DIMAYOR propone quita de puntos para erradicar violencia pero no lo cumple
Tras varios desmanes que se produjeron en el clásico vallecaucano que se jugó en la séptima fecha de la Copa Mustang I-2008 y 80 hinchas del América terminaron heridos y otros tantos detenidos, el presidente de la Dimayor, Ramon Jesurúm, contempló la quita de puntos como una sanción para los clubes.
"Si la violencia sigue, podemos quitarle puntos a los equipos, por qué no… así se proteste por eso", dijo Jesurum a Terra Deportes en ese momento. Pero esto se quedó en palabras. La sanción nunca se hizo efectiva.
La violencia en el Pascual Guerrero... hasta los técnicos se metieron
El triunfo de Deportivo Cali 1-0 sobre América en el estadio Pascual Guerrero se vio empañado por los hechos violentos que desencadenaron los hinchas en las tribunas y que continuaron en la calles de Cali. La presencia de más 1000 policías y 200 antimotines no fue suficiente para contener a los enfurecidos hinchas rojos que no soportaron la derrota.
A pesar de la gravedad de los hechos, ninguno de los dos equipos fue despojado de los puntos. Solo fueron sancionados jugando a puerta cerrada y sin presencia de aficionados.
La falta de mano dura con los desadaptados en Cali dio pie a que otros hechos violentos se siguieran presentando en los estadios del país. No se tomaron medidas y los hinchas siguieron haciendo de las suyas, dentro y fuera de los recintos deportivos.
Sin embargo, no sólo los hinchas se salieron de casillas. Los técnicos de los dos equipos también se tornaron violentos. Diego Umaña del América golpeó a su homólogo del Deportivo Cali, Daniel Carreño. Los dos fueron sancionados, Umaña con 11 fechas y Carreño con tres.
Los desmanes en El Campín
En Bogotá, de la misma manera que en Cali, los hinchas también han protagonizado hechos reprochables en el estadio.
En la fecha 7 de la Copa Mustang II-2008 cuando Millonarios enfrentaba al Cúcuta Deportivo, los hinchas de Millonarios destruyeron la silletería de la tribuna lateral norte del estadio El Campín. 710 sillas fueron arrancadas por los comandos azules mientras bajaban la gran bandera que llevan para animar al equipo. Esto ocurrió justo un mes después de que el IDRD pusiera silletería en las tribunas para cumplir con las normas FIFA requeridas para los juegos de Eliminatorias.
A pesar de la gravedad de los hechos, no se impartieron sanciones. Solo se obligó a Millonarios a cubrir la totalidad de los gastos de reparación y se incrementó, aunque muy poco, el costo de la boleta. Sin embargo, los autores de los desmanes siguieron asistiendo al estadio sin problema.
Cuando ya se había reparado la silletería, nuevamente fue dañada, pero esta vez por hinchas de Santa Fe en el clásico capitalino. Los aficionados de la barra Albirroja Sur desprendieron, rompieron y lanzaron las sillas al campo de juego. Además cuando vino el gol a favor, celebraron con ellas en las manos. Todo esto ocurrió sin la intervención de la policía.
¿Hasta donde tienen que llegar los hinchas para que se tomen medidas correctivas serias que no se queden en palabras que apagan el incendio? La decisión cerrar las tribunas de El Campín es un buen comienzo. Ojalá la mano dura que se empieza a imponer se mantenga y no flaquee antes las presiones y los intereses económicos.
Terra Colombia / María Fernanda Segura Sánchez