Cubra usted las elecciones

Qué precariedad


“Que quede de constancia que en algunos sitios del país lograron impedir que la gente votara y el Estado no les brindó ninguna garantía”, escribe José Julio Tobar, de Popayán.


Los últimos dos días de las elecciones se tomó una decisión que nos dejó estupefactos. De la noche a la mañana, las autoridades electorales decidieron arbitraria y extrañamente trasladar las mesas de votación de los corregimientos a las cabeceras municipales.

La decisión extrañó, sobre todo, porque se tomó también en corregimientos y sitios de votación donde no hay antecedentes de situaciones irregulares o anómalas. En principio, esto nos podría indicar un interés del sistema para que esas comunidades rurales no se pronunciaran en las urnas en contra de este gobierno. Tal vez quisieron castigar la inconformidad que varias comunidades rurales y otros sectores de trabajadores expresaron en los últimos días del período electoral.

Fue tal la conmoción y hasta indignación por esta decisión, que varias comunidades, ciudadanos y grupos políticos, pegaron el grito en el cielo y lograron revertir la decisión en varios municipios.

Todo esto nos indica las precarias garantías democráticas que aún tiene la mayoría del pueblo, sobre todo, la oposición. También muestra la manipulación grosera que se presenta en estas instancias.


Me pregunto cómo o ante quién responden las autoridades electorales y demás que decidieron este exabrupto. Lo que se vio fue una completa manipulación e improvisación. Se sabía que el presidente Uribe tendría la mayoría de votación en las ciudades, no así en el campo y las cabeceras municipales. Por eso pretendían callar la voz y manifestación de amplios sectores de la población rural y campesina del país, así no sean un grupo representativo de personas. Esa es precisamente otra señal de la precariedad de la democracia y el sistema electoral.

Que quede de constancia que en algunos sitios del país lograron impedir que la gente votara y el Estado no les brindó ninguna garantía.

Ah, y si no creen que esto haya ocurrido, revisen las actas de esos comités de seguimiento de las últimas horas previas a las elecciones. ¿Eso quien lo investiga?





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