Aburrida crónica de una elección predecible
Miguel Ángel González, de Envigado, hace un esbozo del ambiente electoral en Medellín y Envigado. Analiza además, las propuestas y los seguidores de cada candidato.
Por Miguel Ángel González, de Envigado
En Envigado se vive una avalancha de la campaña uribista. Cada tres cuadras, sin temor a equivocarme, hay un pasacalles de la campaña del presidente. En Medellín la cosa es más equilibrada, aunque no he visto un sólo bus que no tenga la propaganda de "Adelante Presidente".
Indudablamente se respira un ganador: Uribe. La gente tiene una percepción muy favorable del presidente, incluso llega al extremo de que la expresión "le tira muy duro a los trabajadores pero ya podemos salir a pasear", es recurrente. Dato interesante: al parecer la mayoría de los electores son empleadores.
También llama la atención notar por quiénes están compuestas las toldas uribistas. Así, la inmensa mayoría de gente por culta -con todo el respeto- es uribista. Por el contrario, los jóvenes más destacados en la Universidad, los profesores y en general las personas que leen periódicos distintos a El Colombiano, no apoyan la reelección presidencial. Igualmente hacen esto último, quienes prefieren ver el noticiero de mayor rating. Por si las dudas, es el noticiero del canal de tres letras.
También he notado una diferencia en la forma de la campaña. Uribe va a las universidades con Natalia Paris, Victor Hugo Aristizabal y Jhonatan Estrada; Carlos Gaviria hace eventos con pianistas, coros, académicos, sindicalistas y estudiantes; Horacio Serpa, visitó las universidades, con un discurso más tecnocrático y con la presentación de su programa; Mockus dejó una visión muy favorable: el más puntual de los candidatos.
Los uribistas se destacan por intolerantes: les molesta que critiquen al presidente; los gaviristas no han podido superar el complejo de superioridad intelectual de la izquierda; los serpistas continúan apoyándose mucho en el trapo rojo y los de Mockus no los conozco.
En fin, aquí en Antioquia es fácil saber quien va a ganar. Carlos Gaviria es seguro que quedará de segundo en el Valle de Aburra y Horacio Serpa obtendrá igual colocación en el resto del departamento. En síntesis, puede decirse que la elección, que debe ser razonable, tuvo un obstaculo: la dogmatización.



