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| Las maquinarias políticas sí jugaron un papel importante. |
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Una de las paradojas de los pasados comicios es que contrario a lo sucedido en los departamentos de alta influencia de las autodefensas, como por ejemplo Córdoba, y en menor medida Sucre y Cesar, en los que ganó Serpa, en las tierras de tradicional hegemonía guerrillera se impuso Uribe.
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En las elecciones presidenciales

El triunfo de las maquinarias políticas

Basta comaprar las cifras obtenidas por los candidatos Uribe Vélez y Serpa Uribe en los diferentes departamentos para afirmar que, en esta oportunidad también, las maquinarias políticas y sus líderes -los congresistas recién elegidos- sí jugaron un papel en estas elecciones. El respaldo de 58 senadores 105 Representantes sumó para que Álvaro Uribe triunfara en la primera vuelta.
El domingo 26 de mayo las maquinarias electorales, entendidas como "organizaciones" lideradas por los políticos regionales que tienen como objetivo la consecución de votos a favor de un determinado partido, movimiento o candidato, demostraron su perfecto funcionamiento y eficacia en la elección del nuevo Presidente de la República.
Esta afirmación se sustenta en los resultados obtenidos por Álvaro Uribe Vélez y por Horacio Serpa Uribe. En el primer caso, los votos obtenidos por la coalición liderada por el movimiento Primero Colombia, en departamentos como Antioquia y Valle del Cauca, así como en la capital del país, y en el segundo, los guarismos a favor del candidato del oficialismo liberal en la Costa Atlántica, son una clara demostración de la efectividad de las maquinarias electorales.
En Antioquia, por ejemplo, 15 de los 17 representantes a la Cámara elegidos por ese departamento el pasado 10 de marzo apoyaban al candidato Uribe Vélez, hecho que sumado al apoyo del Senador de mayor votación, Luis Alfredo Ramos, le permitió casi triplicar el número de sufragios logrados por su más cercano contendor. Uribe contabilizó 925.369 votos y Serpa 224.623.
En el Valle del Cauca, Uribe contó con el respaldo de ocho de los 13 Representantes a la Cámara de ese departamento, mientras que Serpa contó con cuatro. Esta diferencia de adhesiones también se materializó en las urnas, dándole a Uribe un triunfo de 603.584 votos contra 287.028 de Serpa.
En la capital del país, a pesar de que las adhesiones de los Representantes a la Cámara presentaron cierto equilibrio (7 Uribe- Serpa 5), en lo referente a los Senadores que obtuvieron altas votaciones en la capital la diferencia era notoria. Los votos se repartieron 1’207.877 para Uribe y 528.490 para Serpa.
En el Eje Cafetero la maquinaria electoral del movimiento Primero Colombia arrojó buenos resultados. Además de contar con el respaldo mayoritario de Senadores y Representantes, plasmó en las urnas ese poderío electoral. En todos los departamentos se impuso Uribe: Caldas (232.651 contra 57.135) Risaralda (190.851 contra 39.089) y Quindío (126.459 contra 38.600).
Una de las paradojas de los pasados comicios es que contrario a lo sucedido en los departamentos de alta influencia de las autodefensas, como por ejemplo Córdoba, y en menor medida Sucre y Cesar, en los que ganó Serpa, en las tierras de tradicional hegemonía guerrillera se impuso Uribe.
En el Caquetá, donde Uribe contaba con el favor político de los dos representantes a la Cámara, dobló en votación a Serpa Uribe (24.038 contra 12.297); en Putumayo la diferencia fue estrecha pero se impuso Uribe Vélez (16.430 contra 14.602), similar a lo sucedido en Arauca (14.544 contra 9.281), Casanare (32.441 contra 24.367), Guaviare (3.968 contra 2.180) y Meta (115.258 contra 36.553).
En el Tolima el apoyo de tres representantes a la Cámara y de un senador, así como el tácito favorecimiento del actual presidente del Congreso, Carlos García Orjuela, le permitió a Uribe alcanzar 178.852 sufragios contra 120.954 de Serpa.
En el Huila, 125.403 votos para Uribe y 68.719 para Serpa, son el reflejo de dos situaciones concretas: por una parte la manifestación de repudio de la población huilense al permanente acoso de la guerrilla y, por la otra, el respaldo que tres representantes a la Cámara y dos senadores le brindaron a las propuestas de Uribe.
