¡A votar en blanco!
Desde Chocó, Amín García invita a protestar por el olvido y negligencia del Estado frente a esta parte del país.
Por Amín García
Todo el que haya tenido la oportunidad y el interés de analizar el estudio del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y las Naciones Unidas, denominado “Los Municipios de Colombia hacia los objetivos de desarrollo del milenio”, donde se toma el Índice de Condiciones de Vida (ICV), debe estar supremamente preocupado. Sobre todo, si vive en Cauca, Nariño, Chocó y Buenaventura.
El estudio explica que, mientras el resto del país creció tres puntos en mejoramiento de la calidad de vida (77), la región pacífica colombiana descendió 12 puntos (62). Es decir, la brecha de desigualdad, en lugar de cerrarse, se expande.
Los indicadores del informe nos muestran que en estos departamentos tenemos el 21.6% de analfabetismo (7% para el resto del país), con casos tan desastrosos como el municipio de Bajo Baudó (Chocó), donde el porcentaje de analfabetismo es del 66%.
La alta tasa de mortalidad también es sorprendente. Nuestra esperanza de vida no llega hoy ni a lo que era el promedio de hace 15 años para el resto del país. Además, más del 60% de nuestra población carece del servicio de acueducto y alcantarillado; mortalidad infantil superior al doble del promedio nacional (se nos mueren 55 niños de cada 1.000); el peor índice de desarrollo humano y por ende el ultimo lugar en índice de calidad de vida. Todo esto hace parte de un panorama nefasto. Pero todos sabemos que es mucho más grave de lo que muestra el informe.
Las conclusiones del informe, según el director del DNP, Santiago Montenegro, son: “que el problema de la región pacifica colombiana no es de recursos sino de gestión pública y administrativa”, “que Colombia ha mejorado sensiblemente su calidad de vida al incrementar el indicador en tres puntos durante los seis años del estudio” y “que el país va en camino de lograr las metas del milenio”.
Por su primera conclusión, entiendo que el doctor Montenegro cree que si los colombianos de esta parte del país se están muriendo de hambre, es su culpa, pues los representantes elegidos por el pueblo no cumplen su función de exigir recursos.
Las otras dos conclusiones son la reafirmación por escrito de algo que nos vienen mostrando en la práctica desde tiempos inmemorables: no hacemos parte de la Colombia de ellos, porque es claro que el país que creció tres puntos y el que va a cumplir las metas del milenio es el de ellos, no el de nosotros, que descendió 12 puntos y que no puede alcanzar metas que no fueron hechas para el.
Es por esto, y así parezca una herejía, que me atrevo a plantear como estrategia de rechazo a nuestra situación social y política, la opción del voto en blanco para las próximas elecciones presidenciales. Así, con nuestro voto, ya no para seguir avalando estos planes de desigualdad, y ejerceríamos nuestro derecho vital y constitucional a protestar.
El Voto en blanco no es un himno a la bandera, sino un instrumento constitucional con el que sostendremos nuestra lealtad a la democracia y mediante el cual, de manera pacífica, protestaremos. Le haremos saber al gobierno que estamos hartos de la desigualdad, de la exclusión, de la invisibilidad de ser tratados como ciudadanos de tercera y de la pobreza y la violencia que todo esto genera.
Con este voto en blanco se estaría reviviendo un poco esa dignidad que se ha ido perdiendo, confusa tras nuestra sed por la carencia de agua potable y alcantarillado, por las calles destapadas y falta de vías para integrarnos al país, la falta de empleo y atención en salud a tiempo y adecuada, la necesidad de educación para todos y de buena calidad. También estaríamos manifestando que ya está bueno de vivir a oscuras y de comprar energía deficiente y costosa.
Este no es un voto en contra de nadie, es un voto a nuestro favor, por que ya hemos votado mucho por los demás, ahora, hagámoslo por nosotros. Votando en blanco estaremos alzando la voz para manifestar que conocemos nuestros derechos, que somos ciudadanos de primera, que nos importa el futuro de nuestros hijos y nietos, que no todos somos corruptos -como nos quieren hacer parecer-, y que no nos van a doblegar, que estamos en pie.
Por usted, por sus hijos y nietos, por el futuro de nuestra región pacífica, por dignidad, vote en blanco para Presidente.



