Liberalismo, una sorpresa negativa
Para esta elección, a pesar de todos los reveses que el liberalismo tuvo en el 2002, los analistas pronosticaban que resurgiría de las cenizas. Después de haber sacado en el 2002 una de las votaciones más bajas de su historia y de haber sufrido la deserción de 12 de sus 29 senadores, que fueron a parar al uribismo, el liderazgo de Cesar Gaviria Trujillo parecía ser la solución para este 12 de marzo.
Hace muchos años no se veía al proselitismo del trapo rojo, recorrer con tanto ahínco todo el país. Desde las más pequeñas veredas, hasta las ciudades principales vieron a Alfonso López caminando con Gaviria y los candidatos. Durante la campaña el liberalismo asumió la vocería de la oposición ante la división del Polo Democrático, que se quedó discutiendo quién era su cabeza de lista.
Pero, esto no fue suficiente ante la arrolladora locomotora uribista. Con 83% de los votos escrutados, el novato Partido de la U cuenta ya con 20 curules, pasando por encima del bipartidismo. Y esto no es lo peor para el liberalismo, su archi enemigo, el Partido Conservador, repuntó en sus narices. El partido de Holguín tiene aseguradas 18 curules, ganándole por una al liberalismo y eligiendo 5 senadores más de los que obtuvo en el 2002.
Con 80% de los votos escrutados, 15.29% son del liberalismo. Una votación similar al bajo desempeño que obtuvo en el 2002 y aún peor teniendo en cuenta el escenario legislativo al que se va a tener que enfrentar: un Congreso con una mayoría uribista arrasadora, donde los independientes se quemaron y el Polo Democrático, que era su aliado natural, ni siquiera alcanzó el 10% de los votos.
Escrutado más dos terceras partes de las mesas en todo el país, los partidos avalados por el Presidente se repartirían más de 61 escaños (Partido de la U: 20; Partido Conservador: 18; Partido Cambio Radical: 15; Alas Equipo Colombia: 5; y Colombia Democrática: 3). Además, tres partidos de inclinación uribista, aunque no avalados por el presidente, obtendrían 11 escaños (Convergencia Ciudadana: 7; Colombia Viva: 2; y MIRA: 2). Y la oposición sólo ocuparía el 28% del Senado, incluyendo las 17 curules liberales y 11 que sacó el Polo. Ante este escenario, el liberalismo esta atado para hacer coaliciones.
Por la lista liberal, sin especificar candidato, se depositaron 250,000 votos. Esto significa que fue la segunda lista que más recibió este tipo de voto, después de la U. Juan Manuel López Cabrales, considerado por muchos como el último “cacique” rojo, barrió en la lista.
Hasta el momento tiene 112.876 votos, lo que no es nada frente a los 202.154 sufragios del “cacique” uribista Germán Vargas LLeras Después está el heredero de Luis Carlos Galán, Juan Manuel, con la mitad de los votos. Le siguen varios candidatos con apoyo regional como Juan Fernando Cristo, Victor Renán Barco y Mario Salomón Nader.
En el puesto quince está Cecilia López, la gran figura de opinión de la lista, que por 3000 votos se salvó de quemarse. En conclusión, primero estuvo la lista, después ganó por mucho el gran cacique costeño y el voto de opinión tuvo un mal desempeño.
Falta todavía el escrutinio de la costa y algunas mesas importantes en Antioquia, lo que sin duda le podría dar una o dos curules más al liberalismo. Sin embargo, ya perdió frente al uribismo, el conservador repuntó frente a sus narices y su lista trae muy poca renovación.