En Nariño y Norte de Santander, el mayoritario respaldo parlamentario a Uribe se reflejó de manera significativa en las votaciones. En Nariño, con el respaldo de cuatro de los cinco Representantes a la Cámara y de dos Senadores, Uribe se impuso 129.112 contra 85.258 votos que obtuvo Serpa, mientras que en Norte de Santander los cinco representantes a la Cámara y tres Senadores (incluido el apoyo anunciado por la desaparecida Isabel Celis), le otorgaron al candidato de la disidencia liberal el contundente triunfo en la urnas de 205.067 votos contra 82.547 de Serpa.
El Boyacá y Cundinamarca la coalición electoral liderada por el movimiento Primero Colombia a través de nueve representantes a la Cámara y cinco senadores, le permitió a Álvaro Uribe imponerse con 187.048 votos contra 146.350 en Boyacá y 346.240 contra 176.657 en Cundinamarca.
En el Chocó, Uribe y Serpa se repartían el apoyo de los dos representantes a la cámara por este departamento, sin embargo los mejores resultados fueron para el candidato oficial del liberalismo al contabilizar 40.359 votos contra 12.227 de Uribe.
En los departamentos de Guanía, Vichada y Vaupés, así como en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina cuyas votaciones no son muy representativas en el consolidado nacional, Horacio Serpa se impuso en las urnas con un registro de 12.518 votos contra 9.153 en el total de los cuatro departamentos.
Los departamentos de la Costa, con excepción del Magdalena, Santander y Cauca, rompen un poco este patrón. En ellos la tradicional y muy arraigada maquinaria oficialista del liberalismo rindió sus frutos y aunque el disidente Uribe Vélez contaba con apoyo de varios representantes y senadores, el comportamiento histórico se mantuvo, por lo que Serpa se impuso en las votaciones.
El perfecto funcionamiento de la maquinaria liberal oficialista en la Costa Atlántica se demuestra en los resultados de las votaciones, donde a pesar del mayoritario respaldo de los parlamentarios de esas regiones a Uribe Vélez, el candidato Serpa triunfó.
En Córdoba la votación favoreció a Serpa 196.881 votos contra 143.990 de Uribe, a pesar de que éste último contaba con el apoyo de tres de los cinco representantes; en el Cesar, donde sólo contaba con uno de los cinco representantes, obtuvo 100.886 contra 67.564 y en Sucre, 118.650 contra 58.184, a pesar de no tener el apoyo de ningún representante. En resumen, en estos tres departamento Uribe contaba con el respaldo de nueve de los 12 representantes del conjunto, así como de seis senadores.
En Atlántico, Bolívar y Guajira el apoyo de ocho representantes a la Cámara y diez senadores le permitió a Uribe alcanzar una significativa votación, aunque no la suficiente para imponerse en las urnas. En los tres departamentos el triunfo fue para Serpa: Atlántico 244.569 contra 169.996; Bolívar 175.827 contra 132.195 y Guajira 63.625 contra 24.014.
La excepción de esta tendencia fue Magdalena, donde el apoyo de tres representantes a la Cámara y dos senadores le dieron el triunfo electoral a Uribe con 112.631 votos contra 103.809 de Serpa.
En Santander el resultado electoral se explica más por ser la tierra natal de Serpa y por la tradición liberal de este departamento que por las adhesiones de los representantes a la Cámara. Con el respaldo de cuatro Representantes contra tres de Serpa, y de cuatro senadores, Uribe obtuvo 52.056 votos contra 258.069 del candidato liberal.
En el Cauca, no obstante el mayoritario respaldo parlamentario a Uribe, tres de los cuatro representantes a la Cámara lo apoyaron, se impuso la tradición liberal con 105.863 votos para Serpa y 82.306 para Uribe.
Con este panorama nacional, además del discurso de autoridad mantenido a lo largo de la campaña por el electo Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, no cabe duda que el contar con el respaldo de cerca del 60 por ciento del Congreso que asume funciones el próximo 20 de julio le sirvió para imponerse en las elecciones del pasado 26 de mayo.
Estas votaciones reflejan que el respaldo de los parlamentarios fue un factor muy importante al momento de las definiciones electorales. Los 58 senadores y 105 representantes que apoyan a Álvaro Uribe Vélez así lo demostraron.
Candidatos visibles/Votebien.com
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