Rodrigo Rivera responde el cuestionario de Votebien
¿Por qué quiere ser presidente de Colombia?
Porque creo que tengo la visión necesaria para ayudar a construir una Colombia sin violencia, corrupción ni pobreza durante esta generación.
¿Cuál cree que es el principal problema del país?
Nuestra visión equivocada, por cortoplacista, superficial, parroquial, maquiavélica y resignada. Ella explica la paradoja de que Colombia sea un paraíso pero sumido en la violencia, la corrupción y la pobreza.
¿Cómo pretende atacarlo?
La visión equivocada se corrige con un liderazgo moderno y colectivo, que dé buen ejemplo, y con educación obligatoria que no sólo informe sino que forme y transforme a nuestros niños y jóvenes. Que les cambie su visión cortoplacista por una de largo plazo; su visión superficial por una estructural; su visión parroquial por una globalizada; la maquiavélica por una basada en valores y en principios; y la resignada por una de triunfadores, que no admitan la palabra imposible.
¿Qué lo hace diferente a los demás candidatos?
Mi origen galanista. Mi visión, estratégica y de largo plazo. Mi renuncia a las descalificaciones personales y a los lugares comunes. Mis propuestas claras y concretas para derrotar la violencia, la corrupción y la pobreza, en lugar de acostarnos con ellas. Mi apuesta por la autonomía de Departamentos y el Distrito y no por más centralismo. Mi decisión de adoptar la visión estratégica del campo, sin considerarlo más como un negocio sino como un arma de la seguridad interna, necesaria para generar ocupación territorial, seguridad alimentaria y, por lo tanto, seguridad nacional. Mi reiterado llamado a la unidad nacional, al menos en orden público y en política exterior.
¿Cuál es su estrategia para competir con un presidente candidato?
Olvidarme del Presidente y concentrarme en la gente y sus problemas.
¿Cómo sería el país en 2010, al final de su mandato?
Unido, en torno a propósitos nacionales que dibujen el camino de los siguientes veinte años. Más seguro en las ciudades y más cultivado y recuperado en el campo. Sin centralismo político: con Departamentos y Distrito capital autónomos dotados de competencias en seguridad local y en desarrollo económico. Sin hambre y sin caridad por el derecho fundamental a un ingreso básico por trabajo, capacitación o estudio que habremos garantizado. Con cobertura universal y equitativa en salud y con educación obligatoria para menores de quince años. Con un Estado fuerte evitando abusos en los servicios públicos domiciliarios, en salud y educación. Formalizado. Creciendo al siete por ciento. Libre de politiquería o recomendaciones en la adjudicación de puestos, contratos, partidas o pauta publicitaria oficial. Con los corruptos acorralados por la utilización de la Extinción de dominio para quitarles sus fortunas. Líder de la Opep ambiental y valorado estratégica y no sólo económicamente por nuestra importancia en temas como la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la depredación ambiental



