
Los top 5 de las elecciones
Votebien hizo una selección de las cinco sorpresas, los cinco quemados y los cinco que pasaron en coche en la elecciones del domingo.
Por Maria Fernanda Moreno y Óscar Parra
Los cinco hechos en los que fallaron las cábalas o que nunca nadie se imaginó
1. Córdoba votó hacia la izquierda
Que un departamento se incline hacia una corriente u otra sería intrascendente si no se tratara de la tierra de Mancuso. En Córdoba, él va al centro comercial y la gente le pide autógrafos; hace pocos meses se conseguían dólares a mil pesos y con frecuencia se oye la frase: “Aquí las autodefensas somos todos”. Por eso podría creerse que es la tierra de la derecha. Pero los votos demuestran lo contrario. En las elecciones del domingo, entre el Partido Liberal y el Polo Democrático Alternativo reunieron 191.660 votos. La corriente de derecha (la uribista – Partido de la U, Colombia Democrática, Partido Conservador y Cambio Radical) logró solo 119.817 votos.
2. Carlos Gaviria le ganó a Navarro
La escalada de Gaviria en las encuestas tomó a mas de uno por sorpresa. Al propio Navarro, que se daba por vencedor de la consulta de su partido, el Polo Democrático Alternativo. Una encuesta publicada por Semana en enero mostró que el 38 por ciento de los consultados votaría por Navarro, frente al 20 por ciento que votaría por Gaviria. En solo dos meses, la tendencia cambió drásticamente y los seguidores del Polo se inclinaron por el ex magistrado antioqueño, mucho mas radical que Navarro frente a los temas económicos y políticos y mejor preparado académicamente. Se espera que este giro en las campañas presidenciales las haga mucho mas interesantes y reñidas.
3. El liberalismo perdió y el conservatismo ganó
Las cábalas daban como vencedor de las elecciones legislativas al Partido Liberal. Siempre se habló de las mas de 20 curules que lograría el partido, reencauchado después de la llegada de César Gaviria. Pero los colombianos decidieron otra cosa: le dieron las 20 curules al Partido de la U y 17 al liberal. Tres puestos menos de los esperados tendría un sabor apenas agridulce, si no fuera porque el Partido Conservador, su contrincante histórico, logró 18. Si de buscarle culpables a su derrota se trata, el número uno de la lista sería Uribe y su popularidad. Después de las elecciones quedó comprobado que la favorabilidad del Presidente es directamente proporcional al apoyo que reciben las figuras uribistas. Los partidos que se ubican en la esquina opuesta tienen las de perder.
4. Los caciques perdieron votos
Desde hace varias décadas se habla en Colombia de los votos amarrados de los caciques políticos. Son sufragios que tienen garantizados sin mucho esfuerzo durante las campañas y que han logrado después de varios años de manejar la política en su región o partido. Semana publicó hace algunas ediciones una lista de los votos amarrados de cada candidatos. Según este cálculo, en las elecciones del domingo, aunque conservaron su curul, la mayor parte de los políticos tradicionales redujeron a casi la mitad sus votos. Por ejemplo, Roberto Gerlein tuvo 9.070 votos menos; Efraín Cepeda, 45.976; Omar Yepes, 54.088 y Javier Cáceres, 32.254 votos menos. Aunque esto no significa una victoria del voto de opinión, si puede representar un ligero cambio en la forma de hacer política.
5. Actores y reinas sin curul
A pocos debería sorprenderles que se quemaran las reinas, actores, cantantes y deportistas que esperaban llegar al Congreso sin un gancho diferente a su fama. Pero en Colombia llama la atención, pues los electores siempre han estado propensos a votar por las caras que han visto alguna vez, así haya sido en pasarelas o telenovelas. Por eso Bruno Díaz pudo llegar al Concejo la primera vez con una votación alta. Lo mismo pasó con Willington Ortiz y María Isabel Urrutia. En estas elecciones la historia cambió. Sólo salió elegida Lucero Cortés y reelegida María Isabel Urrutia (su historia ahora es diferente, pues en su período anterior logró demostrar que es una congresista pila que sí trabaja por los deportistas como ella). Danilo Santos, Nicolás Montero, Pepe Sánchez, Maria Teresa Egurrola, Nini Johana Soto e Iván René Valenciano, entre otros, se quemaron.
Hasta el último momento se espero que tuvieran éxito en las elecciones.
1. Enrique Peñalosa
De presidenciable pasó a quemado en el Senado. Esperaba que su imagen de buen alcalde y gobernante moderno fueran suficientes para competir con partidos con largas trayectorias y asentados en el poder. Pero los 155.653 votos que sacó su lista cerrada (con el 96 por ciento de las mesas escrutadas) no le alcanzaron para llegar al Congreso. Ahora lo que le queda es lanzarse a un segundo período en la Alcaldía. Puede irle bien.
2. Carlos Moreno de Caro
Durante los últimos cuatro años tuvo un par de minutos asegurados en cada consejo comunitario de Uribe, fue ponente de la Ley de justicia y Paz y vivió de cerca el proceso de paz con los paramilitares. Estas y otras razones le hicieron creer que contaba con los votos suficientes para poder lanzarse prácticamente solo a las elecciones, justo cuando se estrenaban reglas del juego que castigaban el personalismo. Se quemó porque su movimiento, ‘Dejen jugar al moreno’ no pasó el umbral. Si se hubiera ido con el Partido de la U, como le propuso Juan Manuel Santos, hubiera sido uno de los senadores con mayor votación: en las elecciones del domingo sacó 57.958 votos, que si se suman a los 46.424 votos únicos al partido, dan 104.382. Él, como líder y “dueño” del partido, los considera todos suyos.
