Lexus muestra en Tokio su nuevo superdeportivo, el LFA
Llegan todos los datos oficiales de este nuevo deportivo japonés. Justo horas antes de su debut en el Salón de Tokio, Lexus avanza los detalles técnicos de lo que será su carro más representativo.
La presentación oficial del Lexus LF-A será en el Salón de Tokio que abre sus puertas este mismo fin de semana. Ha tardado en hacerse realidad; desde que apareció el primer prototipo han pasado dos años y al proyecto se le dio luz vertde mucho antes. Lexus, que hasta ahora sonaba a lujo, calidad y ecología con sus híbridos, se abre camino, y por la puerta grande, en el segmento de los carros deportivos.
Para su realización, el equipo de ingenieros y diseñadores partió de un folio en blanco, lo cual significa una apreciable ventaja ya que no tenían que mantener ni guardar las formas de ningún otro modelo ya conocido.
Por supuesto, los materiales ligeros están presentes a lo largo de muchos de los elementos que componen el LFA. La carrocería y el chasis están fabricados de un plástico reforzado por fibra de carbono desarrollado íntegramente por la marca japonesa y con lo que han conseguido bajar el peso en aproximadamente unos 100 kilos con respecto a una fabricación equivalente en aluminio. Éste último material, así como el titanio y el magnesio, están presentes en muchos órganos mecánicos y de transmisión, y es que el peso -y su reparto- eran dos de las piezas claves en las que los ingenieros pusieron mayor énfasis. el Lexus LF-A cumple con lo que se espera de él: 1.480 kilos de peso y un reparto de pesos del 48 por ciento delante y el 52 por ciento detrás.
378 HP por tonelada o 2,6 kg por caballo son unas cifras que dicen por sí solas lo que da de sí su motor V10 de 4,8 litros de cilindrada, atmosférico y con 560 HP de potencia. En su fabricación se emplean pistones de aluminio forjado, válvulas y varillas de titanio, balancines con carbono tipo y boquillas de aceite integradas.
Dicen que ha sido afinado para proporcionar una sensación sonora inspirada en la F1 (su motor llega hasta 9.000 rpm). Supera la normativa anticontaminación Euro V.
Acoplado a este motor, el LF-A cuenta con una caja automática de cambios de 6 velocidades montada sobre el eje trasero (transaxle) que cuenta con 4 modos de funcionamiento: Auto, Sport, Normal y Mojado. Su accionamiento es mediante levas en el volante; la de la derecha sube marchas y tiene un tacto suave, mientras que la de la izquierda baja marchas y tiene un tacto más duro. No hay opción a equivocarse cuando el volante no está recto.
Se fabricarán 500 unidades para todo el mundo, armadas totalmente a mano, a un ritmo no mayor a 20 ejemplares por mes. Cada uno tendrá un precio cercano a los 500 mil dólares, algo que perfectamente puede pagar un reputado y prestigioso ejemplar italiano.