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El reto

La ciudad que espera al nuevo alcalde

Hoenisgberg tendrá que resolver problemas sociales muy fuertes.
Por muchos años Barranquilla era considerada la “Puerta de Oro de Colombia”. La idea de una ciudad próspera quedo en el pasado y le dio paso a un presente lleno de problemas y escándalos. El nuevo alcalde de Barranquilla recibirá una ciudad con muy pocos indicadores buenos que mostrar.
En materia general el panorama es bastante alarmante: el desempleo supera el 17 por ciento, convirtiéndose en uno de los más altos del país mientras en el resto de ciudades tiende a descender. Lo más preocupante para el caso de Barranquilla, es que no se visualiza una variación positiva. Tal vez los servicios públicos presentan una situación menos preocupante. Se han dado avances con la privatización de empresas: como Electrocaribe y Electrocosta, que han logrado rebajar radicalmente las tarifas de energía. Brindándole a la población una tarifa bastante cómoda y así convirtiéndose en la segunda tarifa más barata del país. Se ha logrado que la cobertura del agua sea casi total, 96 por ciento de alcantarillado y 26 por ciento en tratamientos de agua residuales. Aunque el cubrimiento en los sectores marginados de la ciudad aun es precario.
Según una encuesta de Fedesarrollo los ciudadanos de Barranquilla consideran que su ciudad es bastante segura. Pero es inminente que el nuevo mandatario fortalezca las condiciones de seguridad en los diferentes organismos, porque el alto nivel de delincuencia que presenta la ciudad ha logrado alejar a la inversión extranjera.
A nivel educativo 230 mil niños y jóvenes están por fuera del sistema educativo tanto en básica como en secundaria. La Universidad del Atlántico, que se puede considera como el principal centro educativo de la Costa norte, ha soportado paros que superan los 90 días. La cobertura hospitalaria ha dejado por fuera a los sectores deprimidos de la ciudad.
Por otro lado los arroyos son un problema con el que los barranquilleros parece que han aprendido a vivir. Sin embargo es necesario liberar de desechos a los arroyos para lograr minimizar el riesgo de desbordamientos durante los fuertes aguaceros que eventualmente caen en la ciudad. De lo contrario habrá graves consecuencias para la comunidad. Barranquilla también esta cerca de enfrentar una emergencia sanitaria. La falta de planeación en disposición técnica de las basuras ha generado este caos. Sin embargo La situación parece estar controlada a corto plazo, el nuevo burgomaestre deberá tomarse su tiempo para elaborar una estrategia que logre aumentar la capacidad de eliminación de residuos, de lo contrario se desbordada en los próximos años.
Eficiencia administrativa y honestidad son las principales necesidades que los Barranquillero necesitan para que su presupuesto de 440.843 millones pueda ser bien invertido.
La Red de Solidaridad Social reveló que un total de 2.500 familias desplazadas viven en Barranquilla. La próxima Alcaldía, tendrá el reto de continuar un proyecto que busca construir alojamientos temporales para estas familias.
A su vez el nuevo alcalde deberá mantener el buen nivel que tiene actualmente ciudad en materia de comercio exterior. Barranquilla tiene una gran ventaja por su posición geográfica, que se considera privilegiada. Durante el 2003 la cifra que movía el puerto por toneladas de multiplico generando buenas divisas.
Pero el mayor reto que tendrá como gobernante el nuevo alcalde, será no hacer parte del largo historial de corrupción y malas administraciones que parece ser una constante en Barranquilla. Pocas ciudades en el país han visto a los politiqueros de siempre, utilizar como quieran el presupuesto de su ciudad. Barranquilla fue saqueada por años por la clase política tradicional y los grandes caciques políticos. Eficiencia administrativa y honestidad son las principales necesidades que los Barranquillero necesitan para que su presupuesto de 440.843 millones pueda ser bien invertido.
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