Noviembre 19 de 2008
Presentan borrador de la segunda carta de la sociedad civil a las Farc
Farc abren puerta a diálogo con intelectuales para canje de secuestrados y responden a Piedad
Son 24 los secuestrados canjeables que aún quedan en las selvas colombianasEn la segunda carta de los intelectuales y sociedad civil a las Farc, le preguntan si están dispuestos a abandonar de manera definitiva el secuestro, por ser una práctica intrínsecamente inhumana e indefendible.
“¿Están ustedes dispuestos al abandono definitivo de la práctica del secuestro? Hemos recordado al respecto un antecedente aportado por el Secretaria de las Farc, entonces bajo el liderazgo de
Manuel Marulanda Vélez y de Jacobo Arenas en marzo de 1’83: la declaración contra el secuestro (buscar cita) En aquella oportunidad esa toma de posición fue recibida con inmensa satisfacción por la opinión pública y en el corto plazo salvó del colapso al proceso de Paz que tenía poderosos enemigos”, dice el borrador de la carta.
La misiva, cuyo tema principal es el Acuerdo Humanitario y el secuestro, asegura que: “Millones de personas en Colombia y fuera de ella no pueden alejar de la conciencia la imagen de una Proción numerosa de colombianos que ven pasar sus horas y sus días en doloroso y desmoralizante cautiverio. Estimamos que en el orden de urgencias está en primer lugar el Acuerdo Humanitario y que la búsqueda de condiciones realistas para convenirlo entre el Estado y la Insurgencia debe comprometer nuestros esfuerzos y los de ustedes”.
Fuentes cercanas a la senadora
Piedad Córdoba le dijeron a
Terra Colombia que la idea es enviar la carta antes de la marcha del 28 de noviembre.
El pasado 19 de septiembre, la sociedad civil y algunos intelectuales le enviaron una carta al Secretariado de las Farc, donde los invitaban a “a desarrollar un diálogo público a través de un Intercambio Epistolar (…) que esclarezca las rutas en las que sería posible un entendimiento, en aras del anhelado Acuerdo Humanitario”.
A esto, las Farc respondió diciendo que “con beneplácito hemos recibido su misiva de septiembre que invita a explorar colectivamente caminos hacia la paz (…) Esta carta es ya el comienzo del Intercambio Epistolar que nos proponen para discutir en torno a la salida política del conflicto, en el canje humanitario y la paz”.
Texto completo del borrador de la segunda cartaSeñores miembros del Secretariado:
La divulgación sobre la práctica de los crímenes cubiertos bajo la denominación de los falsos positivos por parte de sectores de las Fuerzas Armadas y la purga en las filas del Ejército Nacional han puesto en escena el más reciente capítulo de la guerra sucia en Colombia. La escalada en el conflicto colombiano se ha acompañado de la intensificación de su degradación. En ese marco la aspiración a la construcción democrática del monopolio legítimo de la fuerza es premisa para la conquista en Colombia de un Estado moderno y democrático y para la consagración de condiciones dignas para la vida colectiva.
Estamos persuadidos de que la comunicación que ustedes declararon iniciada al responder a nuestra carta (fecha) tendrá sentido y logrará eficacia si se desenvuelve bajo el signo del intercambio concreto y transparente. Queremos por ello colocar el tema del secuestro en el centro de la presente carta.
La práctica del secuestro es intrínsecamente inhumana y no se le puede defender sin que al tiempo se entre en el terreno cenagoso donde campea la divisa del fin justifica los medios. De manera cordial pero sin rodeos nos permitimos preguntarles ¿Están ustedes dispuestos al abandono definitivo de la práctica del secuestro? Hemos recordado al respecto un antecedente aportado por el Secretariado de las Farc-ep, entonces bajo el liderazgo de Manuel Marulanda Vélez y de Jacobo Arenas en marzo de 1983: la declaración contra el secuestro (Buscar cita) En aquella oportunidad esa toma de posición fue recibida con inmensa satisfacción por la opinión pública y en el corto plazo salvó del colapso al proceso de Paz que tenía poderosos enemigos.
Millones de personas en Colombia y fuera de ella no pueden alejar de la conciencia la imagen de una porción numerosa de colombianos que ven pasar sus horas y sus días en doloroso y desmoralizante cautiverio. Estimamos que en el orden de urgencias está en primer lugar el Acuerdo Humanitario y que la búsqueda de condiciones realistas para convenirlo entre el Estado y la Insurgencia debe comprometer nuestros esfuerzos y los de ustedes.
Una ola de optimismo sobre la renovación democrática del mundo alcanza hoy a pueblos y países. Los vientos no soplan a favor de los círculos y gobiernos que alientan las guerras. Sentimos que ese clima internacional favorecerá a todos aquellos que en Colombia trabajan sin vacilación por la salida política a la confrontación bélica interna.
Por otra parte en la mayoría de países de América Latina han llegado al poder y siguen accediendo a la dirección del Estado movimientos y figuras comprometidas con el cambio social, con la inclusión étnica, la ampliación democrática y con el desarrollo de políticas internacionales independientes. Allí, la Paz en Colombia cuenta también con incondicionales aliados. Las perspectivas, ciertamente diferenciadas que estos gobiernos ofrecen seguramente plantean para ustedes un interesante y alentador horizonte político.
Con nuestros mejores deseos quedaremos pendientes de su respuesta a esta nueva carta.
Terra Colombia