Noviembre 19 de 2008
Chávez ve 'como enemigo a la mitad del país': líder opositor
Dentro y fuera de Venezuela, Leopoldo López se convirtió en el rostro de los políticos inhabilitados antes de las elecciones regionales del domingo, consideradas por este alcalde opositor como un avance en la creación de una "alternativa" al gobierno de Hugo Chávez, que ve "como enemigo a la mitad del país".
‘Quienes hoy gobiernan ven como enemigos a la mitad del país, para ellos la mitad del país no existe. Los venezolanos están ávidos de un proyecto incluyente aunque buena parte del gobierno y la oposición no ofrecen hoy eso’, declaró el político en una entrevista con AFP.
López, de 37 años, aspiraba a convertirse en alcalde de Caracas el próximo domingo, pero la inhabilitación, que por acusaciones de corrupción le impide presentarse a cargos públicos de elección popular hasta 2017, truncó sus planes.
Alcalde del municipio caraqueño de Chacao desde hace ocho años, López se autodefine como "alternativa" y no como "antichavista" y está considerado uno de los líderes opositores más populares de Venezuela.
"El lunes, pase lo que pase el domingo, el sol va a salir igual. Los venezolanos somos un poco exagerados. El país seguirá adelante y debe perdurar la esperanza de construir una Venezuela alternativa a la que hoy gobierna", reitera en su última semana como alcalde.
Cambios y escepticismo
Mientras hace las maletas, López asegura que se marcha con la satisfacción de haber reducido en un 60 por ciento los índices delictivos de Chacao, mientras Caracas pasaba a convertirse en la ciudad más peligrosa de América Latina.
Sin embargo, el ex candidato no oculta su decepción por la escasa reacción que provocó entre los líderes opositores su inhabilitación y la de otros precandidatos, cuyas "consecuencias" se podrán leer en "algunos resultados" del domingo.
"La victoria se tiene que construir a partir del 23 de noviembre. No basta con ganar, hay que demostrar que votando por candidatos distintos al oficialismo se pueden tener buenos gobiernos", asegura.
Rechazando la centralización de la vida política venezolana en torno a Chávez, López asegura que él nunca ha hecho política para acabar con el mandatario.
"Chávez es presidente y yo soy alcalde. No hay que hacer política mirando a los gobernantes sino a la gente que requiere buenos gobernantes", reitera.
Para López, ganar el domingo significará que la oposición consiga algo más de lo que posee hoy en día, es decir "más de dos" estados, y si puede ser, alguna de las plazas simbólicas como la ciudad de Caracas, y los estados de Miranda -que incluye la capital-, o Barinas (suroeste).
"El estado venezolano es como un camión de 18 ruedas rodando cuesta abajo y sin frenos. No hay control. Para ganar un voto dan lavadoras, camas o neveras. Competimos bazucas contra chinas (piedras) y aún así vamos a ganar espacios", anticipó.
Fin de un proceso
De acuerdo con López, el rechazo del proyecto de reforma constitucional presentado por Chávez en diciembre de 2007, fue el comienzo de un proceso que continuará el próximo domingo.
Para el 2009, este alcalde prevé que el gobierno presente "una propuesta sobre la reelección presidencial indefinida", que estaba incluida en el proyecto de reforma rechazado en 2007.
"Dependerá de lo que ocurra el domingo. Lo que Chávez no sabe es que en 2009 va a tener nuevos adversarios, como la crisis financiera, porque el socialismo es bonito mientras haya plata", aseguró.
Al criticar el "cordón umbilical" que une a los venezolanos con el Estado en una relación de dependencia, sobre todo apoyada en el 'boom' petrolero, López predica un modelo sostenible en el tiempo, además de una sociedad productiva en la que el ciudadano sea independiente y el Estado no se crea dueño de sus habitantes.
"Yo quiero ser parte de un proyecto político nacional que genere empatía con millones de venezolanos. Ésta no es una lucha por un cargo, es por un liderazgo, por construir unas ideas que la gente las pueda asumir como suyas", concluyó.
Terra Colombia / AFP