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Propongo una rebelión liberal y un llamado al desacato frente a la Dirección y a lo que la Dirección está haciendo.
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Entrevista

Juan Manuel Santos llama a la rebelión liberal y propone congreso para elegir nuevas directivas

En medio de la crisis del Partido, el ex ministro dice que sería una contradicción apoyar a Lucho Garzón.
El ex ministro, que declinó su aspiración a la alcaldía de Bogotá para que los liberales se unieran en torno al ex alcalde Jaime Castro, entró a terciar en medio de la tormenta que se desató en el partido tras el retiro de la candidatura de este último.
Santos convocó a desacatar las directrices de la Dirección Nacional Liberal (DNL), propuso la realización urgente de un congreso para elegir nuevas directivas y le pidió al presidente Álvaro Uribe que intervenga para que los liberales uribistas participen en el rescate del partido.
Añadió que el liberalismo cometería un error si apoya al candidato a la alcaldía de Bogotá Lucho Garzón. El ex ministro habló con EL TIEMPO:
¿Qué debe hacer el Partido para salir de esta crisis?
Propongo una rebelión liberal y un llamado al desacato frente a la Dirección y a lo que la Dirección está haciendo. Hay que convocar a un nuevo Congreso Liberal, pero no con los mismos delegados del congreso pasado, sino con delegados nuevos para que todos los liberales puedan deliberar y decidir sobre el futuro de la colectividad. Aquí el presidente Uribe tiene que hacer un guiño para permitirles a los liberales uribistas que participen, porque el Presidente tiene una responsabilidad histórica de no permitir que las instituciones políticas y su propia gobernabilidad se vayan destruyendo y acabemos igual o peor que nuestros países vecinos.
¿El llamado a la rebelión lo está haciendo como mensaje directo a algunos miembros de la DNL?
A los que estén en desacuerdo con lo que se está haciendo. Yo le diría a un miembro que sé que está muy descontento, que es tal vez el que más legitimidad tiene porque fue el de mayor votación. Es el secretario General del partido, Germán Chica, quien sacó más votos que cualquier miembro de la Dirección y yo le solicitaría que sea parte de esa rebelión.
¿Si Chica lo apoya eso podría provocar una agonía a la DNL?
La Dirección ya está agonizante. Su poder de convocatoria en el círculo parlamentario es mínima. Hoy, los parlamentarios del Polo Democrático se reúnen en la Dirección Liberal con más frecuencia que los pocos liberales que todavía acatan a la Dirección.
¿Cuándo debería realizarse el nuevo Congreso?
Después de elecciones. Además, en función de los resultados de las elecciones donde al Partido Liberal le van a dar una paliza.
¿Pedirle al Presidente que intervenga es una forma de reinstitucionalizar el Partido?
Por supuesto. Si gana Lucho Garzón, como creo que va a ganar, y si no pasa el Referendo, como creo que no va a pasar, y aclaro que no voy a votar por Garzón, pero sí voy a votar el Referendo, el paradigma político del país queda patas arriba.
¿Qué pasaría si la DNL decide adherir a Garzón?
Ahí se presenta una situación de conflicto ideológico: que el Partido se vaya con el neopopulismo, porque eso es lo que es el Polo, cuyos miembros han querido acabar siempre con el Partido Liberal, sería una evidente contradicción. No hay que olvidarse de que los neopopulistas están haciendo estragos, en Venezuela, con Chávez; en Bolivia, con Evo Morales. Y estoy seguro de que eso no es lo que quiere la gran mayoría de los liberales.
¿Es cierto que Jaime Castro se comprometió a que si llegaba a retirarse se adhería a María Emma?
Eso es absolutamente cierto y hay testigos.
¿Cómo evalúa la gestión de Piedad Córdoba?
Piedad, a quien admiro respeto y aprecio como persona, comenzó muy bien, con mucho ímpetu, pero hoy no puede uno menos que lamentar el tufillo oportunista de la actuación de la Dirección en general porque el haber, por ejemplo, conseguido un candidato de la talla de Jaime Castro, inclusive yo ayudé a que eso se diera, y luego porque no despegó lo dejan colgado de la brocha para irse con quienes piensan que va a ganar, eso confunde muchísimo al liberalismo y da la sensación de oportunismo.
El Tiempo
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