Las lluvias en nuestro país son una constante en cualquier época del año. Es por eso que el equipo de AUTOMÓVIL Panamericano hace algunas recomendaciones para un manejo más seguro en estas condiciones tan frecuentes.
1. Desde el punto de vista del mantenimiento, existe una variedad de acciones relativamente simples que se pueden observar para hacer que el auto sea más seguro en la lluvia. Se mantiene la presión de las llantas en el nivel recomendado (verificar cada dos semanas), y reemplácelas cuando aparezcan los testigos de desgaste, presentes en las canaletas de las mismas.
2. Encender sus luces, es muy importante ver y ser visto cuando llueve. Si la lluvia es muy intensa, es necesario usar las luces de niebla delanteras (exploradoras) y traseras (no todos los autos llevan ésta última), si no, evitar prenderlas pues el reflejo del asfalto mojado puede deslumbrar a otros conductores.
3. Reemplazar cada año las plumillas, y aplicar a los vidrios un producto que dispersa la lluvia para asegurarse la mejor visibilidad posible.
4. Aumentar las precauciones con respecto a los demás conductores. Cifras de aseguradoras señalan que los accidentes automovilísticos se triplican cuando llueve. (Fuente AMIS, México)
5. Revisar el depósito de líquido limpiaparabrisas y de preferencia rellenarlo con líquido especial para limpieza de parabrisas, el cual ayudará a tener una mejor visibilidad en caso de que los autos que se encuentran delante salpiquen lodo o tierra y no permitan una adecuada visibilidad.
6. Las primeras gotas, mezcladas con el polvo y la grasa de la calzada, convertirán el pavimento en una superficie deslizante, es mejor estar atento al momento de detectar los primeros síntomas de lluvia.
7. El cambio de temperatura interior/exterior empaña los cristales. Los sistemas de climatización en los carros tienen un modo especial para desempañar los vidrios, en aquellos que cuentan con aire acondicionado es una gran ventaja pues este es mucho más efectivo a la hora de desempañar.
8. No se deben realizar movimientos bruscos. La lluvia y la niebla reducen la adherencia de los neumáticos hasta en un 50% sobre el asfalto, lo que implica más posibilidades de perder el control del vehículo ante cualquier situación no esperada.
9. En caso de haber encontrado un charco de considerables dimensiones, seguramente se mojaron las pastillas de los frenos, seguir conduciendo despacio y pisar en repetidas ocasiones con el vehículo en marcha el pedal de freno suavemente a efecto de secar la superficie de frenado de los discos y/o tambores mojados. En los carros más modernos que equipan control de estabilidad (ESP) hay una función que seca las pastillas automáticamente.
10. El sentido común es el mejor aliado a la hora de determinar la velocidad de desplazamiento según las condiciones climáticas.