Mazda quiere volver a ser protagonista en el segmento bajo del mercado colombiano. Para ello prepara para las próximas semanas el lanzamiento del Mazda 2, que trae consigo aires de renovación en la oferta compacta de origen nacional.
Un llamado cuando estaba a punto de abandonar la redacción de Motorpress en Madrid alteró mi rutina. Era mi amigo, el director de Automóvil Colombia, quien me contó la gran expectativa existente en ese país tan querido por el inminente lanzamiento del Mazda 2.
Acordamos en que conseguiría uno con las mismas especificaciones que tendrá el ensamblado por la CCA para mostrárselo a los fieles lectores antes que nadie. Un llamado a los representantes ibéricos de la marca y al día siguiente tenía en mis manos las llaves del auto que estoy seguro generará una revolución comercial en el segmento B de subcompactos.
Todo de nuevo
No hay mensajes ocultos en la decisión de producir el Mazda 2 en las instalaciones enclavadas en plena ciudad de Bogotá. CCA quiere volver a ser un actor protagónico en los segmentos medio/bajos, como lo fuera en las recordadas épocas del 323.
Y tiene con qué ya desde las líneas externas del nuevo 2, que deja de lado las formas cuadradas que conocíamos en los Mazda del segmento, como el 323 o el más actual Demio, para dar paso a unas más redondeadas y estilizadas. Cuando casi todos los nuevos utilitarios han apostado por aumentar notablemente sus dimensiones con respecto a las versiones precedentes, Mazda tomó otro camino recuperando la verdadera esencia del concepto utilitario. El modelo japonés no crece con respecto a su antecesor (llamado de igual manera en Europa, una versión actualizada del Demio). A la inversa de los últimos Grande Punto, 207 y Corsa (todos en los 4 metros), se mantiene en 3,9 m de longitud. Ahora es más bajo y algo más ancho que su predecesor para que su aspecto sea más dinámico, algo conseguido gracias a sus rasgos principales: cintura de carrocería en cuña y guardabarros delanteros independizados.
La marca de Hiroshima se ha exprimido al máximo con el objetivo de hacer no uno, sino varios autos, pues de esta base saldrá también la próxima generación del Ford Fiesta, de la que acabamos de ver las primeras unidades en el Salón de Ginebra.
El punto de partida de esta “tecnología compartida” de nueva creaciones es el aligeramiento en 100 kg del peso total. Mazda decidió adelgazar con nuevos materiales (ver recuadro), anticipándose a las futuras demandas medioambientales, y consiguió por ejemplo unas emisiones de 140 gr CO2/km en este motor (frente a 159 gr/km del anterior equivalente).
El menor peso se ha aprovechado, y en las mediciones europeas estandarizadas consigue consumir hasta casi 1 litro menos de gasolina cada 100 km en promedio.
Dinámico y suave
Y si el binomio consumo-ecología no fuera suficiente frente a la mayor apariencia-habitalidad de sus rivales, tiene el argumento del dinamismo y la suavidad de uso. Por que el motor 1.5, ofrece una brillante respuesta, especialmente a régimen alto. Es un propulsor de última generación, de la familia MZR, con distribución SVT, variable en continuo sobre ejes de admisión; asimismo dispone de colector de alimentación de longitud variable y con mariposa incorporada antes de las válvulas para favorecer la distribución de la mezcla y optimizar la combustión.
Una buena aerodinámica también ayuda en términos de eficiencia. Ha mejorado el coeficiente aerodinámico (Cx) 0,30, y se ha reducido la superficie frontal a 2,11 m2.
La nueva carrocería del Mazda2 recubre un monocasco 22 kg más ligero, pero de mayor rigidez para mejorar la seguridad pasiva y el comportamiento, además de reducir ruidos y vibraciones.
Esto último es evidente, aunque el sonido del motor 1,5 es difícil de enmascarar a regímenes altos. El funcionamiento conjunto del Mazda2 se caracteriza por la suavidad en el manejo de todos sus elementos; la nueva dirección eléctrica, de tacto similar a las de asistencia hidráulica, con un 3% de ahorro de combustible y menos de 3 vueltas entre topes; la palanca del cambio, situada muy cerca del volante, en una consola central sobreelevada; el tacto y el esfuerzo del pedal de freno…Todo es cómodo de utilizar y preciso en su funcionamiento.
