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| El secuestro no es ahora la principal arma de las Farc. Foto: EFE |
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Marzo 13 de 2009
La nueva estrategia de las Farc excluiría secuestrados
INFOGRAFÍA: Secuestrados canjeables que aún están en poder de las Farc.
Por: Jaime Andrés Ospina / Terra Colombia
Las Farc, la mayor y más vieja guerrilla del continente americano, se ha quedado sin un solo secuestrado político en su poder, después de tener cerca de 30 políticos durante más de seis años para arrinconar al Estado y presionar un Acuerdo humanitario.
Desde la muerte en cautiverio del ex gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, y el ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverry, la fuga del ex ministro Álvaro Araújo, la operación ‘Jaque’, la fuga de
Óscar Tulio Lizcano y la entrega unilateral de
Alan Jara,
Sigifredo López, Luis E. Pérez, Gloria Polanco, Jorge E. Gechem, Gloria Polanco,
Consuelo González y
Clara Rojas, la estrategia para presionar al Gobierno del presidente
Álvaro Uribe se fue abajo.
Aunque no se puede olvidar que aún tienen en su poder a 22 militares y policías, sin duda la visibilidad internacional se reduce enormemente.
Las Farc estarían pensando en liberar a todos los secuestrados
El secuestro de personalidades políticas, plan maestro liderado por ‘Tirofijo’ ocho años atrás, se convirtió en un problema para la imagen “revolucionaria” de la guerrilla en el exterior. Por eso, en una búsqueda afanada de ganar reconocimiento, liberaron el año pasado a seis secuestrados políticos y este año a los dos últimos.
Para el analista político y ex militante del Eln, León Valencia, el tema del Acuerdo Humanitario y del secuestro era una “obsesión” de Manuel Marulanda, pero ahora que
Alfonso Cano asumió como máximo jefe de las Farc, busca darle otro rumbo a la guerra.
“Él (Cano) tiene ganas de salir de eso (secuestrados) que le causó tanto aislamiento a las Farc y está buscando una salida para entregar a los miembros de la Fuerza Pública aunque sea con un acuerdo simbólico y concentrarse en otras cosas”, le dijo León Valencia a
Terra Colombia.
Valencia asegura además que el nuevo objetivo de las Farc no va a ser el tema del secuestro “por los costos que eso ha tenido para ellos”.
Por su parte, el senador y ex guerrillero del M-19, Gustavo Petro, cree que si el Gobierno y las Farc no se sientan a hablar del tema del secuestro, una de las salidas para que los rehenes vuelvan a la libertad es la presión ciudadana.
“Si la ciudadanía no logra mantener la presión de la liberación unilateral de los secuestrados, lo que pude suceder es que éstos, en virtud de las dos posiciones Farc-Gobierno, terminen muchos años más en poder de la guerrilla o, incluso, muchos de ellos, por razones naturales o por combates pueden morir”, comentó el senador del Polo Democrático a
Terra Colombia.
El giro militar de las Farc
Un informe de Inteligencia militar de febrero revela que las Farc lanzaron el Plan ‘Renacer’, una estrategia para aumentar sus ataques con el uso de minas anti-persona, explosivos y francotiradores, en un intento –asegura inteligencia- por evitar una derrota militar y recuperar espacio político.
Para Valencia, el objetivo de las Farc con el plan Renacer es demostrarle al Gobierno que aún se mantienen en pie de lucha y que pueden hacer daño.
“Lo que buscan las Farc con el Plan ‘Renacer’ es volver a tener presencia militar en las ciudades. Volver a decir ‘estamos vivos y podemos ofender al Estado y podemos ser una fuerza de perturbación’”, asegura Valencia.
El ex comandante de las Fuerzas Militares, general (R) Manuel José Bonett, coincide en este pronóstico sobre el Plan Renacer. “Es una reafirmación de la capacidad terrorista, todo lo que dice el plan es terrorismo. ¿Cómo pueden ellos aspirar a ampliar su base en la población colombiana con esos métodos?”.
Para Gustavo Petro, lo que puede seguir para la guerrilla, en la lógica que maneja desde hace 60 años, es darle un giro a la forma cómo hacen la guerra.
“Ellos (Farc) van a seguir haciendo la guerra, incluso, cambiar la forma de cómo hacer, pueden pasa de la práctica del secuestro a financiarse, aún más, con narcóticos o pasar a extorsiones generalizadas, de pronto abandonar un tanto su énfasis en la lucha y en la batalla rural y pasar a un terrorismo urbano”, afirmó el senador del Polo Democrático a
Terra Colombia.
Farc: negociación o guerra
Durante seis años de Gobierno, el presidente Uribe le apostó a una estrategia militar que le ha permitido dar duros golpes a las Farc: la muerte de ‘
Raúl Reyes’, la muerte del ‘Negro Acacio”, la muerte de ‘Martín Caballero’, la operación ‘Jaque’, entre otras.
“Las Farc tiene que moverse, ellos saben que le aceptaron el reto al presidente Uribe y ahí perdieron militarmente. Ninguno de los dos (Gobierno y Farc) tuvo movilidad política y creo que ahora la guerrilla la está buscando”, asegura el analista León Valencia.
Para el analista, las Farc pueden entrar al juego político y decir: “vamos a hablar de paz, vamos a buscar un camino y eso puede tener una idea sincera de buscar la tan anhelada paz”.
Por su parte, el ex comandante de las Fuerzas Militares, general (R) Manuel José Bonett, afirma que la única forma de acabar con la guerrilla es golpear sus estructuras sociales y económicas.
“Hay que golpearlos, no hablo de aniquilarlos o diezmarlos, no hablo de golpearlos como se hizo con operaciones militares contra ‘Reyes’ y el ‘Negro Acacio’, sino socialmente, económicamente, hay que quitarles el narcotráfico, quitarles el dinero, hay que golpearlos integralmente”, dice el general Bonett.
Con una mirada menos guerrerista, el senador Petro asegura que la única forma de ponerle fin a la guerra en Colombia es hacer una serie de reformas democráticas para poder “quitarle oxigeno a la violencia, reducir el papel de estos factores de violencia”, asegura.
Lo que sí está claro es que el Gobierno no tiene intención alguna de negociar con las Farc, además le cerró las puertas al Acuerdo Humanitario porque, según Uribe, los guerrilleros un día liberan gente y al otro hacen atentados terroristas.
Para León Valencia, el presidente Uribe cerró las puertas del Acuerdo Humanitario pues sabe “que el intercambio es lo que le da cierto nexo a las Farc con la sociedad y la posibilidad de tener relaciones internacionales y el Gobierno está empeñado en cerrárselas”.