Programa de Gobierno - candidato


Otros temas

Garantía de derechos políticos, económicos, sociales y culturales


- Democracia con participación política y respeto a la diversidad. Ratificaremos la plena vigencia del Estado Social de Derecho; implementaremos una política nacional de construcción y profundización de la democracia plural y desde abajo; adelantaremos políticas que se dirijan a hacer efectivo el derecho a la participación de todas y todos y garanticen su incidencia en las instancias de decisión; propondremos reformas al sistema electoral y a las instancias de representación, de acuerdo con los principios de participación, transparencia, servicio público e interés nacional, a fin de garantizar la adecuada representación social y popular, étnica, de género, etáreo y de diversidad religiosa y sexual; promocionaremos las formas de organización social comunitarias de base y apoyaremos la recuperación del tejido social.


- Democracia sin discriminación. Protegeremos la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana y pondremos en marcha una política contra el racismo y la discriminación de la mujer, los negros, los indígenas, los raizales, los rom, los ancianos, los jóvenes, la niñez, los desplazados por la fuerza y demás poblaciones discriminadas; aseguraremos las mismas oportunidades de empleo y defenderemos el precepto de “a igual trabajo, igual salario”; defenderemos los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, y su derecho a la libre opción sobre su cuerpo; rechazaremos las expresiones sexistas, racistas, la violencia pública y privada contra las mujeres y otros grupos de población; nos opondremos a la utilización del cuerpo como botín de guerra; e impulsaremos políticas que promuevan los derechos plenos de los homosexuales, bisexuales y transgeneristas.

- Democracia con salud. Ante la grave situación de salud pública, la costosa demostración de lo inadecuado e inequitativo del sistema de salud impuesto con la ley 100 de 1993, proponemos poner en funcionamiento un nuevo sistema de salud basado en los siguientes principios:

1. La salud como un derecho humano fundamental y no como una mercancía. Para lograrlo se impulsará en el Congreso la derogatoria de la Ley 100 de 1993, con el propósito de acabar con la diferencia de una atención para ricos y otra para pobres, la mercantilización de la salud, la intermediación financiera y la corrupción rampante que permite que agentes privados nacionales y trasnacionales se apropien de gran parte de los recursos públicos dedicados a la salud; por consiguiente, el Estado no será más el árbitro de los negocios sino el garante efectivos del derecho a la salud.

2. Salud pública y atención de las enfermedades. Se diseñará un modelo que garantice a todos y a todas la atención oportuna y adecuada en caso de enfermedad y el suministro de los medicamentos necesarios, con particular atención a los niños, los ancianos, los discapacitados físicos y psicológicos y las mujeres embarazadas, y que permita la recuperación y el fortalecimiento de la red pública de hospitales y puestos de salud. Un modelo que tenga en cuenta los sistemas tradicionales de salud de los pueblos indígenas, afros, rom, campesinos, y su adecuada y respetada articulación al Sistema Nacional de Salud.


- Democracia con educación y cultura. Nos proponemos fortalecer la educación pública mediante la presentación al Congreso de una Ley Estatutaria de Educación para que ésta sea universal, de calidad, gratuita y obligatoria en los niveles de preescolar, básica primaria, básica secundaria y media; fortaleceremos la formación técnica laboral y la universidad pública; haremos efectiva la libertad de cátedra; mediante la expedición de un Estatuto único de la profesión docente restableceremos los derechos laborales salariales y profesionales conculcados al magisterio; fomentaremos la investigación científica y el desarrollo tecnológico, lo mismo que el deporte masivo y la recreación gratuita.

- Democracia con cultura y comunicaciones. Implementaremos una política cultural nacional y científica dirigida a apoyar los procesos de reconciliación, respeto a las diferencias, la tolerancia y la diversidad, así como a exaltar los valores culturales propios. El área de comunicaciones será considerada como estratégica para el país, por lo cual, el Estado impedirá el monopolio, recuperará el carácter de bien público y de servicio social de la información, impulsará la democratización de los medios de comunicación públicos, fortalecerá los medios alternativos de comunicación y regulará los medios de masas privados, garantizando el derecho a la expresión y a la libertad de prensa.

- Democracia con seguridad social integral. La seguridad social integral es parte de la columna vertebral del Estado Social de Derecho que vamos a construir. Diseñaremos un modelo de seguridad social integral y de carácter público que elimine el lucro privado del sistema de pensiones y que garantice la seguridad alimentaria, la laboral, el ambiente sano. Como soporte de la seguridad social integral, el Estado pagará su deuda con el ISS.

- Democracia con vivienda. Ejecutaremos políticas de vivienda digna con créditos que hagan posible la satisfacción de las necesidades de vivienda social e impidan que su construcción se convierta en un negocio para el beneficio del capital financiero.


HACIA UN ESTADO REGIONAL, DESCENTRALIZADO Y DEMOCRÁTICO.

- Una nueva organización territorial. Promoveremos la expedición de una ley orgánica de ordenamiento territorial que sea resultado de un proceso de construcción social, que consulte las realidades económicas, políticas, sociales, geográficas, ambientales y culturales de las poblaciones urbanas, campesinas, indígenas, raizales y negras, y que permita la creación de regiones y provincias autónomas capaces de aprovechar sus fortalezas, garantizar la unidad de la nación y fortalecer la descentralización y desconcentración del poder del Estado frente al Ejecutivo.

- Democracia con ambiente sano. Implantaremos un modelo de aprovechamiento solidario, sostenible y equitativo del patrimonio ecológico para garantizar la autosuficiencia, autonomía y soberanía alimentaria, energética y ecológica; defenderemos el patrimonio ambiental y tomaremos las medidas necesarias para impedir su privatización.


LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

- Cultura de honestidad. Estableceremos una política y una cultura de gestión pública honesta y participativa para la elaboración de los presupuestos, los planes de desarrollo y las políticas públicas.

- Fortalecimiento de las instituciones. Fortaleceremos las instituciones ejecutivas del Estado para su eficiente gestión al servicio de la vigencia y el ejercicio de los derechos y libertades democráticas; fortaleceremos los órganos de control del Estado (Procuraduría, Contraloría y Defensoría del Pueblo) y los mecanismos de control social para garantizar el cabal y transparente ejercicio de la función pública; fortaleceremos la carrera administrativa, de tal forma que los cargos de libre nombramiento y remoción y los contratos de prestación de servicios no sean fuente de corrupción, politiquería y clientelismo.

- Garantías políticas. Impulsaremos la aprobación de un Estatuto de la Oposición y el financiamiento estatal de las campañas políticas.

- Gestión con responsabilidad. Consolidaremos la judicialización de los corruptos exigiendo que estos repongan los recursos apropiados de manera indebida.

Para que esta propuesta se convierta en realidad se requiere un amplio trabajo de participación y debate en todos los niveles de la sociedad colombiana. Es un camino de construcción democrática, en el cual la elección de Carlos Gaviria Díaz como Presidente de la República será un paso esencial pero apenas inicial para la verdadera transformación de Colombia.



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