
Palos de la derecha, Polo a la izquierda
Si hasta estas elecciones todavía quedaban algunos que negaban que la política colombiana estuviera dividida entre izquierda y derecha, los resultados del domingo despejaron cualquier duda al respecto.
Por César A. Rodríguez Garavito y María Paula Saffon
Si hasta estas elecciones todavía quedaban algunos que negaban que la política colombiana estuviera dividida entre izquierda y derecha, los resultados del domingo despejaron cualquier duda al respecto. De hecho, más allá de la suerte de los candidatos que pasaron o se quemaron, el efecto político más duradero de estas elecciones es la consolidación de dos bloques claros de derecha e izquierda.
A la derecha se encuentra el uribismo, cuyos partidos conformarán la bancada oficialista en el próximo Congreso. Si se suman las curules obtenidas por los viejos y nuevos uribistas, agrupados en Cambio Radical, el Partido de la U, el Partido Conservador, Alas Equipo Colombia y Colombia Democrática, el oficialismo tiene asegurada una mayoría de cerca del 60% en el Senado. A esta cifra hay que agregar senadores que, aunque expulsados de las huestes uribistas, pertenecen a partidos como Convergencia Ciudadana y Colombia Viva, cuyo voto será de derecha en asuntos clave como la negociación con los paramilitares, el TLC o la seguridad democrática. Cuando se incluyen unos y otros, la mayoría oficialista se convierte en una verdadera aplanadora que controla cerca del 80% del Senado.
Mientras que la victoria de la derecha estaba cantada, el fortalecimiento de la izquierda fue uno de los palos de la jornada, especialmente en vista del débil remate de campaña marcado por las peleas sobre el primer renglón de la lista al Senado y el amague de renuncia de Navarro.
El polo opuesto
PUBLICIDAD En el Senado, la bancada pasó de 9 a 10 miembros, lo que consolida la participación de la izquierda democrática en un porcentaje cercano al 10% en esta corporación. Como si fuera poco, Gustavo Petro pasó de la Cámara al Senado con la segunda votación más alta del país, superada sólo por la obtenida por Germán Vargas Lleras y mayor a la de Gina Parody, la cabeza de lista del Partido de la U. Con el 83% de las mesas escrutadas, la votación de Petro ya superaba en 45.000 votos su caudal electoral de hace cuatro años. Jorge Robledo, uno de los senadores estrella de la izquierda, también tiene razones para celebrar: saca la sexta votación más alta y supera su votación pasada en más de 25.000 votos. En la Cámara, el Polo también subió. A la vez que mantiene cuatro representantes por Bogotá, suma ahora cinco representantes en Valle, Nariño, Santander, Antioquia y la circunscripción indígena, para un total de 9 representantes frente a 4 de la composición anterior de la Cámara.
Pero el resultado más importante en el corto plazo para el enfrentamiento entre derecha e izquierda es el de la consulta interna del Polo. El palo mayor de la jornada fue el triunfo de Carlos Gaviria, quien, montado en el voto de opinión, dejó atrás al curtido Antonio Navarro. Una victoria de Gaviria le serviría al Polo porque el senador antioqueño será un duro gallo de pelea para Uribe. Sin el lastre de un pasado guerrillero, con una reconocida trayectoria opositora, y antioqueño como el Presidente, Gaviria le dará un toque de sorpresa política y altura académica a una contienda por la presidencia que parecía aburridoramente predecible.
¿Qué efectos tendrán estos resultados?
Aunque probablemente impotente ante la aplanadora oficialista, la consolidación del Polo tendrá importantes repercusiones tanto para la izquierda como para la política colombiana en general. Al interior del Polo, la victoria de Gaviria y el avance de senadores como Robledo, ambos provenientes de la desaparecida Alternativa Democrática, fortalece a la corriente de izquierda frente a la tendencia de centroizquierda liderada por Lucho Garzón. Si a esto se añade la consolidación de Petro, se concluye que la vertiente de centro no la tiene tan fácil dentro del Polo como en otras épocas.
Fuera del Polo, los resultados de la izquierda también se harán sentir. Con el ascenso de la vertiente ubicada más a la izquierda y la obligación de actuar como bancada, el Polo se convertirá seguramente en la fuerza más clara y coherente de oposición al uribismo, tanto en las presidenciales como en el próximo Congreso. Ante los desoladores resultados de las corrientes de centro –desde el liberalismo sin votos ni renovación hasta los quemados visionarios de Mockus—, el Polo estará muy solo en esta tarea. De ahí que, como nunca antes, la dinámica de la política colombiana estará animada por la polarización entre derecha e izquierda. Pero será pelea de gato con ratón amarrado.
Resultados de la izquierda
Con el 85% de mesas escrutadas y 815.399 votos, hasta el momento el Polo cuenta con 10 curules en el Senado. Los candidatos que van punteando para la obtención de estas curules son:
- Gustavo Petro
- Jorge Robledo
- Iván Moreno
- Alexander López
- Jaime Dussán
- Luis Carlos Avellaneda
- Gloria Inés Ramírez
- Jesús Bernal Amorocho
- Jorge Guevara
- Tarcisio Mora
En la Cámara por Bogotá, con el 62% de mesas escrutadas y 121.760 votos, hasta el momento el Polo cuenta con 4 curules, distribuidas así:
- Wilson Alfonso Borja
- Germán Navas Talero
- Venus Albeiro Silva
- Clara López Obregón
En la Cámara por Antioquia, de 92% mesas escrutadas, el Polo cuenta con 1 curul para Germán Enrique Reyes, obtenida con 58.281.
En la Cámara por Nariño, con 75% de mesas escrutadas y 53.260 votos, Pedro Vicente Obando obtiene la única curul del Polo Democrático Alternativo.
En el Valle, en el 82% de mesas escrutadas y con 66.511 votos, el Polo obtiene una curul para la Cámara, que será asignada a River Franklin Lego.
En la Cámara de Santander habrá, de acuerdo con el escrutinio del 96% de las mesas, una curul del Polo para René Rodrigo Garzón Martínez, con 65.905.
En la circunscripción especial indígena, con 86% de las mesas escrutadas y 25.038 votos, el Polo Democrático Alternativo obtuvo una curul con la candidata Orsinia Patricia Polanco.
En la consulta interna del Polo Alternativo Democrático, con 72% de las mesas escrutadas, Carlos Gaviria le gana a Antonio Navarro con 494.081 votos frente a 419.200 votos.



