Parecía que la gama de los todoterreno ligeros de lujo se iba a quedar en las tres opciones alemanas, pero Volvo decidió participar también con un vehículo que pone en todo lo alto el orgullo sueco.
Suecia, un país tan lejano y frío… Pero es un hecho que es de los que tienen mejor calidad de vida y definitivamente uno de los que más han aportado a la humanidad en términos de innovaciones, por ejemplo, están los fósforos, la telefonía móvil, la cremallera, la aspiradora doméstica, el tetra pack, el marcapasos o el ultrasonido.
En términos automotores, esta nación ha sobresalido por Volvo, una marca que siempre ha ofrecido productos con mecánicas confiables, resistentes a las inclemencias del clima y con sistemas de seguridad muy efectivos. La XC60 llega para recordarnos quién manda precisamente en el mundo de la seguridad, pues inventos como el cinturón de seguridad de tres puntos, los asientos especiales para niños o las luces antiniebla no aparecieron por arte de magia.
Personalidad diferente
Es cierto, tardó en salir, pero ya está por fin lista para plantarse frente a la Q5, la GLK y la X3. ¿Cuál es su desventaja? Sin duda que tiene por delante la tarea de posicionarse frente a un trío muy experimentado. ¿Cuál es su ventaja? Que ofrece una personalidad y un estilo completamente distintos que le van a hacer entrar al juego inmediatamente. Si comparamos en cuestión de diseño, lo que ofrecen Audi, Mercedes y BMW es seriedad, sus carrocerías son toscas y sus interiores muy sobrios y, en ocasiones, recargados.
La oferta de Volvo se caracteriza por tener formas suaves, por obvias razones más frescas, modernas y futuristas, así como por un ambiente interior que se orienta hacia la delicadeza y el minimalismo. De hecho, lleva un paso adelante la tendencia que se inició con los sedanes S60 y S40, consistente en usar estilos contemporáneos e incorporar detalles fascinantes como la consola central flotante adentro.
Sensaciones placenteras
Cuando uno se acomoda en el habitáculo por primera vez, se perciben sensaciones de confort, orden y luminosidad, no porque la cabina sea muy amplia, que en parte lo es, sino por los colores y materiales con que está terminada.
Los plásticos son de color gris claro, hay vivos de aluminio, todos los controles están agrupados de forma ordenada —no tiene un mando central que aglomera diferentes funciones del vehículo, como las alemanas, y tampoco le hace falta— y tiene un techo panorámico gigantesco que admite mucha luz. Por otro lado, la tapicería de cuero ofrece una suavidad que sólo se siente en autos ingleses con Conolly, además de que despide un olor muy fresco. Seguro que es por ese tratamiento que se le da al cuero durante la curtiembre, un proceso que utiliza sólo sustancias vegetales naturales.
No hay problemas en cuanto a espacio interior, pues incluso el siempre castigado quinto pasajero tiene un apoyacabezas con una regulación amplia y un respaldo cómodo. El espacio atrás para las piernas es suficiente y ha sido de los pocos vehículos que hemos tenido en el que no se atoran los pies con los postes de las puertas al salir.
El baúl es amplio y tiene un doble fondo muy práctico con divisiones que permiten guardar herramientas de forma ordenada.
Viveza al volante
Así como esta camioneta se disfruta por dentro y por fuera, también se disfruta al volante. La conducción de las alemanas se caracteriza por ser impresionante y tener los límites casi de un auto deportivo, pero la Volvo no es precisamente una blanca palomita. Cuando se le pide potencia, lo entrega todo, y cuando se le pide que doble, lo hace muy bien.
La unidad probada lleva el único propulsor disponible para la XC60 en nuestro mercado: un seis en línea transversal de 3 litros turbocargado. La transmisión es automática Geartronic de seis velocidades y tiene la opción de manejo secuencial así como un control de descenso, que frena automáticamente la XC60 al enfrentar una pendiente.
También se puede activar en reversa (por ejemplo, al acercar a una lancha en su remolque al agua). Si bien la caja no tiene doble embrague, de forma automática reacciona bastante rápido para ofrecer cambios suaves; no ocurre igual en modo manual, en el cual hay una pequeña demora de medio segundo entre el accionamiento del pomo y el engranaje, pero una vez acostumbrado, uno puede anticipar esta maniobra. Además, la patada que finalmente da el par de más de 40 kg-m soluciona esto instantáneamente.
Ojo, porque si la llevas alegremente, el bolsillo te quedará pequeño siempre, ya que un uso sin compasión del acelerador podría elevar los consumos de unos aceptables 28 kpg en uso mixto, hasta los 16.
Asimismo, nos llamó la atención su insonorización —lograda en parte gracias a que los vidrios laterales son laminados—, que permite ir a velocidades máximas con una insonorización prácticamente total respecto al ruido del motor y del aire.
Tecnología de avanzada
Otro punto para destacar es la suspensión, cuya dureza es variable y se puede regular en tres modos: Comfort, Sport y Advanced. Y vaya que se sienten las diferencias… El más adecuado en nuestra opinión es la opción Sport, que ofrece una buena estabilidad sin llegar a ser excesivamente blanda. Comfort es más adecuado a la hora de circular por terreno destapado, y Advanced cuenta con una dureza que llega a ser incómoda en calles como las nuestras; sin embargo, si el pavimento está perfecto, es la opción ideal para ir a velocidades crucero de entre 140 y 200 km/h debido a que oscilaciones y bamboleos de la carrocería desaparecen por completo.
Pero todo esto pasa a segundo término y no es la causa por la que la marca, y toda Suecia, están orgullosas de este vehículo. Todo gira en torno al City Safety, un milagro tecnológico que por fin nos ayuda a decir adiós a esos golpes por alcance que ocasionan, además de costosas reparaciones, peligrosas lesiones cervicales. En fin, la XC60 trae todo para conquistar a los más exigentes, y su carga tecnológica y la cantidad de innovaciones que posee seguramente harían de esta la favorita del mismísimo Alfred Nobel.
Seguridad en la ciudad
Una de las virtudes de la XC60 es la incorporación del City Safety, un sistema dirigido a evitar o mitigar colisiones traseras. La mayoría de las colisiones provocadas en ciudad ocurren a velocidades inferiores a 30 km/h. City Safety puede ayudar a evitar un choque cuando la velocidad es igual o inferior a 15 km/h. A velocidades superiores, la severidad del impacto puede reducirse.
El sistema está desactivado a velocidades mayores de 30 km/h y su propósito principal es ayudar a un conductor ante una distracción en una situación crítica.
Si el City Safety detecta una colisión inminente, los frenos se precargan para responder con mayor rapidez. Si el conductor no frena, el sistema aplica automáticamente los frenos y desconecta el acelerador para evitar o mitigar el choque. Se activa al arrancar el vehículo pero puede desconectarse si, por ejemplo, se conduce por una carretera nevada.
Atención, no es un sustituto de los frenos, sino que está diseñado para ser activado tan tarde como sea posible para evitar interferencias innecesarias. Activa un frenado corto y seco para detener al vehículo a una distancia de 0,4 metros del auto de adelante. Nunca interferirá en situaciones donde el conductor de manera clara esté frenando, acelerando o girando el volante, incluso si una colisión es inevitable. Siempre se da prioridad a la decisión final del conductor.