
El candidato Antanas Mockus hará campaña presidencial sin recursos
Soraya Montaya, coordinadora del grupo político, dijo que no recibirían reposición de gastos por los votos que lograron sus listas en Senado y Cámara.
"Nos faltan como 1.500 votos", dijo Montoya. Sin embargo, en este tema persisten las dudas.
La semana pasada, un magistrado del Consejo Nacional Electoral dijo a que solo cuatro de los 20 partidos que se presentaron al Senado no recibirían dicha reposición.
En esos cuatro partidos afectados no fueron incluidos los Visionarios de Mockus.
Los problemas para Antanas Mockus parecen no acabar. Tras los malos resultados en las elecciones parlamentarias, en las que no pudo elegir ni un visionario, ahora sus líos serían de bolsillo.
Mockus podría ser llamado el candidato más pobre. Las interpretaciones que tiene su equipo sobre la Ley de Garantías, indican que no recibirá el jugoso anticipo de 4 mil 500 millones de pesos que tendrán los candidatos de la oposición.
¿La razón? La Alianza Social Indígena (ASI), partido político que lo inscribió como candidato presidencial, no logró el 4 por ciento de votos válidos en las anteriores elecciones, no las de este año, para acceder a esa financiación.
"Para nosotros esa interpretación es clarísima", dice Soraya Montoya, del comité político de Mockus.
El candidato solo cuenta, en estos momentos, con un crédito personal de 110 millones de pesos que tramitó hace una semana con el Citibank para costearse sus gastos de aquí al 28 de mayo, cuando se realizará la primera vuelta presidencial.
De esos 110 millones, 80 se irán en gastos de funcionamiento en su sede y solo 30 quedarían para estrategia.
¿Vale la pena seguir en esas condiciones? En la campaña de Mockus creen resueltamente que sí. "La democracia no debe ser para quien pueda pagarla. Debe ser para todos los ciudadanos", dice el candidato, quien acostumbra ver en cada crisis una oportunidad.
El lema, ahora, es tratar de decirles a los electores colombianos que no se fijen tanto en la avalancha de comerciales en televisión o en cuñas radiales, sino en las ideas de los candidatos, explica su esposa Adriana Córdoba, una de sus más fieles colaboradoras.
Para completar esta estoica campaña, Mockus debió renunciar a su vida como profesor de la Universidad Nacional, después de 32 años de servicios. La interpretación que su equipo le dio a la Ley de Garantías indica que los docentes de universidades públicas deben renunciar para participar en política.
En sus anteriores intervenciones en política, Mockus se había limitado a pedir una licencia en la Nacional.
Aún así, Mockus y su fórmula vicepresidencial, María Isabel Patiño, dicen que están empeñados en hacer una campaña que sea de servicio para los electores. "Nuestra labor también es hacer visibles las situaciones que lleven al elector a reflexionar. Llamarles la atención sobre las cosas que están pasando y que obligan a reflexionar, como el hecho de que el Presidente pida linchar a los corruptos o que monten una falsa desmovilización de guerrilleros", dice Patiño.
Con ideas y sin comerciales, así será la campaña de este candidato que, al parecer tampoco recibirá reposición de votos del Consejo Electoral, por los malos resultados que obtuvieron los Visionarios en las parlamentarias.



