En Europa los fabricantes de automóviles podrían ser multados con 500 euros por tonelada de dióxido de carbono (CO2) si en el 2012 sobrepasan los límites de emisiones de 120 gramos por kilómetro que marca la nueva legislación para los turismos nuevos.
La industria del automóvil considera "desproporcionadas" estas penalizaciones impuestas al sector y han pedido que se revisen cuanto antes y se alargue al 2015 el plazo de entrada en vigor de la norma europea.
La legislación se marcó como objetivo el año 2012 para que todos los turismos nuevos emitan como máximo 120 gramos de CO2 por kilómetro al medio ambiente y según Anfac este plazo no es adecuado porque "la mayoría de los carros que saldrán al mercado en la fecha prevista ya se están produciendo hoy".
A modo de ejemplo, una marca fabricante que produjera y vendiera 400 mil unidades de vehículos al año podría verse obligada a pagar penalizaciones de hasta 190 millones de euros al año si se desviara tan sólo en 5 gramos por kilómetro del objetivo propuesto.
Estas reivindicaciones de la industria automovilística han sido trasladas a los partidos políticos a través de un documento en el que Anfac solicita una serie de mejoras en este sentido para ser incluidas en los programas electorales.
El sector de los fabricantes pide a las formaciones políticas que la legislación recompense también las innovaciones en tecnologías eficientes y reductoras de emisiones de CO2 que realiza la industria y que se fomenten medidas como la conducción eficiente o la mejora en la gestión de las infraestructuras.
En la batería de propuestas de los fabricantes de automóviles también se contempla el ámbito de la energía y en este sentido, Anfac considera que, aunque se debe fomentar la utilización de biocarburantes para reducir las emisiones de CO2 y la dependencia del petróleo, el porcentaje de las mezclas no debe sobrepasar los límites admitidos por el parque de vehículos y deben cumplir con unos mínimos de calidad.
Que se permita la utilización de cualquier "bioproducto" y no se limite la autorización a bioetanol y biodiesel y que se definan las normas de calidad para estos biocombustibles.
Otra petición, es que se difunda el uso del bioetanol E85 y los vehículos diseñados y fabricados para usarlo.
Los fabricantes destacan que el gasto anual de un productor de automóvil asciende a más de 160 millones de euros en gas y electricidad y proponen una libertad de mercado para garantizar precios más competitivos y apoyos especiales a la introducción de energías alternativas, que actualmente presentan plazos de amortización demasiado amplios.