Nacido como la versión deportiva del Plymouth Valiant y enmarcado dentro de los preceptos de los 'pony car', el Barracuda logró destacarse además como un verdadero 'muscle car' durante su fabricación, que tuvo lugar entre 1964 y 1974, gracias a la incorporación de grandes motores V8 y diversas modificaciones de alto rendimiento.
Lobo con piel de oveja
A finales de los años cincuenta, el gigantismo de las carrocerías y el exceso de cromo alcanzaban su máxima expresión. Estudios sobre hábitos del consumidor en los Estados Unidos indicaban que cada vez más los clientes buscaban modelos pequeños y compactos, y esto se veía reflejado en el éxito en ventas de vehículos importados como el Volkswagen Escarabajo, algunos autos británicos y, en menor medida, el Renault Dauphine.
Así empezó todo
Para responder a esta nueva realidad los fabricantes estadounidenses lanzaron propuestas como el Studebaker Lark, los Chevrolet Corvair y Chevy II, los Rambler American y Ambassador, el Ford Falcon, el Mercury Comet y el Plymouth Valiant, entre otros. Precisamente, con este último como base, el 1º de abril de 1964 se lanzó el Plymouth Barracuda, dos semanas antes de la exitosa presentación en sociedad del Ford Mustang.
El modelo inicial o de primera serie (1964-1966), creado por Elwood Engel, se destacaba por una gigantesca ventana trasera (Glassback) que le daba una apariencia atractiva y original, la cual despertó comentarios muy positivos, pero no tantas ventas como las que registró el Ford Mustang. Se le dio ese nombre con el ánimo de transmitir la fortaleza, la fiereza y el dinamismo del animal marino.
Se ofrecía sólo con este tipo de carrocería y con dos motorizaciones para elegir: una básica de seis cilindros en línea de 225 pulgadas cúbicas (3.700 cm3) que producía 145 HP, es decir, el conocido como Slant Six (inclinado 30 grados hacia el lado derecho), y un propulsor V8 de 273 pulgadas cúbicas (4.500 cm3), bautizado Commando, que erogaba 180 HP, el cual desde 1965, montado en la versión Fórmula S del Barracuda, aumentaba el caballaje hasta los 230 HP, con la posibilidad de escoger entre caja de cambios manual o automática Torqueflite.
Segunda serie
A finales de 1966 se lanzó la segunda serie, que se fabricó hasta 1969 y a la cual pertenece el vehículo que ilustra esta nota.
En esta, la carrocería se sometió a un rediseño que hizo desaparecer el gigantesco vidrio posterior y cambió tanto la parrilla frontal como la ubicación de los faros delanteros, al igual que las luces de cola.
Se comercializaron tres tipos de carrocerías, Fastback Coupé, Hardtop Coupé y Convertible, con diferentes opciones de motorización que arrancaban en una muy básica de seis cilindros en línea (Slant Six) de 170 pulgadas cúbicas (2.784 cm3) que producía modestos 115 HP, pasando por la conocida de 225 pulgadas cúbicas (3.685 cm3) de 145 HP, hasta llegar a los propulsores V8 de 273 pulgadas cúbicas, 318 (5.200 cm3, lanzado en 1968 como una evolución del 273) y 383 pulgadas cúbicas (6.273 cm3), que producían entre 235 y 325 HP salidos de fábrica.
Cabe anotar que la primera y la segunda series se fabricaron sobre la plataforma A de la Chrysler.
Tercera serie
Antes de terminar el último año de la década de los sesenta, se presentó la tercera serie del modelo que permaneció en el portafolio de la División Plymouth de la Chrysler Corporation hasta 1974.
Un auto totalmente nuevo, mucho más robusto que se ofrecía en versiones Standard, Grand Coupé y Cuda, disponibles con carrocerías Hardtop Coupé y Convertible y que se fabricaba sobre la plataforma E de la Chrysler.
Estaban impulsadas por un motor de seis cilindros en línea de 198 pulgadas cúbicas (3.243 cm3), el tradicional motor 'Slant Six' o los V8 de 318, 340, 383, 426 y 440 pulgadas cúbicas, algunos de ellos Hemi, que permitían extraer potencias de entre 125 HP y 425 HP cuando se usaba el motor más grande y se incorporaban carburadores de cuatro vénturis en autos con preparaciones especiales, muchas de ellas fabricadas por Mopar, la división de partes de la gigantesca Chrysler Corporation.
Gran protagonista
El Barracuda del artículo es uno de los 31.958 ejemplares que se fabricaron en 1969 y tiene carrocería monocasco Hardtop Coupé o Notchback. A Colombia lo trajo un médico santandereano radicado en Bucaramanga, quien lo tuvo en su poder hasta 1981; en ese momento su odómetro indicaba un poco menos de 25.000 millas recorridas (unos 40.000 km).
Lo adquirió el padre de su actual propietario, quien lo usó habitualmente hasta 1992 en sus continuos viajes por carretera y desplazamientos urbanos, pero luego el carro pasó a un segundo plano y empezó a sufrir un continuo deterioro. En el año 2004 se lo entregaron a su actual propietario para que, simplemente, lo pusiera a funcionar. No obstante, él decidió iniciar la restauración del vehículo, que para la época no superaba las 44.000 millas recorridas (71.000 km).
Se pintó del color original, se recuperó la tapicería y se importaron de los Estados Unidos el techo de vinilo original y una gran cantidad de partes deterioradas o desaparecidas que se encontraban disponibles en un almacén.
Durante la investigación y la restauración se optó por mejorar algunos aspectos del auto, como los frenos, que usaban campanas en las cuatro ruedas y no ofrecían mayor seguridad, razón por la cual se sustituyeron por unos discos de gran tamaño y altas especificaciones, a los que se sumó un kit completo de alto performance para el motor, que incluyó eje de levas, culatas especiales, carburador de cuatro vénturis, suspensiones deportivas, sistema de escape, rines y mangueras, todo de origen Mopar y opcional en 1969. Con el trabajo concluido se llevó el carro al dinamómetro, y este indicó que la potencia del motor era de 315 HP, una cifra muy superior a los 235 HP que erogaba originalmente.