En algunos países donde el cambio de estaciones está presente y las situaciones de conducción en baja adherencia son algo rutinario resulta interesante optar por un sistema de tracción total, que aumenta la maniobrabilidad del auto cuando no hay mucho agarre y aumenta su capacidad de sortear ciertos obstáculos que se le dificultarían a un auto de tracción simple.
El buque insignia de BMW hasta ahora solo estuvo disponible con tracción trasera en sus pasadas generaciones, mientras su competencia principal, el Audi A8 y el Mercedes-Benz Clase S ya podían equipar tracción a ambos ejes incluso en pasadas versiones.
A partir de octubre de 2009 el Serie 7 estará a la par en este aspecto con respecto a sus contrapartes cuando pueda llevar en opción el sistema xDrive, que en la gama BMW ya estaba presente en las SUV X3, X5 y X6 y se podía encargar en berlinas de menor tamaño como el Serie 3.
Como pasa en otros modelos, los autos con tracción total se distinguirán gracias a una altura levemente mayor con respecto al suelo, además de los anagramas correspondientes para identificarlo, en el caso del Serie 7 las ruedas delanteras podrán ejercer un máximo del 30% de la fuerza del motor, así que, básicamente, las ruedas traseras seguirán haciendo la mayoría del trabajo.