La película que tiene a Brad Pitt bajo la dirección de Quentin Tarantino se estrena en agosto. Para calentar el ambiente de cara a su estreno, la película "Bastardos sin gloria" ("Inglorious basterds") estrenó mundialmente su primer poster oficial.
El director estadounidense Quentin Tarantino combina una película del oeste, una de gángsters y una aventura bélica en el film, que tiene a Brad Pitt como el líder de una cruel banda de matanazis. La suma de los potentes nombres del director y el protagonista han despertado la expectación respecto del resultado del largometraje.
En la historia, tan temible es la banda de "bastardos" judío-americanos que el propio Adolf Hitler llega a oír hablar de ellos, y el relato, previsiblemente violento y lleno de acción, lleva a personajes reales a una desaforada intriga que reescribe la historia. La mayor parte del diálogo es en alemán y francés con subtítulos, lo que posiblemente limita el potencial de la taquilla de la película en Estados Unidos.
En Cannes fue alabada y ya desde entonces Tarantino no ha querido explicar por qué insertó errores ortográficos en el título de su película, que toma su nombre de la película "Inglorious Bastards" de 1978 del director italiano Enzo Castellari.
La historia arranca en el primer año de la ocupación alemana en Francia, donde el personaje Shosanna Dreyfus presencia la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa, interpretado llamativamente por Christoph Waltz. En otro lado de Europa, el personaje de Brad Pitt, Aldo Raine, forma un grupo de soldados judío-estadounidenses encargados de arrancar el cuero cabelludo a sus víctimas nazis, y tiene tanto éxito que Hitler llega a temerlos.
Diane Kruger interpreta a una famosa actriz alemana que también es una agente encubierta con la misión de derrocar a los líderes del Tercer Reich. Todas estas tramas convergen en un pequeño cine parisiense donde la historia se da la vuelta en un clímax explosivo.
Terra / Agencias