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El Kia Cerato Forte 1,6 fue probado en Colombia

 


A pocos meses de su lanzamiento mundial, Kia fortalece su gama en Colombia con un sedán de apariencia juvenil, mecánica moderna, equipamiento útil y precio atractivo que saca a relucir la evolución de la firma surcoreana.

 

Kia es un ejemplo de progreso en el avance automotor. Hace 65 años se fundó la compañía en Seúl, Corea del Sur, como fabricante de bicicletas y tuberías de acero.

 

Tras continuos cambios de enfoque, su negocio de automóviles hizo sus pinitos en los ochenta al producir vehículos Mazda para Corea.

 

Una década más tarde, cuando apenas empezaban a fabricar modelos propios, la empresa quedó en las manos de Hyundai Corporation, y gracias al capital y la forma de trabajar de esta firma la evolución ha sido constante y certera.

 

Kia ya puede alardear de haber vendido 16 millones de vehículos y de ser el quinto fabricante mundial.

 

El Forte reúne las cualidades que han puesto a Kia en el lugar donde se encuentra: envidiable relación precio/producto y una calidad mecánica intachable, pero además, este modelo cuenta con adjetivos que hasta ahora empiezan a verse en la marca: diseño, ergonomía y tecnología de punta.

 

Para conseguir los dos primeros, sacaron a Peter Schreyer (quien diseñó el VW New Beetle y el Audi TT de primera generación) de Volkswagen y le dieron el nuevo patrón de diseño de la casa: inspirarse en Honda. Para cumplir el tercero —y mejorar la calidad de la máquina—, les dijeron a sus ingenieros que el auto debía ser tan confiable o más que un Toyota. Esa es la apuesta de Kia con todos sus modelos.

 

Todo al rojo

 

La silueta del Cerato Forte es francamente impactante. Si bien su frontal se confunde fácilmente con el del Honda Civic, el del coreano se muestra más armónico y atlético.

 

La línea que surge en la parte superior de los faros llega hasta la puerta delantera, y gracias a un pincel muy educado, termina en una cola estilizada y vanguardista —los más atrevidos dicen que muy al estilo BMW Serie 5—. Todos los trazos que atraviesan el carro son solidarios y combinan muy bien lo clásico con lo juvenil.

 

Los importadores de la marca en Colombia ayudaron a exaltar sus ángulos más coquetos al configurarlo con detalles cromados y rines de 17 pulgadas sobre llantas 215/45 R17. El tamaño muestra unos centímetros de más respecto al promedio de la categoría, pues con 4,53 metros de largo y 1,77 de ancho sólo lo supera el Mitsubishi Lancer y queda a la par con el Corolla de Toyota.

 

Estas medidas se reflejan en un interior más holgado, con espacios para las piernas y la cabeza similares a los de un Mazda6. Sin embargo, lo que más resalta de la nueva cabina es lo bien pensada que está.

 

Son pocos los autos en que el conductor puede controlar todo sin quitar la vista del frente. En el caso de este modelo, cada mando está ubicado intuitivamente y cada botón es de buen tamaño para evitar distracciones.

 

Como si fuera poco, la altura de la silla respecto al tablero es muy buena, solamente nos gustaría contar con reglaje de profundidad en la columna de dirección.

 

El cuadro de indicadores es de fácil lectura y en el centro se encuentra la pantala del computador de bordo —de sólo seis funciones—, que también indica cuál puerta está abierta y muestra muy por encima la información del sensor de parqueo.

 

El diseño del habitáculo también es armonioso y logra mejorar la calidad percibida respecto al Cerato Ciclón, al que no reemplaza inmediatamente, pero lo hará en un futuro cercano. No obstante, aún se perciben plásticos muy duros, sobre todo en las puertas, los cuales hacen que se respire un ambiente un tanto austero que no a todos agrada.

 

El material que predomina en el tablero es algo acolchado y se ve resistente, pero creemos que le quita fuerza al diseño por su simplicidad.

 

Ocurre igual con el tapizado, que si bien no cansa con el trajín y es de bonita apariencia, el paño es un tanto áspero —el cuero acompaña al motor más potente—. Definitivamente el lunar de Kia son estos materiales, que si bien son muy durables y 'guerreros', podrían ser de mejor tacto.

 

Black Jack

 

Si una carrocería bien presentada que mezcla la elegancia y la deportividad y un interior espacioso y ergonómico no son suficientes argumentos para decidir una compra, un completo equipamiento sí puede serlo.

