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AUTOMÓVIL puso a prueba la más reciente Toyota 4Runner

 


Prácticamente en simultánea con su debut mundial, nos llega la quinta generación de la Toyota 4Runner, ya reconocida por su atractivo equilibrio entre el lujo y las capacidades 4x4. No sólo se actualiza, verdaderamente evoluciona.

 

Prueba Toyota 4Runner


Lujo Campero

Si hay una marca que sabe darle al público lo que quiere, es Toyota, algo que no sólo lo demuestra al ser el fabricante más grande del mundo, sino por la manera en que evolucionan sus modelos. Corría 1984, cuando en Japón se presentó una variante con techo cerrado (de fibra de vidrio) y de cinco plazas de la ruda Hilux. Nacía entonces la 4Runner, que poco a poco se fue afirmando como una opción a las Blazer, Cherokee y Explorer nacidas en EE.UU.

Para 1998, era una SUV con capacidades 4x4 orientada al lujo totalmente diferente a la pick-up, la cuál se convirtió en un punto de referencia en 2003, cuando surgió la cuarta generación.

Fuerte y vibrante

Ya tenemos en Colombia la quinta generación de este clásico de las camionetas, 100% nueva y con más argumentos para competir. Lo primero que notamos al ver la 4Runner 2010, es un diseño robusto y dinámico, bastante moderno.

Cada trazo íntimo de su carrocería encaja perfectamente, y a diferencia de la generación previa, ahora encontramos continuidad en su diseño en la compuerta trasera.

Su imagen ruda se compagina con toques deportivos, como numerosos elementos cromados en la carrocería, spoiler en la puerta trasera, rines de 18 pulgadas, rieles de techo y paso de rueda ensanchado. La vigorosa presencia que transmite se debe también a sus nuevas dimensiones, de 4,82 metros de largo, 1,92 de ancho y 1,78 de alto (14, 1,5 y 2 centímetros más que en la 2009), aunque mantiene los mismos 2,79 metros de distancia entre ejes.

Las nuevas medidas exteriores nos permiten contar con mayor espacio interior. Todas las sillas ahora son más anchas, tenemos más altura para la cabeza y la segunda banca cuenta con mayor espacio para las piernas.

Debes medir más de 2 metros y medio para sentirte apretado en las cinco plazas principales, algo que no ocurre en la tercera banca (primera vez que la equipa para Colombia), donde físicamente no cabe alguien de 1,75 de estatura, pero recordemos que por lo general en ese espacio se acomodan niños, no personas adultas.

Como buen carro que apunta al mercado norteamericano, está plagado de comodidades y tecnología. No basta con la filosofía Kaizen (mejoramiento continuo), que ubica funcional y ergonómicamente los instrumentos, controles y guardaobjetos, sino que nos encontramos con interesantes elementos como el aire acondicionado digital de doble zona, asientos delanteros eléctricos y con calefacción, control de crucero, espejo electrocrómico, techo eléctrico, vidrio trasero eléctrico, tapizado en cuero y potente equipo de sonido, entre otros.

Resulta curioso el funcionamiento ‘Party mode’ para el equipo de audio (de 8 bocinas), que enfoca toda la potencia del sonido a la parte trasera del vehículo, para involucrar a la 4Runner en una fiesta en la playa o en un picnic.

Andar suave

El confort de marcha empieza a ser notorio en detalles como la sujeción y el diseño de los asientos, o el grosor y tacto del volante –ambos excelentes-; pero es en marcha donde encontramos placidez. El diseño de las suspensiones, independiente adelante y de eje rígido atrás, nos deja rodar por carretera o ciudad como si fuéramos sobre una alfombra mágica. Esto no quiere decir, de ninguna manera, que sea un vehículo manso en el off-road.

La 4Runner 2010 aún se mueve por medio del V6 de 4,0 litros, pero ahora incorpora doble VVT-i (uno para las válvulas de admisión y otro para las de escape), aumentando la potencia hasta los 275 CV a 5.800 rpm, con un impresionante torque de 39.8 kg-m disponible desde las 3.800 vueltas. La respuesta del motor es contundente, y a pesar de que no nos encontramos frente a una SUV enfocada a la velocidad, la realidad es que empuja muy bien. A esto le colabora una nueva transmisión automática de 5 velocidades, con modo sport y manejo secuencial.

A pesar de que sus relaciones son un poco largas y no benefician un arranque muy rápido, arriba de las 3.500 rpm la 4Runner cuenta con un desempeño bravo, y el paso de los cambios es muy suave y rápido gracias al sistema Flex lock-up, que reduce el Kick-down. Además, cuenta con Road Condition Response Control, que mide si estamos subiendo o bajando, para mantener el cambio correcto (dejarlo alegre de revoluciones o frenar con motor).

Otro de los aspectos destacables es el consumo de combustible, que se ha reducido entre el 10 y 15% a pesar de ganar 36 CV. Esto gracias al VVT-i Dual, al profundo trabajo de aerodinámica aplicada a la carrocería, a la reducción de fricción en varias partes mecánicas, y sobre todo, al indicador ECO Drive. Este curioso elemento, herencia del híbrido Prius, le indica al conductor cuando maneja de forma ecológica según el uso del acelerador.

Rudeza y seguridad

Si bien es muy confortable y está llena de lujos, también es un verdadero 4x4 para el uso rudo. Por ejemplo, su despeje al piso, capacidad de vadeo (244 y 700 mm), y ángulos de ataque, salida y ventral (33, 26 y 24 grados), le permiten pasar por encima de casi cualquier cosa. Sin embargo, es la carga tecnológica la que hace a la 4Runner ser el devorador de obstáculos que es.

Como era de esperar, cuenta con tracción total y diferencial central Torsen. Hay tres posiciones básicas que se seleccionan electrónicamente: H4F, donde el computador detecta qué porcentaje de potencia debe enviar a cada rueda según el terreno; H4L, donde el reparto es 50-50, ideal para superficies de poca adherencia; y L4L, que es el bajo (con desmultiplicación de 2,6), donde se desactiva el control de estabilidad y se activa el A-Trac.

Este último sistema optimiza el uso del diferencial central, controlando los frenos y el acelerador para ofrecer control total en situaciones off-road. Adicionalmente, están los controles de descenso y ascenso.

Y si sortear obstáculos es importante para la 4Runner, la seguridad es prioridad para Toyota. Encontramos en este vehículo dirección eléctrica sensible a la velocidad en tacto y ángulo de giro, cinturones de tres puntos para todos los asientos, control de tracción, ESP, cabeceras activas, bolsas de aire frontales y laterales para piloto y copiloto, así como airbags de cortina para las siete plazas. Se destaca el ABS Multiterreno (herencia de la Land Cruiser 200), que aplica una fuerza de frenado diferente para cada rueda según el terreno, asistido con EBD y BA.

La 4Runner, que acapara en ventas el 20% de su segmento, llega para apaciguar la competencia de la Grand Cherokee, con un paquete sumamente atractivo que incluye un diseño atrayente y moderno, equipamiento completo, confort de marcha, capacidad off-road y completa carga tecnológica, además de el servicio y la calidad Toyota, todo por 144,9 millones de pesos en su única versión.

Alejandro Abondano

 

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