Mientras los principales automakers mundiales anuncian drásticas medidas de reducción de plantillas, Honda Motor sigue un camino diferente al tratar de que sus empleados encuentren un entorno más agradable y laboren de una manera más eficiente.
La última medida salida de Japón es el Robo-Legs, una especie de piernas robóticas que ayudarán a los obreros a encontrar una mejor posición de trabajo.
El objetivo de la Robo-Legs es bien sencillo. Permite que los empleados de Honda logren una posición cómoda mientras trabajan, protegiendo las articulaciones. Imita a un sillín de bicicleta que, mediante una especie de extremidad articulada, se apoya en el suelo gracias a un par de zapatos. El artilugio se encaja entre las piernas de los trabajadores y les ayuda a agacharse, ponerse de pie e incluso caminar sin estresar en exceso sus rodillas, tobillos o caderas.
La Robo-Legs tiene la capacidad de dirigir la fuerza de asistencia hacia el centro de gravedad del usuario y de controlar la misma en concierto con el movimiento de las piernas del usuario.
Honda ha implantado este mecanismo en la factoría de Sayama, Japón, para comprobar los resultados. En un futuro no descarta extenderlo a otras plantas e, incluso, comercializarlo.