Un MINI para celebrar
Se trata de un MINI John Cooper Works que mantiene idénticas sus características mecánicas, es decir, un motor de cuatro cilindros, 1,6 litros y un turbocargador que estira su potencia hasta los 211 caballos, lo que significa que este pequeño auto no sólo resulta muy ágil sino que presenta unas cifras de aceleración (llega a los 100 km/h desde parado en 6,5 segundos) y recuperación muy respetables.
Los cambios están estéticamente, pues este valioso ejemplar, del cual solamente existirán 250 unidades, estará disponible únicamente en un nuevo color que MINI denomina ‘verde Connaught’, dos rayas blancas que bajan del capó para rematar con un par de exploradoras en la parrilla, agregado a componentes en fibra de carbono en algunos acabados del habitáculo, la entrada (falsa) al capó o el difusor trasero, unos rines de aleación ‘Challenge’ acabados en negro, junto a un interior en cuero negro con bordes rojos, un volante en Alcántara y la firma del hijo de John Cooper, Michael.
Como debe ser, esta edición especial estará únicamente disponible con una transmisión manual de seis velocidades.
Manuel Fernández