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| Para Uribe Vélez, reducir el tamaño del Congreso reduce el gasto y ello permite inversión en otros sectores. |
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"El empleo burocrático destruye el empleo real y en lugar de reducir el desempleo lo aumenta".
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Acabar con el clientelismo

Soluciones contra el desempleo

Dado que el desempleo no tiene una sola causa, su solución debe comprometer acciones en varios frentes. Ningún esfuerzo para reactivar nuestra economía será fructífero si no logramos restaurar en todos los colombianos la confianza en el país. Sólo sobre la base de la confianza en nuestra economía y en nuestro país en general podremos salir de la crisis y hacer frente al problema del desempleo. Sometemos a la discusión ciudadana un conjunto inicial de propuestas para mejorar la cantidad y la calidad del empleo sin comprometer la estabilidad social y económica de largo plazo.
Las propuestas se basan en cinco aspectos:
1. Derrota al clientelismo
2. Comercio Exterior
3. Revolución Educativa
4. Políticas Sectoriales
5. Seguridad Democrática
DERROTA DEL CLIENTELISMO
Un sector público socialmente productivo y ajustado a la situación del país.
El Estado Legítimo tiene que brindar un ambiente propicio a la empresa privada y exigir su función social. A él le corresponde la promoción y generación del bien público. Una interpretación equivocada del bien público hace crecer el costo del Estado Burocrático de manera ineficiente y propicia el uso inadecuado de los recursos públicos.
El sector público tiene que ser eficiente y sus dimensiones adecuadas. La búsqueda de la estabilidad en las finanzas públicas no es sólo un ejercicio de recortes. Tan importante como ellos es la focalización de los recursos del Estado hacia actividades con mayor valor agregado social. La transparencia tiene que ser una norma ineludible en el uso de los recursos públicos.
En Colombia hay consenso para derrotar la corrupción pero no para derrotar el derroche. Vamos a combatir el derroche y a lograr que el Estado utilice con responsabilidad los recursos que necesita para su adecuado funcionamiento.
El Estado, para derrotar a los violentos tiene que tener una gran credibilidad ciudadana. Para robustecerla proponemos una lucha eficaz contra la corrupción y contra la politiquería, a través de ocho medidas.
Además, necesitamos construir un consenso contra el derroche politiquero. En Colombia se gasta mucho en burocracia y clientelismo, y se invierte muy poco en lo social. El clientelismo no genera empleo, lo destruye. El Estado puede estimular el empleo con inversión bien orientada. Las altas esferas del Estado no dan ejemplo en materia de austeridad.
Por oposición al Estado Burocrático y Clientelista, es necesario un Estado Comunitario, con creciente participación ciudadana en la definición de las tareas públicas, en el manejo y vigilancia de los recursos oficiales, todo lo cual hace posible que la inversión pública llegue de verdad a la gente para erradicar la pobreza y construir equidad.
Tan importante como invertir en la ampliación de nuestra infraestructura en proyectos como la futura concesión de la Hidrovía del Río Magdalena, es realizar el mantenimiento preventivo de la que ya tenemos.
El país no puede seguir repitiendo los errores de inversiones públicas improductivas. Los conocidos elefantes blancos claramente afectan el ahorro nacional.
Focalizar gasto público
La Ley 617 impuso un severo recorte de gastos de funcionamiento en departamentos y municipios. Esta ofrece la oportunidad de dos reflexiones: el empleo burocrático destruye el empleo real y en lugar de reducir el desempleo lo aumenta; y, la descentralización no puede gastar sus recursos en funcionamiento, al contrario, tiene que ahorrar para fortalecer la inversión social.
Cuando se trate de realizar recortes en la nómina estatal, la ley debe humanizarse y complementarse. Los funcionarios encargados de aplicarla deberán crear un "retén social" y ofrecer un "programa de rehabilitación o readaptación para el trabajo".
El "retén social" evitaría la desvinculación de mujeres cabeza de familia sin alternativa económica, de discapacitados y funcionarios próximos a obtener la pensión.
La "rehabilitación para el trabajo" debe incluir una indemnización, un programa académico o de capacitación técnica que actualice y mejore las posibilidades laborales, y la oferta de vinculación de la persona a las instituciones que desarrollen la ley de promoción y financiación de la pequeña y mediana empresa.
El Congreso no puede seguir costando 600.000 millones de pesos, 300.000 en gastos ordinarios y pensiones y 300.000 en auxilios. Pasemos de 263 a 150 congresistas, sin privilegios pensionales ni salariales. En lugar de 2 cámaras tengamos una, y que la tarea de la segunda sea cumplida por la opinión participativa.
Con el cierre de embajadas y consulados innecesarios el fisco puede ahorrar 40.000 millones al año, suma pequeña frente al déficit, pero muy importante como ejemplo de conducta, de creación de tendencia, de aplicación de recursos a inversión social.
El Consejo Superior de la Judicatura cuesta 60.000 millones y no se necesita. La Comisión de Televisión cuesta 21.000 millones y tampoco se requiere. No necesitamos 13 superintendecias. Los 200.000 millones de costo de las contralorías territoriales se podrían remplazar por menos de 20.000 que costarían las auditorias externas sustitutivas. El costo de 30.000 vehículos oficiales supera el billón de pesos. Sumados el Incora y Minercol, sus costos bordean los 80.000 millones, sin beneficios para campesinos, pequeños mineros o la productividad de la joyería artesanal.
La Presidencia de la República tiene que dar ejemplo y eliminar gastos suntuarios para racionalizar los costos de funcionamiento que ascienden a $42.000 millones.
Los 32 departamentos han perdido la capacidad de inversión social. Sin abandonar su identidad cultural, deberían agruparse en regiones administrativas. Por ejemplo en el Caribe, en lugar de 7 departamentos, con 7 gobernaciones y 7 asambleas, debería pensarse en 2 regiones administrativas con 2 gobernaciones y 2 asambleas, y así sucesivamente en toda la Patria.
Votebien.com
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