apoyado las investigaciones" para aclarar las denuncias sobre 1.155 víctimas de ejecuciones extrajudiciales que investiga en estos momentos la Fiscalía General.
Santos expresó su deseo de que "una vez la gente entienda claramente cómo es el fenómeno, qué es lo que ha pasado y qué ha hecho el Gobierno" se recupere la buena imagen de la gestión desarrollada por el equipo del presidente Álvaro Uribe.
Ha sido el Gobierno el que "ha tomado decisiones drásticas de control de la fuerza pública y de respeto de los Derechos Humanos", argumentó el vicepresidente, quien añadió que se han tomado "todas las decisiones así resultaran dolorosas y drásticas".
"Nuestra política ha sido muy clara: muy agresiva con los delincuentes, pero sin violar la ley", subrayó Santos, quien afirmó que la asunción de responsabilidades por estos casos al más alto nivel se termina en la renuncia del
General Mario Montoya.
"Es el que finalmente tenía el mando operacional", explicó Santos, quien no descartó que haya nuevas destituciones de cargos intermedios del Ejército tras el relevo de unos 40 militares en las últimas semanas en relación con este caso de "guerra sucia".
"A medida se vaya descubriendo que sucedió en otros lugares, también los mandos tendrán que responder", dijo.
Preguntado por el impacto que esta situación puede tener en las relaciones con la nueva administración estadounidense y en la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Washington, Santos contestó con cautela: "no quiero especular sobre el tema. Prefiero no especular porque no sabemos qué puede pasar".
Santos cree que no existe el riesgo de que se suspenda de manera global la asistencia militar una vez que el demócrata
Barack Obama llegue a la Casa Blanca y aseguró que su Gobierno aspira a que la relación con EE.UU. "sea buena", porque "siempre ha tenido una buena relación tanto con demócratas como con republicanos".
Terra Colombia / EFE