3. Los discípulos de Mockus
Todos son muy inteligentes, muy preparados, quieren trabajar por el país y se les cree. No están contaminados con los vicios de la política tradicional. Pero eso no les alcanzó a los candidatos de Visionarios, el movimiento de Mockus, para llegar al Congreso. Les faltó la maquinaria partidista. Durante su campaña, Mockus fue consecuente con su estilo de siempre: un discurso académico, filosófico, abstracto que alguna vez encantó a los bogotanos. Pero esta vez no corrió con la misma suerte y envió un mensaje confuso y poco práctico. Sus discípulos se quemaron. Y él llega a la campaña presidencial abatido.
4. Las voceras del proyecto paramilitar
Como dijo la analistas Claudia López, los paramilitares entregaron a las tres mujeres que más visiblemente defendieron a las AUC en el Congreso; Rocío Arias, Eleonora Pineda y Muriel Benito. Pineda pasó de sacar 82.082 votos en 2002 a 20,650 en 2006. Aunque varios analistas interpretaron su ‘quemada’ como una derrota de los paras, según López, “en esta nueva etapa [las AUC] dejaron a políticos tradicionales, de más bajo perfil, con poder regional asegurado que es más difícil identificar como fruto paramilitar, pero que puede seguir canalizando sus intereses económicos, territoriales y políticos”.
5. Enrique Gómez Hurtado
El político conservador a mediados del año pasado anunció que no participaría en la contienda para el Congreso 2006-2010. Pero la muerte de Roberto Camacho, quien lo reemplazaría en el Legislativo, lo motivó a lanzarse nuevamente. Después de las elecciones del domingo su retiro se concretó forzadamente. A pesar de ser uno de los representantes tradicionales del Partido Conservador, y de los más acérrimos opositores a las iniciativas morales liberales como la despenalización del aborto, no clasificó. Sus escasos 24,914 votos no se lo permitieron (en las elecciones de 2002 sacó 78.080 votos).
En estas elecciones hubo varios políticos con pocos votos que lograron una curul gracias al empuje de su partido. Otros, con muchos mas votos, terminaron quemados porque no contaron con la suerte - o la inteligencia- de adherirse a los movimientos mas fuertes.
1. Cecilia López
Con 31.657 votos, la ex ministra fue la última en pasar en la lista al Senado del Partido Liberal, que encabezaba. Si López perteneciera a otra lista como la del Partido Conservador o la de Colombia Democrática, esta votación no le hubiera sido suficiente para ganar una curul.
2. David Char
Char fue le último en pasar en la lista al Senado de Cambio Radical con 24.240 votos. El representante del clan político tradicional costeño obtuvo menos de la mitad de la votación de Carlos Moreno de Caro, uno de los candidatos de renombre que se quedaron por fuera.
3. Guillermo Alfonso Jaramillo
Jaramillo obtuvo la votación más baja entre los candidatos electos al Senado. El ex gobernador del Tolima obtuvo apenas 20.839 votos dentro de la lista del Polo Democrático y candidatos como el pastor Enrique Gómez de Colombia Viva y la senadora conservadora Carlina Rodríguez lo superaron por más de 10.000 votos y terminaron quemados.
4. Lucero Cortes
La actriz consiguió una curul en la Cámara de Representantes por Bogotá con el Parido de la U. Cortes, una novata en la política, obtuvo 18.558 votos que la hubieran quemado en otros partidos como el Polo Democrático.
5. Pablo Enrique Salamanca
El candidato del Partido Liberal consiguió la votación más baja para la Cámara por Bogotá. El representante electo obtuvo apenas 11.063 votos, una cifra muy inferior a la de varios candidatos que resultaron quemados como el político tradicional Telésforo Pedraza del Partido de la U que tuvo una votación de 15.157.
Varios sectores sociales y económicos que tenían candidatos propios terminaron perdiendo su representación. Estos son algunos de ellos:
1. Deportistas
Todos los futbolistas que se lanzaron se quemaron. Mafla y Valenciano fracasaron en su intento de llegar a la Cámara en el Valle y Atlántico respectivamente . Welinton Ortiz, que hacia campaña entre las comunidades negras y los futbolistas aficionados y profesionales también se quedó por fuera.
2. Militares retirados
La mayoría de ex militares que participaron en varios partidos fracasaron en su intento por llegar al Congreso. El único que pasó fue el actual senador Luis Elmer Arenas, sargento retirado de la policía. Todos los generales en retiro terminaron quemados.
3. Ganaderos
Jorge Visbal, ex presidente de Fedegán, era el único representante de los ganaderos en las listas para el Congreso. A Visbal le faltaron cerca de 3.000 votos para conseguir una curul en la lista al Senado del Partido de la U. Los votos de los ganaderos del departamento de Córdoba se fueron con el liberal Juan Manuel López Cabrales que sí resulto elegido.
4. Transportadores
El representante por Bogotá José Gonzalo Gutiérrez y el ex concejal Juan Sánchez abanderados del transporte público de la ciudad, se quemaron en su intento de llegar al Senado y a la Cámara respectivamente, en la lista de Colombia Democrática. Marino Quintero, presidente de Asotrans, quien hacia parte de la lista de Cambio Radical, y Pedro Aguilar, dirigente de los camioneros del Polo, también se quedaron por fuera.
5.Sindicalistas
Aparte de Jaime Dussán, quien representa los intereses de Fecode y de Gloria Inés Ramírez dirigente de la CUT, ambos del Polo, ningún otro dirigente sindical pasó en las elecciones. Tarcisio Mora, Julián Lemos y Hernando Hernández también del Polo, ex dirigentes de Fecode, de la CUT y de la USO respectivamente y Mario J. Valderrama, ex presidente de la CTDC, de Cambio Radical.



