Perfil Enrique Parejo
Parejo
¿Cómo fue su infancia?
Enrique Parejo nació en Ciénaga, Magdalena, en 1930. Su padre era supervisor del ferrocarril y trabajaba transportando la carga de banano de la United Fruit Company hacia Santa Marta. Su madre, ama de casa, se encargaba de la crianza de sus cuatro hermanos y dos de sus primos que habían quedado huérfanos. La casa de la familia era propia gracias a un dinero ganado por una fracción de un billete de lotería.
El dinero no alcanzaba para mucho y Parejo tuvo que irse a vivir con una tía a Sevilla, Magdalena, cuando apenas tenía 6 años. Allí, ella le enseñó a leer y a escribir. A falta de escuela, el ex ministro ayudaba en los quehaceres de la casa y en el trabajo al esposo de su tía, un humilde carpintero.
A los 10 años, Parejo regresó a su casa en Ciénaga y comenzó su primaria. El ex ministro no pasaba mucho tiempo con su padre. Apenas lo veía en las mañanas porque sus labores lo mantenía ausente la mayor parte del día. Fuera de la escuela, pasaba el tiempo jugando con sus hermanos y primos, aunque su madre reforzaba la educación con mucha disciplina. “Sin duda mi madre forjó mi carácter. Ella era muy dura a la hora de castigar, pero me enseñó muchos preceptos morales que marcaron mi vida”, recuerda Parejo.
Equipo de trabajo
Alberto José Miranda
Amigo personal de Parejo y miembro del comité ejecutivo del Movimiento de Reconstrucción Nacional. Militó en el Nuevo Liberalismo, y fue cofundador del movimiento liderado por Luis Carlos Galán. Miranda tiene un largo recorrido en el sector privado, especialmente en empresas de televisión por cable. En la actualidad es copropietario de una empresa de comercio internacional.
Felix Enrique Blanco
Blanco es el jefe de prensa de la campaña. Es comunicador social de la Universidad los Libertadores y ha trabajado en radio15 años. Con solo un año en el movimiento, se ha convertido en la mano derecha de Parejo.
Fórmula Vicepresidencial
Felipe Cárdenas Támara tiene 41 años y es un antropólogo de la Universidad de los Andes. Magister en desarrollo rural de la Universidad Javeriana y homeópata del British Institute of Homeopathy en Inglaterra, Cárdenas fue profesor de la universidad Javeriana y es docente asociado de la universidad de la Sabana y asesor de temas ambientales.
Sólo lleva unos meses dentro del movimiento de Parejo, e ingresó como líder de un grupo de organizaciones campesinas y ambientales con las cuales trabaja desde hace 16 años. Hasta ahora no había participado en política.
Mayor logro público:
Parejo fue un férreo perseguidor de los capos del narcotráfico mientras fue Ministro de Justicia durante el gobierno de Belisario Betancur. Después del asesinato de Rodrigo Lara Bonilla en 1983, Parejo asumió la cartera de justicia y firmó la extradición de varios narcotraficantes. Aunque las amenazas sobre su vida eran constantes, mientras Parejo fue ministro, se enviaron 13 extraditables a los Estados Unidos. Cuando terminó el gobierno Betancur, Parejo fue enviado como embajador a Hungría donde sufrió un atentado que por poco le cuesta la vida.
Mayor error
La mayor sombra sobre la imagen de Parejo es su actuación en la toma del Palacio de Justicia. Como parte del gobierno Betancur, Parejo ha sido criticado por el operativo de retoma, en el que murieron varios magistrados y decenas de empleados de la rama judicial. Parejo argumentó que el gabinete había aprobado una propuesta suya para suspender el operativo mientras él trataba de mediar con Andrés Almarales, uno de los guerrilleros del M-19 que comandaban la toma y compañero de escuela primaria del ex ministro.
Parejo explicó que las Fuerzas Militares no respetaron la decisión del gobierno y que el presidente Betancur había sido engañado por los oficiales que dirigían la operación. Días después de la toma, los ministros negaron la versión de Parejo diciendo que nunca hubo una decisión unánime del gabinete sobre suspender el operativo. Hoy en día, todavía son confusas las decisiones tomadas por el gobierno durante la toma y las responsabilidad por sus acciones.
Fortalezas y debilidades
La fortaleza de Enrique Parejo es la imagen de un mártir vivo. En la lucha contra el narcotráfico, el ex ministro fue implacable y no se dejó intimidar por las amenazas contra su vida. Inclusive 4 años después de su atentado, renunció a la embajada suiza y regreso al país por estar en desacuerdo con la política de sometimiento a la justicia de Cesar Gaviria, que permitió la entrega de Pablo Escobar. Precisamente estas actitudes le crearon una imagen de hombre radical, ya que durante el gobierno Gaviria era uno de los pocos que hablaba de la claudicación del Estado ante los capos de la droga.
Paradójicamente, el radicalismo moral del ex ministro terminó por convertirse en una debilidad política. En las elecciones presidenciales de 1994, Parejo tan solo alcanzó 30.000 votos. Durante el proceso 8.000, las criticas de Parejo aparecieron de nuevo, pero su discurso contra la corrupción y el narcotráfico comenzó a parecer monotemático. Parejo se convirtió en una especie de conciencia moral del país, pero nunca pudo consolidar un proyecto político y tampoco formular una propuesta alternativa suficientemente fuerte.
