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El principal problema es la contradicción que plantean las propuestas. Hay ciertas ideas que formando parte de una política integral podrían traer algún beneficio, pero cuando se las mira en su conjunto los programas de cada candidato pierden totalmente su sentido.
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Programas de vivienda:

Camacol raja a los candidatos

El gremio de los constructores se atrevió a poner el dedo en la llaga. Consultó, comparó, evaluó y rajó los programas de gobierno de los candidatos presidenciales en materia de atención al problema de la vivienda, proyectos de infraestructura y políticas de concesión.
Camacol, decidió "correr el riesgo político" y tras hacer un diagnóstico a todas las declaraciones producidas por las campañas de los candidatos más opcionados a suceder a Andrés Pastrana, consideró que las ideas puestas en conocimiento de los electores carecen de profundidad, son inviables, peligrosas para la economía o, en el mejor de los casos, incongruentes en el marco general de campaña.
El presidente de Camacol, Eduardo Jaramillo Robledo, dijo ayer a El Pais que la intención que persigue al hacer esta evaluación no es participar en política, razón por la cual las críticas no las dirige en ningún caso de manera puntual a una aspiración determinada, sino que critica el debate en general.
"Consideramos que era nuestra responsabilidad llenar los vacíos y señalar las incongruencias que tienen las propuestas de los candidatos, porque hemos visto que entre más cerca está la fecha de la elección, las campañas están acudiendo más a usar eslóganes electorales y no a ahondar en los problemas", explica Jaramillo.
El principal problema es la contradicción que plantean las propuestas. Hay ciertas ideas que formando parte de una política integral podrían traer algún beneficio, pero cuando se las mira en su conjunto los programas de cada candidato pierden totalmente su sentido", explica.
Como ejemplo, señala el caso de las propuestas hechas por los cuatro principales aspirantes (Alvaro Uribe, Horacio Serpa, Luis Eduardo Garzón y Noemí Sanín) para bajar las tasas de interés con la intención de promover la construcción de vivienda, sin que al mismo tiempo se plantee una política de carácter fiscal correspondiente con esa idea, como el ajuste del gasto gubernamental, por lo que considera que en últimas las necesidades de financiar el déficit estatal terminarán obligando a crecer la tasa de interés.
Camacol detectó en total siete temas (ver recuadro) que se han ventilado en la campaña y sobre los cuales quiere abrir una discusión nacional. La Cámara también les planteó a los candidatos reflexionar sobre la regulación de las tasas de interés, obras de infraestructura que devuelvan la competitividad, manejo de subsidios para la construcción de vivienda de interés social, nueva reliquidación de créditos hipotecarios y nuevas modalidades de financiación para la vivienda propia o arrendada.
De esa discusión, arguye el gremio, debería surgir un acuerdo superior al propio debate electoral que garantice que el próximo Presidente no se 'case' con la idea de desbaratar lo bueno que ya existe; que haga una política integral de vivienda, dando espacios para comprar y para arrendar y les dé privilegios a los que hoy no tienen dónde vivir; diseñe programas de infraestructura no atados al tema vial, sino que incluya la generación y conservación de energía y la repotenciación agrícola, y que aclare las políticas de concesión.
La conclusión, para Jaramillo Robledo, es que el próximo Gobierno debe hacer una reestructuración severa de sus gastos para que no siga presionando al alza las tasas de interés y que maneje con criterio los recursos de inversión, que si bien son escasos, pueden dar frutos dándole prioridad a proyectos viables y necesarios sobre otros que sólo se convierten en generación de lucro cesante para el Estado.
Las críticas de Camacol
El análisis de las propuestas de gobierno fue hecho por un equipo técnico y jurídico bajo la coordinación de la Presidencia de Camacol. Las siguientes son las ideas que motivaron la reflexión y la principal crítica hecha a cada una:
1. Financiación de vivienda en pesos: Se necesitaría que la inflación fuera pequeña y estable, pues de lo contrario los intermediarios y los ahorradores perderían, causando una crisis en el sistema.
2. Tasas de interés reguladas: Las cuotas mensuales aumentarían en cerca de un 100% sobre el valor que pagan actualmente los deudores.
3. Planteamientos sobre obras de infraestructura: A dos semanas de las elecciones, ninguna campaña se ha pronunciado sobre cuáles serían las obras civiles que ejucataría ni sobre las prioridades de inversión.
4. Nuevo banco hipotecario estatal: Implicaría costos innecesarios e iría contra la evidencia de que el mercado ha sido manejado de manera más eficiente por el sector privado.
5. Subsidios, financiación y construcción de VIS: Los ofrecimientos hechos sobre adjudicación de subsidios no son suficientes y sólo estabilizan el déficit actual.
6.Nueva reliquidación de créditos hipotecarios: Si se produjera, el sistema financiero se hundiría y obligaría a que 14 millones de ahorradores costearan a 600.000 deudores.
7. Crear una nueva modalidad de financiación: El proceso legislativo y su puesta en marcha implicaría por lo menos dos años, durante los cuales se frustraría el crecimiento logrado hasta ahora.
El País/Votebien.com
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