¿Cuál es el futuro del Partido Conservador?
Con la reelección del Presidente Uribe el Partido Conservador enfrenta un difícil dilema: consolidarse como una pieza clave del Uribismo y desaparecer como partido independiente, o perder burocracia e influencia en este período a cambio de sobrevivir fieles a la filosofía de Caro.
Por Óscar Parra
Después de décadas en las que las pujas internas y los intereses de políticos regionales terminaron por debilitarlo, el Partido Conservador ha logrado en los últimos años volver a ser el ente político decisivo de antes. Sin embargo, este despertar conservador está estrechamente ligado al proyecto político del presidente Uribe.
Para el politólogo Fernando Cepeda, el partido podría desaparecer, diluido en la coalición de derecha que hoy en día apoya al presidente Uribe, si no toma distancia frente al resto de la coalición uribista y presenta candidatos propios a las próximas elecciones de alcalde en Bogotá y para las presidenciales de 2010. “El conservatismo no aguanta una elección más ligado a la coalición que apoya al Presidente, no podría mantener su identidad”, dijo Cepeda.
El partido completa dos elecciones siendo parte de la coalición uribista. A falta de candidatos que convocaran el voto conservador, la dirección nacional decidió apoyar a Álvaro Uribe hace cuatro años, y luego se convirtió en uno de sus principales aliados en el Congreso.
Aunque son innegables los avances en la organización del partido y el aumento de la participación del voto conservador -los conservadores consiguieron cerca de un millón de votos en su consulta interna y después de más de 50 años logró derrotar al liberalismo en elecciones legislativas- el partido sigue sin líderes de talla nacional. Hace más de veinte años, el conservatismo se convirtió en una especie de confederación de caciques regionales sin el apoyo suficiente para buscar la presidencia de la República.
El futuro del partido
Según Juan Gabriel Uribe, director del Nuevo Siglo, el futuro del partido depende del rol que juegue dentro de la coalición uribista. Para él, el reto del partido será disputar el liderazgo de la confederación de movimientos de centro derecha que respalda al Presidente. “El conservatismo es el partido más unido, más disciplinado, el que tiene una identidad ideológica mas seria dentro de la coalición de gobierno y eso lo deja bien parado dentro del uribismo”. Señaló Uribe.
Sin embargo, dentro de cuatro años, en un escenario sin Uribe, el partido sólo podría sobrevivir como partido independiente si logra posicionar su propio candidato. Para lo cual debe hacer que sus bases dejen de ver al actual Presidente como su líder natural y miren hacía otras figuras.
Carlos Holguín cree que eso no será difícil, pues los verdaderos jefes naturales del partido siguen siendo sus propios dirigentes y que la relación del conservatismo con Uribe es simplemente un acuerdo político.“Aunque el conservatismo esté en la coalición uribista, preserva la institucionalidad y la identidad” dijo Holguín a Votebien.
Queda abierta la pregunta de quién asumirá la cabeza del partido cuando ya no este Álvaro Uribe. Es toda una incógnita si el partido renunciará a la influencia que ha conseguido siendo el fiel escudero de Álvaro Uribe para preservarse como partido o si por el contrario terminará diluido en la gran coalición de derecha que surge como uno de los protagonistas del nuevo orden político colombiano.



