Enero 7 de 2009
Primer año del alcalde Moreno, entre luces y sombras
Por Juan Carlos Millán GuzmánTras un año de haberse
posesionado en el que es considerado el segundo cargo más importante del país,
continúa la incertidumbre acerca de la gestión desarrollada por el alcalde Mayor
de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, a quien las encuestas han dejado de favorecer
tras los graves problemas que aquejan a la ciudad en materia de movilidad y
seguridad, los cuales han logrado opacar logros en otras materias claves como la
salud y la educación.
Pese a que durante la actual administración se hizo
una denodada defensa de los Derechos Humanos, sacando a la luz pública casos
como el de los 11 jóvenes desaparecidos de Soacha y Ciudad Bolívar, además de
que se hubiera desarrollado una intensa campaña en materia de reparación de la
malla vial, la popularidad del Alcalde parece no levantar cabeza tras su primer
año de gobierno.
Moreno obtuvo una abultada votación -cerca de un millón
de electores- pero esta favorabilidad comenzó a desvanecerse luego de una oleada
de explosiones de pequeño poder y a la crisis en la Secretaría de Movilidad
ocasionada por el mal funcionamiento de decenas de semáforos que provocaron la
renuncia del secretario a cargo del sector, Luis Bernardo Villegas.
Al
mal momento por el que pasa el Alcalde -cuya popularidad ha descendido a un
escaso 31 por ciento, tras haber comenzado en un 61 en enero de 2008 y un 49 en
julio del mismo año-, se podrían sumar las dificultades que tendría el tráfico
capitalino debido al inicio de las obras de la fase III de Trasmilenio previstas
para las congestionadas Avenida 26 y Carrera Décima.
Sin embargo, el
Alcalde ha sido enfático en señalar que no gobierna para las encuestas, además
de insistir en que los problemas en materia de seguridad y movilidad han opacado
los buenos resultados obtenidos en otros frentes como la salud y la educación.
Movilidad, el mayor dolor de cabezaPara el ex candidato a
la Alcaldía Mayor de Bogotá y experto en historia de la ciudad, Juan Carlos
Florez Arcila, el primer año de gobierno de los alcaldes suele ser difícil
porque están preparando el Plan de Desarrollo y comenzando a ejecutar los
recursos que luego se verán reflejados en obras.
Sin embargo, a juicio
del analista, durante lo corrido de 2008, el Alcalde no inició ningún proceso de
cambio, motivo por el cual los procesos que adelantará durante el resto de su
gestión no compensarán la “sequía” en materia de obras que ha habido, lo que se
verá reflejado en una nueva disminución de su popularidad en las encuestas.
“El alcalde no sembró, y el que no siembra no puede cosechar”, afirmó
Florez agregando que a Moreno le esperaban “horas muy amargas”.
En
materia de malla vial, el alcalde se defiende explicado que la ciudad tiene un
rezago de al menos diez años, además de considerar que la inversión en esta
materia se ha visto afectada por el recorte de los recursos como el de la sobre
tasa a la gasolina, de la que anteriormente se tomaba el 100 por ciento pero que
ahora debe compartir con Trasmilenio.
Para el burgomaestre, la movilidad
en Bogotá se debe solucionar con acciones que integren frentes como el sistema
integrado de transporte, Trasmilenio, el Metro y el denominado tren
metropolitano, además de una progresiva desestimulación en el uso de los
vehículos particulares y la construcción de nuevas vías.
Con esta
perspectiva, el Distrito ha contratado una serie de estudios y consultorías con
la Infraestructura del Banco Interamericano de Desarrollo, para determinar los
sectores en los que existe una sobreoferta en la prestación del servicio
público, además de la racionalización e integración de rutas mediante un sistema
único de recaudo, cuya implementación comenzaría a realizarse en el mes de abril
de este año.
En materia de malla vial, otro de los temas más sensibles
en la percepción de los ciudadanos que se movilizan en la ciudad, el número de
cuadras intervenidas ascendió a más de 4.600, en comparación a las 2.800
ejecutadas durante 2007, según reveló el balance presentado por el Instituto de
Desarrollo Urbano (IDU), en el que además se señala que un total de 14.000
huecos fueron tapados.
Sin embargo, algunos ciudadanos han denunciado
que las obras proyectadas por el Distrito llevan meses en ejecución y aun no se
ven los anunciados resultados, sumado a que el desplazamiento por la ruta de la
Avenida Caracas utilizada por Trasmilenio continúa registrando lozas quebradas y
continuos frentes de obra, que si bien no son culpa de la actual Administración,
no dejan de ser un dolor de cabeza para los usuarios de la importante arteria.
Pese a que Florez coincide en que el incremento en el número de
vehículos ha sido determinante para dificultar la movilidad en la ciudad - la
facilidad en préstamos bancarios disparó su consumo y una familia de clase media
podría llegar a tener hasta dos carros-, no había necesidad de realizar ningún
tipo de estudio ante una situación que era evidente.
Para Florez, haber
nombrado a Villegas como Secretario de Movilidad fue un error del que el Alcalde
sólo vino a percatarse cuando el funcionario decidió quitarle el manejo de los
semáforos a la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB), dejando su manejo en “manos
de nadie”.
“El Alcalde nombró a una persona que no tenía ni idea del
tema, y sólo se vino a dar cuenta después del desastre que fue quitarle los
semáforos a la ETB”, señaló el analista.
Situación que explicaría la
crisis que en su momento vivió la ciudad, y de la que Villegas salió al paso
aduciendo que se trataba de una campaña de desprestigio contra el Alcalde, una
vez fue destituido del cargo.
En lo que tiene que ver con la Carrera
Séptima, la Alcaldía ha anunciado que se pondrá en cintura a las cerca de 170
rutas que actualmente circulan por esta vía, con la instalación de paraderos
fijos, así como la eliminación de aquellas cuya oferta no corresponde a la
realidad de la demanda, sin embargo Florez desconfía de que se pueda llegar a
algún tipo de acuerdo con los transportadores, puesto que según indicó “muchos
de ellos son financiadores del Polo”.
El difícil panorama podría
complicarse todavía más, debido a que el corredor de Trasmilenio de la Carrera
Décima que en la actualidad se encuentra en ejecución no tiene ninguna
vinculación con la Carrera Séptima, constituyendo una vía que tal como está
planteada, Flórez vaticina que no irá a ninguna parte.
“El alcalde
Garzón indicó que este corredor integrado estaría inaugurado para el cumpleaños
de Bogotá de hace dos años y no lo hicieron. El Polo Democrático no está tomando
decisiones de fondo frente al transporte público de Bogotá, no porque no existan
estudios, sino porque no tienen la voluntad política, debido a que muchos de los
transportadores tienen capacidad de veto frente a las posibles acciones que se
pudieran tomar en su contra”, manifestó Florez.
El Metro, bandera de
la campaña de MorenoEl alcalde Moreno ha sido enfático en señalar
que el metro va, explicando en reiteradas ocasiones que las decisiones en
materia de movilidad están centradas en este aspecto como eje fundamental que
integre al resto del transporte; los estudios preliminares ya fueron contratados
con la firma española Sener y el resultado se dará a conocer en marzo.
No obstante, el respaldo que ofrecerá el Gobierno Nacional para ejecutar
las obras todavía no es del todo claro, además de que el tema irremediablemente
estará mediado por un tren de cercanías que, de acuerdo con Florez, no estaba
entre las cuentas de las personas que decidieron dar su voto por
Moreno.
Siguiente>>>