La maquinaria sirvió
José Luis Castrillón, de Medellín, denuncia algunos hechos fraudulentos de los que fue testigo el día de las elecciones.
Durante el proceso electoral alcancé a observar varios detalles, que merecen ser comentados. Definitivamente la maquinaria electoral se uso y sirvió.
- Tengo un amigo que trabaja como empleado público en el municipio de Itagüí. Usó su automóvil particular para transportar personas a puestos de votación y contrato un taxi para transportar electores que pago con su propio dinero. Esto lo hizo aunque tenía diferencias con el candidato al que apoyó.
- Cerca del puesto de votación en el Liceo San Rafael, donde voté, observé a tres personas con una bolsa llena de tarjetones. Estaban bastante tranquilos. Después los denuncié ante dos policías, quienes se les acercaron, pero no les dijeron nada.
- Un compañero de trabajo fue a votar y le dijeron que ya había votado. Lo sorprendente es que salió del puesto de votación y terminó votando con una cédula que le entregaron afuera del puesto de votación. Esto sucedió en el barrio Boston de Medellín.
- Hubo un bombardeo constante de publicidad negativa y difamatoria hacia dos candidatos en particular. Hasta existió clonación de sitios de Internet de periódicos con contenidos calumniosos.
- Se ejerció demasiada presión en varias comunas por parte de grupos paramilitares que aun subsisten, para que la gente votara por un determinado candidato. Claro que esto se conoció desde tempranas horas y se alcanzo a trasmitir por TeleAntioquia.
En mi opinión, los colombianos no votamos por propuestas nuevas, pues la mayoría desconoce la ejecutoria del candidato al que apoya. Somos una sociedad desinformada. Los medios de comunicación crearon una figura mediática que le hizo demasiado daño a la democracia. Pensamos que tenemos posiciones políticas de derecha y desconocemos que son de izquierda y viceversa, le tenemos miedo a la izquierda y ni siquiera sabemos las diferencias entre socialismo, comunismo y democracia. En fin, no tenemos formación política.



