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| Luis Eduardo Garzón, candidato a la Alcaldía de Bogotá |
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Los caminos hacia Garzón se empezaron a abrir hace una semana ante el peso que significa para la DNL seguir sosteniendo la candidatura de Jaime Castro en medio de la polarización de la campaña y los malos resultados que arrojaban las encuestas para el aspirante oficial.
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Campañas

Oficializan adhesión programática del Partido Liberal a Luis Eduardo Garzón

El candidato prometió que el 2 de enero del 2004 decretará el Día sin hambre en Bogotá.
Así lo proclamó en un acto en el Hotel Tequendama al que asistieron unas 3.000 personas.
A las 7 y 45 de la noche, la copresidenta del Partido Liberal, senadora Piedad Córdoba, pronunció la frase que el auditorio esperaba escuchar: "Lucho, le hago entrega pública del acuerdo programático entre el Partido Liberal y el Polo Democrático Independiente".
Los asistentes lanzaron vivas a las dos colectividades. La gente del Polo cantaba: "Métale verraquera. Métale algarabía. Que Lucho es del pueblo y va pa' la Alcaldía".
Después vino el abrazo entre Córdoba y Lucho Garzón, candidato a la Alcaldía de Bogotá, y del techo del recinto cayeron papelitos picados de colores rojo y amarillo, que simbolizan a los dos partidos.
Lucho tomó el micrófono y empezó su intervención con un apunte coloquial que le arrancó risas al auditorio: "Como dice mi mamá: Que me jalen las patas las ánimas del purgatorio si hicimos un acuerdo burocrático. Hicimos un acuerdo programático; duélale a quien le duela".
En el costado izquierdo de la tarima estaban, entre otros, los codirectores de la Dirección Liberal Ramón Ballesteros y Edith Camerano, que adhirieron a la campaña del candidato del PDI, junto con otros cinco miembros que no asistieron al acto.
A la derecha estaban, entre otros, los representantes Gustavo Petro, Wilson Borja y Germán Navas; los senadores Jesús Bernal y Francisco Rojas y el ex magistrado José Gregorio Hernández.
Córdoba habló de la necesidad de "trascender la concepción de ciudad maquillada y de cemento, por una ciudad democrática y participativa".
Garzón insistió en "un modelo de ciudad que no sea excluyente" y prometió que el 2 de enero, como huésped del Palacio Liévano, decretará el Día sin Hambre en Bogotá y declarará la emergencia social para las localidades afectadas por el desplazamiento, el desempleo y la pobreza en Bogotá.
Días de infarto
Los caminos hacia Garzón se empezaron a abrir hace una semana ante el peso que significa para la DNL seguir sosteniendo la candidatura de Jaime Castro en medio de la polarización de la campaña y los malos resultados que arrojaban las encuestas para el aspirante oficial.
Después de muchos forcejeos entre los 10 integrantes de la dirección nacional y de consultas al más alto nivel, todo se cocinó el miércoles pasado a la medianoche en el club de Banqueros, a pocas cuadras del Palacio Liévano, sede de la Alcaldía Mayor.
Allí, ante la renuencia de Castro para seguir en la contienda electoral, la DNL puso sus cartas sobre la mesa: para donde Garzón o para donde Juan Lozano.
En medio de contradicciones por el retiro o no Castro, los 10 directores del liberalismo no tuvieron otra alternativa que jugársela por esos dos candidatos, los más opcionados para ganar. Piedad Córdoba, Juan Manuel López, Juan Fernando Cristo, Joaquín José Vives, Ramón Ballesteros, Edith Camerano, Juan Pablo Camacho y Martha Diago tomaron el camino hacia donde Garzón, mientras Camilo Sánchez y Clara Mosquera se fueron para donde Lozano.
El viernes pasado, acatando la decisión mayoritaria de una asamblea popular que deliberó extraordinariamente, la DNL refrendó su apoyo al candidato del Polo condicionado a un acuerdo programático de carácter social.
El telón de esta crisis liberal, la más aguda que se ha vivido en los últimos años por una candidatura a la Alcaldía más importante del país, se bajó anoche al sellarse la adhesión con las manos entrelazadas de Córdoba -vestida de rojo puro- y Garzón -con chaqueta amarilla, símbolo de su campaña-.
Reacción de Lozano
El candidato independiente Juan Lozano expidió anoche la siguiente declaración para referirse a este hecho político:
"Mientras en el hotel Tequendama se formalizaba un pacto político, en mi sede se firmaba un gran acuerdo para generar 450 mil empleos. Lo del hotel, es el resultado anunciado del matrimonio entre Ernesto Samper, Piedad Córdoba, el aparato liberal y Lucho Garzón. Por mi parte, seguiré trabajando con todo entusiasmo para que Bogotá siga adelante hacia el empleo y la verdadera justicia social. Tenemos que defender voto a voto lo que ha logrado Bogotá con tanto esfuerzo a partir de alcaldes independientes, inversión social y equipos de trabajo transparentes y comprometidos con la ciudad".
El Tiempo
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