El próximo Nissan GT-R podría tener un sistema híbrido
Cuando el deportivo de Nissan se está volviendo entre los jóvenes fanáticos un objeto de deseo mientras rompe los paradigmas de los más recorridos en nuestro adorado mundo sobre ruedas, en la casa matriz en Japón ya piensan su reemplazo.
Sería para dentro de dos o a lo sumo tres años la época en que aparezca la generación R36 del GT-R, que entre sus principales novedades contaría con un gran aumento de potencia que de los 486 caballos de la más reciente versión de este deportivo que aún se vende, pasaría a unos 600 HP que no sólo serían responsabilidad de su V6 de doble turbo.
Acá es el punto en donde el GT-R presentaría su cambio más relevante, debido a que de esos teóricos 600 caballos 160 serian el aporte de un propulsor eléctrico, derivado del prototipo Infiniti Essence, que asistiría al de gasolina, convirtiendo a este Nissan en un vehículo con un sistema de propulsión híbrido.
El consumo de combustible, pese a no ser el dato más relevante en un auto tan poco racional como este, se estima según los rumores en unos 40 kilómetros por galón, cifras que arroja cualquier turismo promedio.
El objetivo principal de Nissan sería lograr un sucesor del GT-R con similares o mejores prestaciones pero registrando una eficiencia en su consumo mucho mejor, y el primer problema en dicho camino sería el peso de las baterías que alimentan al motor eléctrico, un aspecto al que le tendrían que dar mucho énfasis para no perder ese comportamiento que ha llevado tan lejos a este auto.