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| Menos trabas burocráticas y fomento de nuevos renglones de exportación, la meta. |
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El Fondo de Garantías apenas apoya el 3% de la cartera vinculada a exportaciones. Aumentar esa participación es el único medio para que pequeños y medianos exportadores puedan acceder a recursos de crédito.
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Propuesta Comercio Exterior

Por una mayor justicia global

La globalización hace irrelevante el debate entre economía abierta y economía cerrada. Pero requerimos que los resultados del comercio internacional sean justos.
En la Cumbre Presidencial de las Américas en Québec, los países de América Latina incorporaron a la negociación el concepto de naciones diferentes, para lograr que las desigualdades entre las economías desarrolladas y las menos desarrolladas no obstruyan los beneficios del ALCA. Esto es un avance fundamental para evitar un libre comercio desbocado con resultados sociales adversos.
La sostenibilidad política del libre comercio dependerá de su capacidad de contribuir al crecimiento, al empleo, a la erradicación de la pobreza, y a la construcción de equidad.
España, Grecia y Portugal han tenido buenos resultados en la Unión Europea y México y Canadá en el NAFTA. Los gobiernos de estos países, y sus empresarios, recibieron capacitación y recursos de las naciones líderes de la Unión Europea y de los Estados Unidos, que apoyaron sus aparatos productivos. Un mecanismo semejante debe incluirse en el ALCA, que podría consistir en un alivio de deuda externa con la condición de destinar la totalidad de los recursos a capacitación técnica de sectores populares y a equipar la pequeña y mediana empresa. Así, el ingreso al ALCA se daría una vez garantizada la generación de empleo desde los primeros acuerdos.
Se requiere una dosis razonable de administración del comercio internacional para defender el derecho al trabajo de los colombianos y los esfuerzos de productividad. La integración es inevitable. Preocupa que en nuestro vecindario algunos gobiernos se interesen en NAFTA y otros en MERCOSUR, pero todos parecen dar la espalda a la Comunidad Andina. Allí se gana o se pierde por azar, porque un país devaluó más que el otro, o porque uno dolarizó y todavía lo afecta la inflación. En la última reunión de Valencia se definió en un dígito el techo inflacionario. Se deben tomar decisiones rápidamente para armonizar límites de déficit fiscal que nos conduzcan a una integración más confiable y benéfica para todos. Se necesita recobrar el espíritu de Lleras Restrepo, Leoni, Belaúnde y Frei.
No puede desconocerse que este gobierno obró con acierto y celeridad en la oportuna presentación y ejecución del Plan Estratégico Exportador a partir de 1998. La superación del rezago de tasa de cambio le devolvió competitividad a nuestras exportaciones. Sin embargo, en ausencia del Plan Estratégico, por mayor que sea la devaluación, no es posible encontrar una trayectoria sólida de avance exportador.
El Plan Estratégico Exportador tiene aspectos de política oficial, macro como la tasa de cambio, micro y sectorial, que facilitarán que los esfuerzos de productividad de los empresarios se tornen en competitividad.
De los 5 objetivos propuestos en el Plan Estratégico Exportador es importante destacar el concepto de regionalizar la oferta exportable y desarrollar una cultura exportadora, que finalmente es tan útil al conjunto de la economía como a los consumidores nacionales, porque si nos acostumbramos a que todo tiene que ser producido con la eficiencia, la calidad y el ahorro de costos de la oferta exportable, además de ganar en el mercado internacional, también los consumidores nacionales se beneficiarán con mejores productos y precios más accesibles.
El libre comercio tiene que retar a nuestros empresarios y obligar a la modernización del aparato productivo, pero impone manejo dentro de marcos y controles razonables, que eviten efectos devastadores sobre la producción y el empleo. Da gusto escuchar testimonios de empresarios contentos porque han sido capacitados como exportadores; sus empresas son acompañadas por tutores del mismo ramo con experiencia y éxito en los mercados externos; y Bancoldex les ofrece oportunidades crediticias.
Pese a los esfuerzos del Gobierno por impulsar las exportaciones del país, todavía el exportador tiene que realizar muchos trámites, y hay inmensas dificultades para acceder al crédito en las pequeñas y medianas empresas.
Siempre se anuncia, pero no se ha dado, la batalla definitiva contra los trámites. En un estudio sobre trámites en 75 países, realizado por investigadores de Harvard y el Banco Mundial, se encontró que mientras en Canadá poner a funcionar una empresa implica 2 trámites y demora 2 días, en Colombia implica 17 trámites, se demora 56 días y tienen un costo de U$297. Por ejemplo, una empresa se tiene que registrar ante: La Cámara de Comercio, la DIAN, Impuestos Distritales, Caja de Compensación, Sena, ICBF, un Administrador de Riesgos Profesionales y la Superintendencia de Industria y Comercio. Vamos a facilitar la creación de empresas, por ello debemos estudiar la forma de llevar a 4 ó 5 los pasos que se cumplan en menos de un mes.
Colombia tiene una salvaguardia democrática. Cuenta con la mayor y mejor estructura de mediana y pequeña empresa de América Latina, a diferencia de otros países más concentrados entre gran empresa y sector informal. Las Mipymes representan el 96% de las empresas existentes en el país, contribuyen con el 25% de las exportaciones totales, con el 25% del PIB y con el 63% del empleo nacional.
El Fondo de Garantías apenas apoya el 3% de la cartera vinculada a exportaciones. Aumentar esa participación es el único medio para que pequeños y medianos exportadores puedan acceder a recursos de crédito. Debe fijarse como meta prioritaria que el Fondo de Garantías avale las entidades asociativas o cooperativas que creen las Mipymes exportadoras.
Profeso el concepto político de que nuestra Patria necesita visión de largo plazo y líneas estratégicas de continuidad. El Plan de Exportaciones debe ser considerado como una línea estratégica de continuidad, cuya ejecución comprometa varios gobiernos.
Para hacer del proceso de integración una oportunidad de generación de empleo para nuestro país, debemos incentivar el diseño y desarrollo de políticas micro. Ellas permitirán encadenar diferentes sectores (clusters), y con la identificación de las necesidades internacionales será posible incentivar las exportaciones. Hoy funcionan, con buenos resultados, cadenas productivas en las confecciones, en la agroquímica, en la floricultura, entre otros.
Recientemente se aprobó la ley que crea las Zonas Especiales de Exportación (ZEE). Contiene incentivos tributarios y condiciones laborales especiales para el establecimiento de nuevas empresas. Este es un instrumento dinámico para la generación de empleo y divisas. El impacto en el empleo de las zonas especiales económicas de exportación en algunos países ha sido positivo. Por ejemplo en Sri Lanka generó 60.0000 nuevos empleos, en Filipinas 92.000 y en Costa Rica 48.000.
Debemos analizar la generación de incentivos tributarios para nuevas actividades económicas como hizo Malasia para promover el cultivo de la Palma Africana y la industria del Software, sin sacrificar ingresos fiscales existentes. Estas medidas deben ser cuidadosas para no crear situaciones de competencia desleal entre empresas nuevas y antiguas de un mismo sector, así como en el cumplimiento estricto, por parte de los empresarios, de realizar nuevas inversiones productivas y no simples traslados o expansiones que en cualquier caso deben generar nuevos empleos.
Algunos sectores que presentan ventajas comparativas que el país debe apoyar para convertirlas en realidades generadoras de empleo son: la palma africana, la reforestación comercial, software, call centers y turismo, entre otros.
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