¿Cómo llegó a la política? Padrino
Parejo militó en el Partido Liberal en su juventud como activista en el Magdalena. Después viajó a Bogotá y se hizo a un lado de la estructura política del partido. Después de trabajar como docente en la Universidad Nacional y de desempeñar varios cargos en entidades públicas como el Idema, el Sena y la alcaldía de Bogotá, Parejo fue invitado por Roberto Arenas Bonilla a conformar el movimiento de disidencia liberal Unión Liberal Popular, ULP.
Arenas había conocido a Parejo en la Universidad Nacional mientras ejercía como director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo en 1971. Dos años después de su creación, la ULP se unió al Nuevo Liberalismo. Para las elecciones de 1982, por insistencia de Arenas, Luis Carlos Galán inscribió a Parejo como segundo suplente en la lista para el Senado. Parejo llegó al Congreso en 1983 y luego de la muerte de Rodrigo Lara Bonilla se convirtió en Ministro de Justicia como representante del Nuevo Liberalismo en el gobierno de Belisario Betancur.
¿De qué vivió?
Parejo se ha ganado la vida como empleado del sector público, del cuerpo diplomático y como profesor universitario.
¿Quién lo financia?
El movimiento de Parejo recibía dinero del Concejo Nacional Electoral porque en el 2002 Germán Navas Talero fue elegido representante a la Cámara con su aval. El movimiento perdió la personería al no alcanzar el umbral en las elecciones pasadas y su financiación quedó en veremos. Según Parejo, apenas en la última semana de marzo se definió un comité que buscara dineros para la campaña.
¿Cómo toma decisiones?
Parejo se llena de argumentos entre sus asesores para tomar decisiones. La comunicación con sus colaboradores es constante. A Parejo le gusta sentirse respaldado por su gente a la hora de decidir, aunque a la hora de discutir con su equipo pesa mucho su criterio.
¿Qué tipo de liderazgo?
Parejo es un líder idealista que sobresale por su carácter y su radicalismo, especialmente en su discurso moral anticorrupción. Sin embargo, Parejo no cuenta con demasiado carisma ni con mucho olfato político lo que le ha dificultado consolidar un grupo político sólido
Coherencia política
Desde sus inicios, Parejo ha sido constante en su pensamiento político. Parejo se distanció de sus compañeros del Nuevo Liberalismo que promovieron la política de sometimiento a la justicia con los narcotraficantes y ejerció una férrea oposición a las políticas de apertura económica.
¿Qué lo acredita?
Parejo terminó su bachillerato en el Instituto de San Juan del Córdoba en Ciénaga y ganó una beca como mejor alumno del departamento del Magdalena. El ex ministro viajó a Bogotá y comenzó sus estudios en la facultad de derecho de la Universidad Nacional. En 1958 se gradúa como abogado y gracias a la ayuda de Rafael Naranjo Villegas, secretario del presidente Lleras Camargo, es nombrado tercer secretario en la embajada de Roma. Allí, se especializa en derecho penal en el Instituto Enrico Ferri, lugar donde Jorge Eliecer Gaitán hizo esta misma especialización.
Después de regresar al país, Parejo asume varios puestos de la administración pública en el Sena, el Idema y la alcaldía de Bogotá, trabaja como profesor de derecho en la universidades Nacional, Libre y Externado. En 1981 se une al Nuevo Liberalismo y llega al Senado como segundo suplente dos años después. Fue nombrado Ministro de Justicia en 1984 en el gobierno de Belisario Betancur y embajador en Hungría, la antigua Checoeslovaquia y Suiza durante los gobiernos de Virgilio Barco y Cesar Gaviria. Fue elegido concejal de Bogotá en 1992 y candidato a la presidencia de la República en 1994.
¿Cómo piensa?
Parejo se debate entre ideas de izquierda y derecha. En materia económica, se define como un socialdemócrata. El ex ministro de origen liberal ha sido un fuerte opositor a las privatizaciones y otras políticas de apertura económica. En los años cincuenta y sesenta, cuando Parejo estudió y enseñó en la Universidad Nacional, se apartó de los sectores marxistas y se alineó con el ala de izquierda moderada del Partido Liberal.
Durante la administración de Cesar Gaviria, Parejo renunció a la embajada en Suiza y se convirtió en uno de los principales opositores a la apertura económica del gobierno. Precisamente dentro de su plan de gobierno, Parejo propone el uso del referendo para la aprobación de cualquier privatización.
Paradójicamente, el pensamiento de Parejo se acerca a la derecha en materia de orden público. Parejo fue un férreo perseguidor de los grupos de narcotráfico en los 80, y, como Ministro de Justicia durante el gobierno Betancur, inició las extradiciones a Estados Unidos.
También fue el principal opositor a la política de sometimiento a justicia del periodo Gaviria. Parejo advierte dentro de su proyecto político que nunca conduciría procesos de paz que generen impunidad total o parcial.
Rasgos de la personalidad
Parejo es muy estricto con el orden y la puntualidad. El ex ministro llega casi una hora antes a cada cita. Él es de los que cree que por el cumplimiento se puede medir la seriedad y responsabilidad de las personas.
Aunque la imagen que proyecta es la de un hombre parco y de mal carácter, Parejo es una persona agradable y tranquila, dicen sus allegados. El ex ministro solo parece salirse de casillas cuando habla de corrupción y narcotráfico.
El tema de la honestidad se le ha convertido en una obsesión. Él mismo supervisa todos los movimientos de dinero en su campaña, no permite que se gaste un solo peso sin su permiso.
A sus 76 años, el candidato pasa la mayor parte de su tiempo libre con su familia. Los fines de semana comparte con su esposa y sus cuatro nietos en su casa. Es un apasionado por la música clásica y los libros de historia.