En el diseño del tablero se ha dado un gran paso adelante por estética y funcionalidad. Destacan asimismo por su aprovechamiento la guantera y el espacio entre los asientos delanteros (con conexión MP3). En contrapartida, los plásticos del tablero y puertas son de tacto duro, aspecto tradicional y color oscuro. Han preferido primar la durabilidad, dicen. Para darle un poco de color, las rejillas de ventilación laterales y otras partes van rematadas con unas inserciones tipo aluminio.
Donde no alcanza el Mazda2 a sus rivales es en la habitabilidad. Su interior es más estrecho a la altura de los hombros que los 207, Clio, Corsa o Ibiza que se comercializan actualmente en Europa.
Delante su importancia es relativa, pero en el asiento posterior se nota más, sobretodo si viajan tres personas. Las plazas delanteras, sin embargo, ofrecen más altura libre. En capacidad del baúl también cede una media de 25 litros a los nombrados. A cambio, tiene un volumen muy aprovechable, mientras que la rueda de repuesto es de emergencia.
Descubriendo secretos
Mis compañeros colombianos de AUTOMÓVIL rondaron la sede de CCA para sacar algo más de información cada vez que una puerta de la planta se abría o algún operario o funcionario de la marca se sentaba a almorzar a espaldas de ellos.
Así, a lo largo de los días se fueron enterando de que la comercialización del Mazda 2 iniciará a fines de abril o principios de mayo, en función de que se vayan viendo caras sonrientes y pulgares levantados de los supervisores orientales, señales inequívocas de que los procesos de calidad están a punto.
Antes de eso se están construyendo 20 unidades de “pre serie” que son rodadas para checar cientos de items. Siguiendo con la persecución de los niveles de integración regidos por la Ley de Ensamble, el proceso irá gradualmente incorporando partes nacionales como paneles interiores, alfombras, asientos, cableado, pintura, neumáticos y rines hasta llegar al 36% del valor en partes exigido para considerarlo nacional. El conjunto motor/transmisión, suspensiones y partes de carrocería provienen de Japón.
También está claro que por el momento no se piensa ensamblar otro tipo de carrocería (como el sedán o la versión 3 puertas lanzada en Ginebra) porque eso implicaría abrir una nueva línea de montaje y si podrían ser importados después del 2008 en función de la demanda comercial del modelo.
El equipamiento es muy completo para el segmento e incluye aire acondicionado, dirección electroasistida, dos bolsas de aire frontales, cristales y espejos eléctricos, columna con regulación múltiple, asientos con regulación en altura y en el exterior rines de aleación de 15 pulgadas, exploradoras, spoiler trasero y manijas y espejos del color de la carrocería entre lo más destacable. Habrá dos opciones de transmisión, una mecánica y otra automática.
Es difícil pensar que habrá versiones austeras, de entrada a la gama, porque Mazda ya tiene como marca de identidad posicionarse en la parte alta de los respectivos segmento scon versiones equipadas, tal como sucede con el Mazda 3 y el Mazda 6.
En CCA también ven las crisis como oportunidades y ya están sacando punta al lápiz para conseguir precios atractivos y así reemplazar las exportaciones que se tenían proyectadas dirigir a Venezuela hacia otros mercados, con México entre ceja y ceja.
Y en cuanto al precio, los manteles de papel de los almuerzos ejecutivos en los que los “espías” descubrieron a los financieros, tenían un 42 redondeado como la cifra ideal en la que podrían comercializar la versión mecánica, aunque sólo se trataba de un “borrador” y no de una decisión tomada y aprobada.
Lo más rico siempre es el postre y con este auto más emocional, más Mazda, la gente de CCA está segura que fácilmente podrán robarle la parte “upgrade” del pastel a los encumbrados Aveo y Clio y también a la más reciente oferta europea en el segmento disponible en Colombia como el Peugeot 207, Skoda Fabia y Fiat Punto. El camino es largo pero se ve despejado.