¿Quién esta detrás de las cedulas incautadas en Barranquilla ?
El incidente de las cédulas ha involucrado a varias personas cercanas a la familia Gerlein en una serie de acusaciones mutuas
El martes de esta semana, dos días después de las elecciones, en el programa radial de Jorge Cura por emisora Atlántico, Juan Carlos Campuzano Lemos, ex empleado de Gerlein Echeverría y Asociados, una empresa de taxis que fue propiedad del representante Jorge Gerlein y hoy es de su hija Silvana Gerlein Otálora, acusó a la señora Yudex Bomphersiere de compra de votos. Ella lo había denunciado ante la Fiscalía de ser el propietario de las cédulas.
Ante los micrófonos de emisora Atlántico y a Semana.com posteriormente, Campuzano Lemos, dijo que cuando incautaron las cédulas, la señora Judex lo acusó de ser el responsable y propietario del computador en el que estaban construyendo una base de datos de los "clientes". A partir de ese momento, se retiró de la empresa de Gerlein Echeverría y Asociados, en la que él era administrador operativo. Silvana Gerlein, la gerente general y amiga de Judex –según denunció Campuzano- usaban las instalaciones de la empresa para reunir a los líderes de los barrios e ir recibiendo las cédulas.
Campuzano dijo que quien estaba detrás de la operación de compra de votos era Silvana y que él le advirtió que no se metiera en eso. Silvana Gerlein dice no conocer a Patricia Judex y que Campuzano, además de mentir, la amenazó dejándole un sufragio en su apartamento. El asunto molestó tanto a los hermanos Gerlein, dice Campuzano, que Jorge increpó a su hija y le preguntó "que por qué se había metido en eso".
Campuzano dice que quien ha recibido sufragios y amenazas ha sido él. El martes fue al Gaula a solicitar permiso para portar un arma porque, afirma, "cuando a la cabeza de uno le han puesto precio o se defiende o se lo llevan".
Campuzano se pregunta: ¿por qué la Fiscalía ante la gravedad del delito dejó salir a la señora Judex? ¿Por qué si él es el responsable, el día en que incautaron las cédulas no fueron a su casa para que respondiera? ¿Por qué dieron vueltas con Patricia Judex durante siete horas por toda la ciudad, entre las seis de la tarde y la una de la mañana? ¿Quién pagó a un abogado $1.700.000 para diligenciar la libertad de Judex? Y finalmente, si la Fiscalía tiene los nombres de los ciudadanos cuyas cédulas fueron incautadas, ¿Por qué no los llaman a que declaren bajo juramento y digan quien les retuvo las cédulas con fines electorales?



