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"Hoy nos fuimos a las 5 de la mañana y llegamos a las 8", dijo el ingeniero José Alberto Morillo, gerente de Informática.
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Política

El balance de las elecciones según la Registraduría

Pese a varias dificultades logísticas, de orden público y comunicaciones, la Organización Electoral dice que cumplió con el doble reto.
En el Putumayo, la guerrilla obligó a tres delegados de la Registraduría a cruzar el río del mismo nombre, franquear la línea fronteriza con el Ecuador y tocar tierras de ese país para que pudieran transmitir, con seguridad, los resultados electorales de tres mesas de votación.
En el Caquetá se fue la luz y los delegados tuvieron que prender una planta eléctrica durante los dos días de elecciones. En Mesitas del Colegio (Cundinamarca), el material electoral fue reenviado en helicóptero.
A pesar de las dificultades, la Registraduría asumió el reto de entregar oportunamente los resultados del primer Referendo y de unas elecciones regionales con elementos tan novedosos y complejos como el umbral, la cifra repartidora y el voto preferente.
A las 9 de la noche del sábado, cinco horas después de que se cerraron las urnas para la votación del Referendo, la Registraduría tenía contabilizadas el 95 por ciento de las mesas.
Ayer, a las 6 de la mañana, 14 horas después de terminadas las elecciones regionales, tenía consolidados, en un 94 por ciento, los resultados de alcaldes y gobernadores y, en más del 90 por ciento, los de concejales y diputados.
Las razones de lo que ya se está considerando como los preconteos más rápidos en la historia electoral del país, son muchas, según la registradora Nacional, Almabeatriz Rengifo.
"Hoy nos fuimos a las 5 de la mañana y llegamos a las 8", dijo el ingeniero José Alberto Morillo, gerente de Informática.
Ayer, el edificio de la Registraduría era un contraste. Las señales de cansancio en todos los funcionarios eran evidentes: Desde las señoras de servicios generales hasta la propia Registradora y su secretario privado, Aurelio Iragorri.
Pero, curiosamente, sus oficinas y corredores no estaban, como en otras épocas, congestionados por la presencia de personas que reclamaban resultados inmediatos o denunciaban inconsistencias en los procesos.
Lo único que no tenía previsto la Registraduría, en los planes de contingencia preparados para el fin de semana electoral, fue lo que ocurrió con el Referendo, que hoy necesita el escrutinio del ciento por ciento de las mesas para que se defina la suerte de las 15 preguntas.
"No estaba en los cálculos y eso nos deja un sinsabor", reconoció un alto funcionario de la Registraduría.
El Tiempo
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