Resultados de las elecciones muestran que influencia de los ‘paras’ en el Congreso se reduciría
Varios congresistas que en el 2002 lograron votaciones importantes en las zonas de mayor presencia de las Autodefensas se quedaron esta vez por fuera.
Entre ellos se cuentan Eleonora Pineda, Muriel Benito Revollo y Jorge Luis Feris Chadid.
Rocío Arias logró el domingo 28.490 votos, 4 mil más que hace cuatro años, cuando fue uno de los ‘palos’ en las elecciones a la Cámara en Antioquia. Esta vez, sin embargo, no le alcanzó para seguir en el Congreso.
Ella sacó la mayor parte su votación en Medellín, donde reinsertados de ‘Don Berna’ le hicieron campaña activa, incluso hasta el pasado domingo. “En el Picacho, sector noroccidental, un desmovilizado llamado Ferney trató de inducir el voto mediante intimidación. Fue detenido por la Policía”, dijo el personero de la ciudad, Jairo Herrán.
En sectores como Caicedo Las Estancias y Santo Domingo Savio se denunciaron presiones similares. Incluso, en la Comuna 13 y el corregimiento Altavista desmovilizados impidieron la instalación de avisos y pancartas que no fueran de la candidata Arias.
Y el Observatorio Electoral de la Universidad Nacional y el Instituto de Capacitación Popular recibió denuncias de que algunos jóvenes fueron obligados a reunir de a 10 votos para la campaña.
“Llevaban lista en mano y varios se mostraban preocupados porque no los habían conseguido”, dijo uno de los veedores.
“Las presiones son totalmente falsas; que se inventen otra historia para vender. Aquí en Medellín no hubo presiones por nadie.
Incluso yo recorrí los puestos de votación con candidatos de Cambio Radical y el Partido de la U que sí fueron elegidos”, respondió Arias.
Pero incluso con toda esa ‘ayuda’, que ella niega, no logró los votos necesarios. No sólo en Medellín sino en una zona de influencia ‘para’ –el bajo Cauca–, que en el 2002 fue uno de sus principales fortines. Allí, donde dicen que ‘Macaco’ y ‘Cuco Vanoy’ le cobraron su cercanía con ‘Don Berna’, sacó 4.500 votos hace cuatro años. El domingo, apenas 400.
Falló el bajo Cauca
El caso de Arias plantea varias dudas sobre el real poder de los ex jefes ‘paras’ en sus antiguas zonas de influencia.
Bien porque las comunidades ya no sienten la intimidación armada o porque las denuncias sobre la infiltración ‘para’ en la política afectaron algunas aspiraciones, lo cierto es que algunos nombres que parecían ‘fijos’ no clasificaron en las elecciones y otros llegaron, pero no con las votaciones del pasado.
Pero, advierte el analista León Valencia, director de la Fundación Nuevo Arcoiris, eso no significa que las dudas sobre eventuales influencias non santas en el Congreso que empezará a trabajar el 20 de julio próximo se hayan disipado.
“Algunos de los cuestionados se quemaron, pero otros entraron.
También hay nuevos movimientos que han sido cuestionados y que alcanzaron buenos resultados el domingo”, señala Valencia.
Entre ellos está Convergencia Ciudadana, el grupo del senador santandereano Luis Alberto Gil, que se quedó con siete curules en Senado y siete en la Cámara de Representantes. Gil no sólo barrió en Santander, su departamento, donde logró las mayores votaciones a las dos corporaciones, sino que también eligió a varios de sus candidatos en departamentos tan disímiles como Arauca, Meta y Guaviare.
En Meta, Convergencia eligió representante a la Cámara: Fabiola Olaya Rivera, la viuda del asesinado ex candidato a la Gobernación Euser Rondón Vargas, quien varias veces fue señalado por sus contradictores políticos de tener fuertes vínculos con Miguel Arroyave, el asesinado líder del ‘Bloque Centauros’.
Y Apertura Liberal, el movimiento que recogió a varios de los expulsados de otros partidos, también genera reservas. Bajo sus banderas se eligieron dos representantes en Bolívar (entre ellos Héctor Julio Alfonso López, el hijo de ‘La Gata’). También, en Magdalena, el representante Jorge Luis Caballero, cuestionado por presunta cercanía con ‘paras’.



