Portada TERRA COLOMBIA > Vida y Estilo >AutomóvilArtículo
Motor clásico
Foto: Volkswagen AG

Foto: Volkswagen AG

 
Galerías de fotos

Galería
MINI Countryman
Llega la primera camioneta de la marca.

Videos

Videos
Porsche 911 GT3
Para el 2010 este deportivo se perfecciona aún más.

ImprimirOpinarEnviar a un amigo

El orígen de la especie, historia del Volkswagen Golf GTI

 


El Volkswagen Golf GTI de 1976 fue el génesis de un segmento sin el cual no se podría concebir la industria automotriz actual: los hot hatches. Desde ese día, todas –o casi todas- las marcas ofrecen al menos un modelo compacto con ambiciones deportivas.

 

El primer GTI nació producto casi de una insubordinación. VW acababa de introducir el Golf, reemplazo del ‘Escarabajo’, y se estaba vendiendo muy bien.

Sin embargo, el ingeniero y piloto de pruebas de VW, Alfons Lowenberg, tenía la idea de un Golf potenciado, y pronto él y un puñado de sus compañeros comenzaron a modificar en secreto un Golf básico.

El resultado fue tan bueno que cuando Volkswagen se dio cuenta del ‘proyectico’, no pudo más que doblegarse ante lo apabullante y efectivo que era el Golf de Lowenberg, y finalmente aprobó el desarrollo del proyecto EA195, el todopoderoso Golf GTI.

Vanguardista

Las siglas significaban Gran Turismo Inyección, porque el motor elegido para propulsar el auto era un 1,6 litros utilizado en el Audi 80 GTE, aunque con algunas modificaciones importantes, destacando la inyección mecánica de combustible Bosch K-Jetronic.

Con esto entregaba saludables 110 HP a 6.100 rpm y 14,2 kg-m de torque a 5.000 vueltas, que permitían a este minimonstruo de poco más de 800 kg llegar a los 100 km/h en 9 segundos y topar en 182 km/h de máxima. Hasta ese momento, era el VW más rápido de la historia.

La suspensión y chasis fueron puestos al punto del nuevo rendimiento, por lo que se colocaron amortiguadores más rígidos y barras estabilizadoras en ambas puntas, otorgando al GTI un muy buen manejo en curva, pero con la suficiente comodidad para usarlo todos los días.

El deportivo compacto de VW fue un éxito instantáneo y las 5.000 unidades planeadas para el primer año ¡se multiplicaron por diez! Más adelante se incrementó la cilindrada a 1,8 litros, entregando 115 HP.

En México tuvimos nuestra versión, el Caribe GT, que si bien no disponía de la inyección de combustible, contaba con un carburador de dos gargantas y rendía 85 caballos, muy cercano a la versión europea. Para la segunda generación del Golf, que apareció en 1984, VW ya tenía la formula estudiada. El GTI contaba con un motor de 1,8 litros y 115 HP (16 válvulas y 130 caballos para 1986), un chasis totalmente nuevo y estructuralmente más eficaz, y mejores frenos.

En Europa, una versión supercargada denominada G60 alcanzaba los 160 HP. Incluso hubo versiones especiales, como la Rallye o la G60 Limited Edition (sólo 71 unidades) con 210 HP y tracción total. Las ventas también subieron, alcanzando los 17 mil ejemplares.

La tercera generación del Golf llegó en 1991, y con ella un nuevo GTI que comenzó la debacle del espíritu deportivo del modelo original. Al ser más pesado, cómodo y lujoso, dejaba de lado la agilidad y la viveza de los dos primeros. Tenía un motor que apenas entregaba 120 HP, y si bien era más deportivo que un Golf normal, no era para nada el explosivo minicohete de unos cuantos años atrás. El GTI se vio aun más opacado por la introducción del Golf VR6 de 172 caballos.

El GTI de la cuarta generación del Golf siguió por este camino, pues aunque por primera vez ofrecía un motor turbo –el clásico 1,8- apenas llegaba a los 150 HP. Era más pesado y menos respondón que el MKIII y tenía una suspensión demasiado blanda.

A pesar de todo, esta generación nos regaló la edición de 25 aniversario del GTI con 180 caballos. Este también se vio opacado por el todopoderoso R32, que ya jugaba en la liga del Lancer EVO y el Impreza WRX STI gracias a la combinación de tracción en las cuatro ruedas y un VR6 de 3,2 litros y 250 caballos.

Duro reto

Después vino el GTI V, que se dejó de vender en Colombia y que ha regresado al espíritu original del auto, al menos en prestaciones y carácter de manejo. Aunque no es un auto ligero, su conducción y potencia lo hacen un verdadero auto deportivo.

Lo efectivo del bastidor aunado a uno de los mejores motores de la industria -2,0 litros turbo de inyección directa y 200 HP- lo han convertido en el mejor de la familia, quizá una de las razones más fuertes para que el VI haya cambiado tan poco respecto a su antecesor, porque ¿para qué cambiar lo bueno?

Edmundo Cano

 

Terra en otros países | Contáctenos | Resolución mínima de 800x600 © Copyright 2010, Terra Networks Colombia S.A.