Michael Schumacher acaba de recibir su primer regalo navideño por adelantado. Aunque seguramente no sea el único presente que recoja el campeón en estas fechas tan especiales, es muy probable que ninguno lo iguale.
El Sheikh Mohamed bin Rashid Al Maktoum, -o para poder nombrarlo: Su alteza Real, el Príncipe de Dubai-, se ha convertido en su Santa Claus personal.
Este miembro de la realeza de los Emiratos Árabes Unidos, pequeño —y rico— país de Medio Oriente, es un conocido fan del heptacampeón de Fórmula Uno y ha decidido obsequiar a su ídolo con una isla.
Schumacher, al que le sobra el dinero para hacer lo que plazca en aquella pequeña porción de tierra, estará encantado. Su paraíso privado se encuentra en el archipiélago artificial llamado The World. Esta obra de ingeniería, el proyecto más ambicioso de Dubai, imita un mapamundi y consta de 300 islas.
Al ‘Kaiser’ le ha tocado una situada en la ficticia zona Antártica, aunque por supuesto de esta región del polo solo tiene el nombre, ya que el clima de su isla es el mismo que el de Dubai. Como se pueden imaginar, la isla ya está completamente equipada, con una mansión de lujo, piscina, vegetación y, por supuesto, puerto para acceder a ella.
Ignoramos si el ex piloto de Fórmula 1 pasará allí las fiestas navideñas, pero ¿qué mejor que un clima tropical para celebrar tan entrañables fechas?