 

El listado empieza con cuatro vidrios eléctricos —el del conductor con función de un toque—, bloqueo central a distancia, retrovisores exteriores eléctricos con desempañador, climatizador automático, computador de bordo, sensores de parqueo y de luces, dos airbags, frenos de disco en las cuatro ruedas con asistencia ABS y EBD, dirección con asistencia eléctrica, portagafas, radio con lector de MP3, entrada auxiliar y USB con cuatro parlantes, dos tweeters y controles desde el volante, entre otros.

 

Todo esto corresponde a la versión intermedia que probamos, un 1,6 litros con transmisión mecánica en acabado Sport, por un costo de 49,5 millones. Además, se ofrece la versión de entrada —Plus— por 44,9 millones, con algunos faltantes en el equipamiento de seguridad.

 

Si lo que quieres es descansar tu pie izquierdo, hay dos versiones automáticas de 4 relaciones: con la configuración Sport en 1,6 litros, o con motor 2 litros y 156 HP que agrega techo corredizo eléctrico y tapicería decuero, el Premium Sport, por 58 millones de pesos.

 

Como valor agregado, Kia ofrece una garantía de 5 años o 100.000 kilómetros para cualquiera de estas versiones y se matricula como modelo 2010, lo cual ayuda a esquivar la depreciación en este momento.

 

As bajo la manga

 

La mecánica del Cerato Forte también denota el know-how de la compañía y los millones de wones que le invirtieron al proyecto. El modelo que tuvimos la oportunidad de probar montaba un 4 cilindros de 1.591 centímetros cúbicos y 4 válvulas por cilindro.

 

Estos elementos llevan CVVT, el nombre que dan los coreanos al sistema de apertura variable de válvulas, que en la práctica sirve para una entrega más lineal del torque y menor consumo de gasolina. Tiene 122 HP a 6.300 rpm (igual que el Optra 1,8 y más que el Jetta 2,0) y 15,9 kg-m de torque a 4.200 vueltas que se hacen sentir al salir de la inercia.

 

Lastimosamente, las relaciones de caja están muy 'americanizadas' y en la geografía colombiana no aprovechan bien las prestaciones.

 

Esto se resume en que tiene una buena aceleración y planea muy bien —su mejor momento es entre los 60 y los 110 km/h—, pero al momento de efectuar sobrepasos o recuperarse preferiríamos que tuviese una transmisión más “picada”, teniendo en cuenta que pesa más de 1.200 kilos y su relación peso potencia es de 10,2 kg/hp.

 

No es nada preocupante, pues incluso se mueve mejor que varios 1,6 de la misma categoría, aunque eso sí, no es precisamente el más económico, pues en uso mixto su consumo ronda los 38 kilómetros por galón, según arrojó nuestra prueba. Al circular en ciudad no es precisamente el más suave, en parte por el bajo perfil de las llantas y porque las suspensiones —tipo McPherson adelante y de doble barra torsional con brazos oscilantes atrás— están calibradas más hacia lo deportivo, por lo cual en la 'huecamenta' de nuestras ciudades, se siente muy duro y saltarín.

 

Sin embargo, esta graduación se agradece en un manejo deportivo, pues el auto se agarra bien en las curvas, cualidad que también se debe a un chasis reforzado provienente del Kia Cee’d. Por desgracia, las llantas Kumho Solus no están a la altura del conjunto; hubiéramos preferido unas Goodyear o Michelin, más finas y suaves y con mejor agarre.

 

En general, el auto se siente robusto y la dirección, precisa y comunicativa, contribuye a que siempre se sienta bajo control.

 

El frenado está soportado por cuatro discos con asistencia antibloqueo, lo que representa una plusvalía al conducirlo por varios kilómetros, pues son más resistentes a la fatiga. El Cerato Forte será un auto que pegará duro en el segmento, pues su fina y bien lograda estampa se conjuga con un interior amable y muy bien equipado, y además, su mecánica moderna le permite moverse con soltura en situaciones cotidianas.

 

Lo mejor es que todo el empaque tiene un precio bastante atractivo, y seguramente se abrirá paso hasta la baraja de opciones de cualquier familia colombiana, pues compite directamente con el VW Jetta, el Chevrolet Optra, el Toyota Corolla e incluso el Mazda3.

 

Alejandro Abondano y Equipo de Pruebas

 

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