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| Por las amenazas contra alcaldes y aspirantes a los cargos de elección popular, las autoridades les dictan cursos de protección personal. |
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En el momento hay siete municipios en donde nadie sabe quién los gobernará en los próximos tres años, pues nadie se postuló a la alcaldía.
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Presión

Candidatos de 100 municipios están bajo amenaza de los grupos armados

La situación más crítica se registra en Nariño, Antioquia, Boyacá y Cauca. Amenazas hasta en un barrio de Medellín.
En silencio, sin escoltas, sin pancartas y sin seguidores, el pasado 6 de agosto Luis Héctor Pérez Velandia inscribió en la sede de la Registraduría de Tunja su candidatura a la alcaldía de Socotá, municipio ubicado a 4 horas de la capital.
Antes de irse, en voz baja, les pidió a los funcionarios que no informaran a nadie sobre su inscripción, pues tenía miedo que se supiera que había desafiado al comandante de las Farc, que llegó el día anterior a la registraduría del pueblo y declaró objetivo militar al que se inscribiera.
En Socotá, donde no hay policía, pocos saben que Pérez es el único candidato, pues él solo ha ido una vez desde entonces y ni siquiera se quedó a dormir.
Aunque insólito, este caso es el reflejo de la presión que empiezan a ejercer la guerrilla y los paramilitares contra el proceso electoral, que se realizará el 26 de octubre. El fenómeno afecta hoy a unos 100 municipios de los 1.080 que tiene el país.
El caso más extremo es el de Nariño, donde la semana pasada las Farc declararon objetivo militar a los candidatos de los 64 municipios del departamento. La amenaza la hicieron a través del aspirante a la Alcaldía de Puerres, Silvio Belalcázar, a quien liberaron con un comunicado después de dos semanas de cautiverio. Hasta ahora, en Nariño nadie ha manifestado su intención de renunciar.
Anteayer fue asesinado John Fredy Quirós Cárdenas, candidato a la Alcaldía de Angostura (Antioquia). En este departamento, la guerrilla declaró objetivo militar esta semana a los candidatos en Peque y en Ituango. Allí, además, está secuestrado por las Farc Alberto Zapata, aspirante de Toledo. Y hasta el domingo estuvo retenido José Cirilo Henao, que postuló su nombre para gobernar El Peñol.
El viernes pasado, el candidato Alfredo de Jesús Tobón, de Segovia, sufrió un atentado cuando volvía a su casa a las 2 de la mañana.
Hasta en Medellín se han sentido los efectos de la intimidación de los armados. Este lunes el candidato independiente Luis Guillermo Pardo contó que en una visita a un barrio de la comuna noroccidental (de supuesta influencia 'para') le advirtieron que no tenía sentido hacer campaña allí, pues ya todos sabían por quién debían votar.
Ayer, también presentó renuncia irrevocable Geovanny Anacona Anacona, candidato único en San Sebastián, un pueblo indígena del sur del Cauca. Su escogencia había sido fruto de un consenso de su comunidad, sin embargo, la guerrilla lo amenazó.
"Me da pena con mi pueblo, pero primero está la vida -dijo este indígena yanacona-. La carta ya está sobre la mesa y no hay marcha atrás".
En Sácama (Casanare) se habían inscrito dos aspirantes a gobernar el pueblo, y había una lista al Concejo. Sin embargo, la presión de la guerrilla los obligó a dimitir la semana pasada. En Támara, también en este departamento, Arcadio Benítez renunció a su aspiración el miércoles, luego de confesar que los grupos armados lo estaban presionando.
En algunos casos, las amenazas y las acciones violentas vienen desde antes del cierre de inscripciones. Según el último reporte de la Registraduría Nacional, en 7 municipios no hay candidatos y en 22 hay aspirantes únicos, casi todos por el miedo de la gente a postularse (ver notas anexas).
¿Qué hacer?
Para hacer frente a esta situación, el Gobierno creó ayer la Comisión para la Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales, cuyo fin es garantizar la transparencia y seguridad en los comicios. La comisión estará conformada por los ministros del Interior, Relaciones Exteriores, Defensa y Comunicaciones, así como por el director del DAS.
Las autoridades locales creen que la única fórmula para garantizar la seguridad de los candidatos es incrementar la presencia de la Fuerza Pública en los sitios más complicados.
"Queremos garantizar las elecciones en todo el departamento -dice el gobernador (e) de Antioquia, Eugenio Prieto-; estamos seguros de que con la presencia de la Policía y el Ejército vamos a poder hacerlo".
Algo similar piensan los registradores departamentales, que estuvieron reunidos la semana pasada en Bogotá. "En la medida en que se vea pie de fuerza en los sitios con candidatos intimidados, se incrementa la confianza y se facilita hacer campaña", asegura Héctor Pablo Ramírez, registrador de Boyacá.
Preguntado por esta situación de inseguridad e incertidumbre de candidatos en varios sitios del país, el general Teodoro Campo, director de la Policía Nacional aceptó que para el Estado es imposible proteger a cada uno de los miles de aspirantes.
"Yo les recomiendo que se cuiden y que se inscriban en los cursos de autoprotección que tiene a su disposición el Estado", dijo el oficial.
Siete municipios no tienen candidatos
En el momento hay siete municipios en donde nadie sabe quién los gobernará en los próximos tres años, pues nadie se postuló a la alcaldía.
Además de Sácama (Casanare) donde los aspirantes se inscribieron y luego renunciaron, y San Sebastián (Cauca) donde el postulante único dimitió ayer, en Miraflores y Calamar, en Guaviare, ni siquiera se abrieron inscripciones, pues los registradores salieron amenazados hace meses.
Algo parecido ocurrió en Santa Rosa (Cauca), donde cuatro días antes del cierre del plazo para inscribir candidaturas, las Farc se robaron toda la papelería y obligaron a huir al registrador. Ante eso, nadie aceptó medírsele a la Alcaldía ni al Concejo.
En Carurú, un lejano municipio del Vaupés, que no tiene Fuerza Pública pero sí presencia del primer frente de las Farc, tampoco saben quién los va a gobernar en los próximos 3 años. A pesar de que la Gobernación hizo esfuerzos por estimular las postulaciones, a la postre nadie quiso aceptar.
En Cabrera (Cundinamarca), la Registraduría ha abierto inscripciones cuatro veces este año para reemplazar al alcalde Gilberto Torres, asesinado en febrero. En ninguna ocasión llegó alguien a postularse.
El Tiempo
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