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María Emma y Pizano. La candidata me contó que esta es tal vez la campaña más importante de su vida (véase entrevista de SEMANA ed.1120).
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Jorge Leyva V

La recta final

Se abre el partidor y comienza la recta final de 8 días antes de elecciones. Según la última encuesta, publicada por SEMANA, la grilla de partida la encabeza Garzón Y luego están Lozano, María Emma y Pizano. Me referiré a los cuatro en grupos de a dos.
Lucho Garzón y Juan Lozano. Se abre la semana con una pauta publicitaria en la que el Polo Democrático recuerda las palabras que Lozano escribió sobre Garzón: “Franco, lúcido, con la talega de la vida cargada de buenos frutos de su propia cosecha, con Lucho uno tiene la certeza de que, como en la canción de marras, ni se compra ni se vende” (El Tiempo, lunes 10 de diciembre de 2001). Más allá del ingenioso cabezazo publicitario la frase muestra la personalidad de Juan y la del propio Lucho. Porque Lozano tenía razón cuando dijo eso. Y porque el mismo hecho de que lo haya dicho muestra lo que él, Juan Lozano, es y ha sido: un hombre honesto que no ha cesado en su empeño por hacerse un nicho en la política bogotana. De manera que los bogotanos, más allá de la polarización de la campaña, tienen en ambos candidatos dos buenas opciones para la alcaldía. Un Lucho Garzón que representa una opción novedosa y limpia, como dice Lozano, y un Juan Lozano que pensará en Bogotá antes que nada. Por eso creo que al final, con uno o con otro, ganará Bogotá.
María Emma y Pizano. La candidata me contó que esta es tal vez la campaña más importante de su vida (véase entrevista de SEMANA ed.1120). Porque al final su votos, sin importar cuántos sean, marcarán el inicio de su carrera política. ¿El inicio? Sí. Porque se habrá sacudido su pasado lleno de política tradicional y establecimiento. El planteamiento tiene una ventaja: que esto dependerá solamente de ella. De lo que haga en el futuro. Y pues eso ya lo veremos. Lo de Pizano es distinto. Porque el estigma de la política tradicional lo toca menos, así haya estado tan metido en el poder tradicional como María Emma. Su campaña ha sido clara y sobre todo valiente. Ha luchado contra las encuestas y ha logrado meter su discurso entre la gente. Maneja las cifras y conoce Bogotá. Pero es víctima del voto útil. “Qué buen candidato” dicen algunos. Pero “votar por él es botar el voto” repiten. El voto útil es un fenómeno propio de la polarización política. Pero yo no creo en eso de botar el voto. Aunque las decisiones democráticas son todas válidas.
Pizano, como María Emma, se queda hasta el final. Y aunque la campaña que ha hecho le deja el futuro intacto, hay algo que podría ensombrecérselo: su número de votos. Muchos dicen que Pizano ganaría políticamente retirándose que dejándose contar. Una cierta votación puede ser un capital para empezar una carrera política pero también puede ser su punto final. Dicho de otro modo, María Emma gana dejándose contar. Pero a diferencia de la exministra, Pizano puede terminar políticamente muy maltratado si no saca una votación que demuestre su fuerza.
Votebien.com
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