Cubra usted las elecciones

En Montería no hay democracia


Los fraudes en la ciudad exigen medidas radicales para garantizar transparencia, opina Jhon Caraballo.

Las anomalías a la hora de votar son tantas en Córdoba, que dan ganas de llorar. Los fraudes ocurren de la siguiente forma:


Anterior a las elecciones se contratan a ciertas personas paraque inscriban cedulas en los diferentes puestos de votacion (ellos están en el grupo politico de políticos corruptos, pues el tema es manejado políticamente). Acto seguido contactan a los inscritos y los ubican. Teniendo ya este directorio, les ofrecen dadivas y los compran.

Acto seguido vienen las elecciones. Este grupo (el corrupto) tiene instalados en las mesas de votación a todos sus jurados y ahí hacen lo que quieran. Están muy organizados para para escoger los jurados de votación. Esto no falla.

Una anécdota, en las elecciones pasadas un ciudadano fue a votar y resulta que ya habían votado por el, ¿qué que les parece?

No satisfechos con esto, este mismo grupo logra meter a los digitadores que van a mandar a Bogotá la información de los resultados electorales. Estos alteran la información de una manera que beneficie a los candidatos de su preferencia y del grupo político que los ubicó en ese cargo.

Además, el día de las elecciones salen a las calles y ubican a la gente que han comprado previamente, para llevarla a votar. Mientras tanto, ocupan casas aledañas a los puestos de votación y las convierten en sedes donde compran votos a 50.000 y 30.000 pesos, dependiendo de la cara del cliente. Lo mandan a votar con un calanchín para asegurarse de su voto y lo esperan con el certificado electoral. Después de esto le dan la plata.

Es por este tipo de comportamientos que hay que cambiar los registradores municipales y los digitadores. La idea es que vengan de otro lado, o sean escogidos un día. O cualquier otra cosa. Pero mientras no se tomen medidas, no habrá transparencia en las elecciones. Esto parece un mercado persa por la compra de votos. Pero se denuncia ante las autoridades y es como si no ocurriera nada, entonces esto no es democracia.

Lo peor de todo es que esto ocurre en casi todo el país, y para rematar, se nos metieron ahora los paras.






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