Spyker tiene entre sus planes con Saab revivir al pequeño 92
Victor Muller, hombre al mando de Spyker, dio
comienzo a los nuevos días de Saab bajo la tutela
del exclusivo fabricante holandés con el anuncio
del lanzamiento de un subcompacto Premium que
estará dirigido al ya tradicional MINI y al recién
lanzado Audi A1.
El 92 (que se llamaría 9-2) estaría representando
el regreso de Saab a lo que alguna vez fue su
fórmula diferente para construir un automóvil,
características que hicieron que se ganara un
selecto grupo de fieles compradores.
El Estado Del Arte adquirido en décadas se fue
perdiendo gradualmente en un lustro debido al
abuso del Badge Engineering, rindiendo frutos en
ejemplares como el 9-2x o la SUV 9-7x, modelos
que a los ojos de los más puristas seguidores
fueron poco más que una aberración sobre un
nombre tan especial.
Para volver a aquellas bizarras pero intrigantes
creaciones y ese posicionamiento no tan
generalista que alguna vez se permitieron cobrar,
Muller tiene pensado –no antes del año 2013- un
nuevo subcompacto que competiría directamente
con la viva representación de la zona más
exclusiva de este segmento: el MINI, a quien se le
unió en días pasados el Audi A1. La visión sueca a
una categoría cuyo potencial aún no ha sido
explotado.
Saab espera aprovechar la tecnología de General
Motors (esto no significa apropiarse de un auto
completo para ponerle un emblema),
específicamente de la división alemana Opel, para
materializar este nuevo y necesario proyecto, que
será el camino para lograr el objetivo de Spyker
hacia las 100.000 unidades que esperan poner en
la calle anualmente.