
¿Por qué perdió el Polo en Bogotá?
Los resultados de las elecciones sorprendieron porque el partido sacó menos de la mitad de votos que Uribe en Bogotá, la ciudad que gobierna Lucho Garzón. Pero su derrota se veía venir.
Por Maria Fernanda Moreno
Álvaro Uribe barrió en Cali, Medellín y Bogotá, las ciudades mas importantes del país. Aunque su triunfo en las capitales también era previsible, a muchos sorprendió que le ganara al Polo por tan amplio margen en Bogotá. Uribe sacó 1,391,381, frente a 501,813 que obtuvo Carlos Gaviria. El Polo esperaba que los bogotanos fueran consecuentes con su voto a la alcaldía (en el que ganó la izquierda, representada por Lucho Garzón) y le dieran su voto a Gaviria.
Pero no tenían por qué ser consecuentes. Las razones por las que los colombianos eligen a un alcalde y a un presidente son completamente diferentes. Por esto, no es raro que unos mismos electores elijan a un alcalde de izquierda y a un presidente de derecha.
Mas allá de esto, quienes esperaban una victoria de Gaviria no tuvieron en cuenta eventos que predecían la derrota del partido en las urnas bogotanas.
Lucho no hizo campaña
En 2003, Lucho Garzón fue elegido alcalde de Bogotá con 797.466 votos que lo catapultaron como un barón electoral de la izquierda. Pero sus enfrentamientos con el partido impidieron que él capitalizara todo este caudal a favor de Gaviria.
Garzón, como todos los alcaldes del país, estaba inhabilitado para hacerle campaña frontal a alguno de los candidatos a la Presidencia. Pero se mantuvo al margen mas de la cuenta. “Si Garzón todavía tiene respaldo popular, no hizo ningún esfuerzo por capitalizarlo al Polo. Se desvinculó del partido, lo atacó y se alió con Uribe en el tema del paro”, dijo Carlos Vicente de Roux, concejal del Polo en Bogotá.
A mediados de mayo, cuando los transportadores entraron en paro para protestar en contra de la chatarrización y la inauguración de la troncal de la NQS, los concejales del Polo criticaron al Alcalde y se declararon del lado de los transportadores. Ambos se distanciaron aun mas. Después de dos días de caos en la ciudad, el paro terminó. Lucho declaró que el respaldo de Uribe fue crucial para su fin. Y el Presidente aprovechó la coyuntura al referirse varias veces al “buen equipo que hemos hecho con el Alcalde”. Así se mostró preocupado por la ciudad, listo a buscar soluciones para sus problemas y, no tan lejano de un gobierno ubicado en la otra esquina ideológica. Su preocupación le generó varios votos. Y al mismo tiempo, no le generó problemas de lealtad a los que habían votado por Lucho y estaban a favor de Uribe.
La joya de la corona
Así define el analista Pedro Medellín el potencial electoral de Bogotá. Y, mientras que el Polo lo desperdició al aislarse de Lucho, Uribe supo aprovecharlo al trabajar arduamente para fortalecer sus maquinarias en la ciudad.
Todo comenzó desde el Congreso. No en vano, las listas de los partidos uribistas fueron encabezadas por Germán Vargas Lleras (111,331 de sus 213,599 votos los obtuvo en Bogotá) y Gina Parody (Un poco más de la mitad de sus 85,195 votos se los dieron los bogotanos). Uribe la tuvo fácil con estos dos barones electorales liderando la campaña en la capital. Además, observadores cercanos a la campaña uribista destacaron la organización de Cambio Radical: captaron líderes comunales y ediles, dueños de gran parte de los votos de la ciudad. A ellos se les sumaron los concejales peñalosistas e independientes, con quien Uribe se reunió en un par de oportunidades.
Los uribistas no se equivocaron en su estrategia. El escrutinio final de la Registraduría en Bogotá contabilizó 2.201.713 electores, el 18.26% del total de la votación nacional. Mas de la mitad de sus votos se los llevó el candidato-presidente.
Quizás si el Polo no pensara que la izquierda organizada, los intelectuales y los antiuribistas eran suficientes para ganar en Bogotá y dejara a un lado sus rencillas con Lucho, no hubiera desperdiciado la oportunidad histórica de consolidarse ideológica y políticamente a la capital colombiana.



